FutbolPublicado 5 meses atrás Lectura: 7 min

El Celtic sobrevive con un penalti polémico en el minuto 99 y lo decide todo en la última jornada de la Premiership escocesa

El Hearts necesitará ganar o empatar en Celtic Park para conquistar su primer título escocés desde 1960, después de que el VAR desatara una tormenta de controversia al conceder un penalti al Celtic en el descuento ante el Motherwell.

El fútbol escocés vivirá este sábado uno de sus desenlaces más dramáticos en décadas. El Celtic, equipo en el que milita el lateral mexicano Jonny Castro Otto, remontó un 2-1 en contra para ganar 3-2 en Fir Park gracias a un penalti polémico transformado por Kelechi Iheanacho en el minuto 99, revisado y concedido por el VAR en los compases finales del partido ante el Motherwell. El resultado deja al Celtic a tan solo un punto del líder Hearts y convierte el último duelo de la temporada, previsto para este sábado en Celtic Park, en una auténtica final por el título de la Premiership escocesa.

Mientras tanto, el Hearts cumplió su parte: una victoria contundente por 3-0 sobre el Falkirk en Tynecastle mantuvo a los de Edimburgo en lo más alto de la tabla, pero el empate que durante largos minutos parecía producirse en Fir Park habría ampliado su ventaja a tres puntos y prácticamente les habría entregado el título. La conversión de Iheanacho desde los once metros lo cambió todo.

Una noche de infarto en Fir Park

El Celtic visitaba el estadio del Motherwell sabiendo que necesitaba ganar para mantener viva su candidatura al título. El partido fue intenso y el Motherwell llegó a ponerse por delante, pero los de Glasgow empujaron hasta el límite del tiempo añadido. En el minuto 99, el árbitro John Beaton fue llamado a revisar la jugada en el monitor tras la intervención del VAR: la pelota había impactado en el brazo de un defensor del Motherwell en una posición que los árbitros consideraron antirreglamentaria, y señaló penalti. Iheanacho no falló. El Celtic ganó 3-2 y se mantuvo en la pelea con un solo punto de desventaja frente al Hearts.

Las consecuencias del fallo arbitral se sintieron de inmediato en todo el fútbol escocés. Las redes sociales ardieron, los expertos tomaron partido y el técnico del Hearts no tardó en hacer pública su indignación.

McInnes: "Es realmente repugnante"

El entrenador del Hearts, Derek McInnes, no escondió su furia en la rueda de prensa posterior al partido. Aunque su equipo acababa de golear al Falkirk, el técnico escocés tuvo que responder preguntas sobre la jugada que consideró decisiva para el devenir del campeonato.

"No debería estar comentando sobre otro partido, pero sabía que me iban a hacer esa pregunta", admitió McInnes. "Después de verlo, parece que estamos nosotros contra todos. Cuando ves los dos penaltis que no conseguimos el fin de semana pasado y luego ves eso, ¿cómo pueden llegar a esa decisión?"

El técnico hizo referencia a un antecedente reciente que azuzó aún más su malestar: el Hearts no obtuvo dos penaltis que, a su juicio, eran claros en el empate 1-1 ante el Motherwell el sábado anterior, y ese resultado le costó puntos vitales en la recta final de la liga.

"El Celtic tuvo muchísima suerte de conseguir ese penalti. Cada vez me decepcionan más algunas decisiones de nuestros árbitros", continuó. "Es una decisión pésima. El Motherwell debe sentirse totalmente agraviado. Tuve que mirarlo varias veces porque sentía que me perdía algo. Mientras lo veía, me preguntaba: '¿Qué estoy buscando aquí?'. Es realmente repugnante."

Sin embargo, McInnes también supo ver el lado épico de la situación: "Tenemos ese partido decisivo final, así que es perfecto para el fútbol escocés. El drama, la emoción, la atención mediática... no podría estar mejor anunciado. ¡Estamos deseando que empiece el partido!"

