FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 5 min

Egipto se despide del Mundial 2026 con una derrota ante Argentina pero entra en la historia del fútbol africano

Los Faraones consiguen su mejor actuación mundialista con su primer triunfo en una Copa del Mundo y su clasificación a octavos de final.

El sueño de Egipto en el Mundial 2026 llegó a su fin el martes, pero la nación entera se niega a llamarlo fracaso. Con una derrota 3-2 ante Argentina en los octavos de final disputados en Atlanta, los Faraones pusieron punto final a la mejor actuación de su historia en una Copa del Mundo, una gesta que ya está grabada en los libros del fútbol árabe y africano.

Una hazaña histórica para el fútbol egipcio

El de 2026 fue el cuarto Mundial de Egipto, y el primero en el que la selección más poblada del mundo árabe logró superar la fase de grupos. Los Faraones terminaron segundos en el Grupo G, detrás de Bélgica, y en la ronda de 32 se impusieron a Australia en los penaltis (4-2) tras empatar 1-1 en el tiempo reglamentario. Antes de eso, quebraron el histórico estigma de no haber ganado jamás un partido mundialista al derrotar a Nueva Zelanda por 3-1, un resultado que por sí solo ya habría bastado para hacer historia.

Con Mohamed Salah como estandarte, los Faraones llegaron a los octavos de final por primera vez en su historia, donde se midieron al campeón defensor, Argentina, en un partido que comenzó con ilusión y terminó con el corazón roto. Egipto llegó a tener ventaja de dos goles, pero el combinado de Lionel Messi remontó para ganar 3-2.

El Cairo, convertido en estadio

Horas antes del pitido inicial, fijado para las 7 p.m. hora local, las calles del Cairo ya vibraban. Vendedores ambulantes ofrecían banderas, silbatos y todo tipo de artículos de apoyo a lo largo de avenidas y plazas. Miles de cafeterías y zonas de aficionados en todo el país llenaron sus sillas de plástico y madera frente a pantallas gigantes. Cientos de vehículos y balcones lucían los colores de la bandera egipcia.

En una cafetería de Giza, los aficionados se envolvían en banderas y gritaban "Masr, Masr, Masr!", el nombre árabe de Egipto, mientras otros golpeaban tambores. El local explotó de alegría cuando Egipto marcó y cuando el portero detuvo un penalti de Messi, y quedó en silencio sepulcral cada vez que Argentina anotaba.

"El rendimiento, en general, fue excelente. Estamos desarrollándonos. Jugamos y competimos."Hassan Shehata, aficionado en El Cairo

El dolor tras el pitido final fue inevitable. Haitham Raafat, un niño de 13 años, rompió a llorar mientras declaraba que "el árbitro no fue justo". Ahmed Saadany, un profesor, reflexionó con amargura: "El viaje no debería haber terminado así".

El presidente y la nación saludan a los héroes

A pesar de la eliminación, las reacciones en Egipto fueron de orgullo colectivo. El presidente Abdel-Fattah el-Sissi felicitó al equipo a través de sus redes sociales, calificando lo logrado como un "logro sin precedentes en la historia del fútbol egipcio" y agradeciendo a los jugadores en nombre de toda la nación.

Rami Saeed, un universitario de 23 años, resumió el sentimiento general: "El seleccionador Hossam Hassan y su equipo han superado nuestras expectativas. Fue un sueño".

Hossam Hassan y el mensaje por Palestina

Más allá de los resultados deportivos, el seleccionador Hossam Hassan protagonizó uno de los momentos más comentados del torneo cuando se cubrió con una bandera palestina tras la victoria sobre Australia. En una rueda de prensa previa a un partido, Hassan se extendió durante más de cuatro minutos sobre su posición ante la situación en Gaza, en lo que fue un discurso que generó una ovación entre los periodistas presentes.

"Si hay alguien en el mundo que no sienta nada por el pueblo palestino, entonces no es humano, ya sea árabe, europeo o americano."Hossam Hassan, seleccionador de Egipto

Sus palabras resonaron en toda la región. El ingeniero mecánico Shaban Youssef, de 45 años, manifestó que se siente "orgulloso del equipo", destacando especialmente "el apoyo de Hossam Hassan al pueblo palestino". El novelista Ezzat el-Kamhawi publicó antes del partido contra Argentina: "Nuestro equipo juega esta noche, y el campeonato ya está en su bolsillo, gracias al gol de Hossam Hassan contra el sionismo".

Gaza también se unió al equipo

A cientos de kilómetros del Cairo, en los refugios improvisados de la devastada Franja de Gaza, cientos de palestinos se reunieron frente a pantallas para seguir cada partido de los Faraones. Cánticos, aplausos y banderas egipcias acompañaron los encuentros de un equipo que, para ellos, representaba también su propia causa.

Soliman Salem, un joven palestino que siguió el partido del martes desde su refugio en Gaza, dijo: "Es una obligación apoyar a Egipto. Estamos muy tristes, pero orgullosos de los egipcios". Abdel-Rahman Baroud, otro residente de Gaza, reconoció que esperaban que Egipto pasara a la siguiente ronda, pero que "la suerte no estuvo de su lado en la segunda parte".

Un legado que va más allá del marcador

Con siete títulos de la Copa Africana de Naciones en su haber, Egipto ya era una potencia continental. Pero el Mundial 2026 supuso un salto de calidad sin precedentes: primer triunfo mundialista, primera clasificación para la fase eliminatoria y una derrota de octavos ante el campeón del mundo que, lejos de avergonzar, enorgullece a una nación entera.

Los Faraones volverán a casa con la cabeza alta, con la certeza de haber abierto un camino nuevo y con el cariño de millones de egipcios y palestinos que, durante varias semanas, convirtieron un torneo de fútbol en algo mucho más grande que el deporte.

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