LaLiga EA SportsPublicado 3 meses atrás Lectura: 2 min English

El Celta pide aplazar su debut liguero ante Osasuna por un brote de hongo en Balaidos

La Liga mandó inspeccionar el terreno de juego tras detectarse un supuesto hongo que comprometería la seguridad de los futbolistas.

Faltan pocos días para el arranque liguero y en Vigo el problema no es táctico, sino de jardinería. El césped de Balaidos presenta un supuesto brote de hongo que amenaza con dejar sin estreno oficial al Celta ante Osasuna, un partido que estaba programado para el domingo.

La cosa es tan seria que La Liga mandó a técnicos a inspeccionar el terreno de juego este miércoles. La idea es simple: determinar si el campo está en condiciones de recibir un partido de máxima exigencia o si, por el contrario, hay riesgo real para los futbolistas y para la calidad del espectáculo. No es un trámite menor, porque un césped en mal estado puede provocar resbalones, lesiones y un juego de pelota completamente distinto al habitual.

Según medios españoles, el Celta ya movió ficha y pidió el aplazamiento del encuentro. La postura del club vigués parece lógica si el diagnóstico agronómico confirma que la superficie no ofrece garantías. Nadie quiere arrancar la temporada con una lesión evitable por un bache o una zona resbaladiza que en realidad es un parche de hongo camuflado de césped.

Osasuna, en cambio, remó en sentido contrario. El conjunto navarro se mostró partidario de jugar tal cual estaba previsto, sin mover el calendario. Tiene su lógica también: un aplazamiento a estas alturas descoloca la planificación semanal, obliga a rehacer viajes y concentraciones, y deja al equipo con una fecha pendiente que tarde o temprano hay que encajar en un calendario ya de por sí apretado.

Una decisión que no se toma a la ligera

La Liga no adelantó un veredicto inmediato. Todo apunta a que la resolución llegará recién el jueves, una vez que los inspectores terminen de evaluar el estado real del césped y su evolución en las próximas horas. Ese margen de un día es clave: un hongo en el pasto puede extenderse o, con el tratamiento adecuado, quedar contenido a tiempo para el fin de semana.

Mientras tanto, ambos clubes quedan a la espera de una noticia que puede cambiar los planes de última hora. Para el Celta, jugar en su propio estadio con el campo comprometido sería un golpe justo al comienzo de la temporada, sobre todo pensando en la imagen que se quiere transmitir en el primer partido como local. Para Osasuna, un cambio de fecha implica reorganizar la logística de un viaje que ya tenía todo listo para pisar Galicia.

Lo cierto es que este tipo de imprevistos no son habituales en la máxima categoría española, donde el mantenimiento de los terrenos de juego suele ser motivo de orgullo para los clubes. Habrá que esperar al informe definitivo de los técnicos para saber si el Celta - Osasuna se disputa según lo previsto o si termina reprogramado para otra fecha del calendario.

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