La guerra de opiniones: Sutton contra el mundo

La polémica trascendió rápidamente las fronteras escocesas. Gary Lineker, ex delantero inglés y reconocida voz del fútbol europeo, se expresó con dureza en redes sociales: "Esta podría ser la peor decisión del VAR que he visto (y hay mucha competencia). Extraordinario dada la importancia del asunto."

También fue muy crítico Kris Boyd, ex delantero del Rangers y del Kilmarnock, quien analizó la jugada en Sky Sports con una lógica física: "Si le lanzas una pelota a alguien y te da en la mano, caerá un par de metros delante de ti. Es imposible, imposible, conseguir esa distancia en un cabezazo así si primero te da en la mano. Es imposible."

En el otro extremo del debate se situó Chris Sutton, leyenda del Celtic con 85 goles en 198 partidos con el club. Para Sutton, la reacción generalizada fue exagerada y estuvo motivada por el sesgo de quienes no quieren ver al Celtic campeón de nuevo. "Ahora que las cosas se han calmado... la reacción de muchas personas de alto perfil es totalmente exagerada", escribió en redes sociales. "Al árbitro John Beaton le aconsejaron que fuera al monitor y vio que la pelota golpeó el brazo en una posición antinatural. En resumen, a la gente le disgustaría mucho ver al Celtic ganar el título de nuevo, y eso es todo."

Cuando Lineker publicó su valoración, Sutton le respondió con contundencia: "Para eso está el VAR." Y en alusión directa a Boyd, el ex delantero añadió con ironía: "Me preocupa que Boydy pueda explotar."

Lo que está en juego el sábado en Celtic Park

La aritmética de la última jornada es sencilla pero implacable. El Hearts llega como líder con un punto de ventaja sobre el Celtic, lo que significa que a los Jam Tarts les basta con empatar en Celtic Park para proclamarse campeones. El Celtic, por su parte, necesita ganar para lograr su quinto título consecutivo de la Premiership escocesa.

El contexto histórico añade presión sobre el Hearts. El club de Edimburgo no gana el campeonato escocés desde 1960, hace 65 años. De lograrlo, además, se convertiría en el primer equipo ajeno al duopolio de Glasgow, es decir, Celtic y Rangers, en levantar la liga desde que el Aberdeen lo hiciera en 1985, cuarenta años atrás. Un período de sequía que ilustra hasta qué punto el poder en el fútbol escocés ha estado concentrado en los dos gigantes de Glasgow.

  • Hearts campeón: primer título desde 1960 y fin de 40 años de hegemonía de Celtic y Rangers.
  • Celtic campeón: quinto título liguero consecutivo y validación de una remontada gestionada en buena parte desde la polémica.
  • Factor cancha: el Celtic juega en casa, en Celtic Park, donde ha perdido apenas una vez esta temporada en liga.

El contexto de Brendan Rodgers y la presión sobre el árbitro Beaton

El Celtic, dirigido por Brendan Rodgers en su segunda etapa al frente del equipo, ha construido su candidatura sobre una solidez defensiva mejorada y la incorporación de piezas ofensivas de calidad como Iheanacho, quien llegó cedido en el mercado invernal. El nigeriano ha aportado goles en momentos decisivos, y el del miércoles no podría haber sido más oportuno.

El árbitro Beaton, quien tomó la decisión final tras acudir al monitor, ya había protagonizado polémicas anteriores en duelos de alto voltaje en Escocia. Su figura vuelve a estar en el centro del debate en el momento más inapropiado del calendario, justo antes de la jornada definitiva.

El sábado, Celtic Park acogerá un partido que el fútbol escocés no ha vivido en generaciones: una final de liga con dos equipos de ciudades distintas, con historias opuestas y con el peso de décadas de espera sobre los hombros de uno de ellos. El penalti del minuto 99 habrá valido o no valido en función de lo que ocurra en los noventa minutos que están por venir.

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