El Jiangsu FC, campeón de la Superliga China, cesa operaciones y queda excluido de la temporada 2021
El vigente monarca del fútbol chino pierde la licencia para competir tras el abandono financiero del grupo Suning, propietario también del Inter de Milán, en uno de los episodios más dramáticos de la historia del fútbol en Asia.
El Jiangsu FC no defenderá su título de la Superliga China. El club, que conquistó el campeonato por primera vez en su historia en noviembre de 2020, ha sido excluido de la lista de equipos con licencia para disputar la temporada 2021 después de que la Asociación China de Fútbol (CFA) le denegara el permiso correspondiente. La razón es tan simple como devastadora: el grupo Suning, propietario del club, anunció el cese inmediato de operaciones de todas sus secciones de fútbol el pasado 28 de febrero, sin que se encontrara a tiempo un comprador alternativo que absorbiera las deudas acumuladas.
Con la nueva temporada continental a punto de arrancar, el reloj se agotó para el campeón vigente. La CFA no tuvo otra opción que denegar la licencia y el Jiangsu FC queda, de manera oficial y efectiva, fuera del fútbol profesional chino.
Un título conquistado y perdido en cuestión de meses
La historia del Jiangsu FC en la Superliga alcanzó su punto más alto en noviembre de 2020, cuando el equipo venció al histórico Guangzhou Evergrande, ocho veces campeón del país, y levantó su primer título liguero. Aquella victoria fue el pináculo deportivo de un proyecto ambicioso y costoso que el grupo Suning había financiado durante años desde la ciudad de Nanjing.
El plantel campeón contó con figuras de renombre internacional. El extremo brasileño Alex Teixeira fue su gran estrella: en 2016 rechazó una oferta del Liverpool en la Premier League para firmar por el Jiangsu a cambio de 50 millones de euros, una decisión que marcó el momento de mayor ambición del proyecto. El rumano Cosmin Olaroiu, entrenador de reconocido currículum en Asia, dirigió al equipo hacia ese título. Entre los antecedentes del banquillo del club figura incluso el paso de Fabio Capello, exseleccionador de Inglaterra y Rusia y exentrenador del Real Madrid Castilla.
Sin embargo, las señales de alerta ya eran visibles antes de que terminara la temporada ganadora. Teixeira se negó a renovar su contrato al finalizar el campeonato, y los informes apuntaban a que Olaroiu tampoco continuaría. Esas circunstancias, combinadas con los problemas financieros crecientes del grupo Suning, anticipaban un final dramático que terminó materializándose pocos meses después.
El impacto del colapso del grupo Suning
El Suning Group es uno de los mayores conglomerados de retail de China, con sede en Nanjing, y es también propietario del Inter de Milán, club italiano que en la temporada 2020-2021 luchaba por el título de la Serie A bajo las órdenes de Antonio Conte. A principios de febrero de 2021, el grupo comunicó su intención de concentrarse exclusivamente en sus negocios principales, el comercio minorista, dejando en una situación de extrema incertidumbre todos sus activos no esenciales.
Entre esos activos figuraban el Jiangsu FC masculino y el Jiangsu Suning Women, el exitoso equipo femenino del club. El anuncio oficial, publicado en la cuenta corporativa de WeChat el 28 de febrero, fue escueto pero definitivo: todos los equipos de fútbol propiedad de Suning cesarían operaciones de forma inmediata. La publicación dejaba una pequeña ventana abierta al expresar la esperanza de encontrar nuevos patrocinadores o alguna empresa interesada en consultar sobre el futuro del club, pero esa esperanza se desvaneció rápidamente ante la presión del calendario.
Las consecuencias para el fútbol chino van más allá de la pérdida de un campeón. El Jiangsu había clasificado para la Liga de Campeones de la AFC gracias a su título, y su ausencia genera un serio trastorno en la competición continental, que arranca en abril. Apenas días antes del anuncio del Jiangsu, la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) ya había confirmado la expulsión del Shandong Taishan de esa misma Liga de Campeones por "pagos vencidos", lo que pone de manifiesto la profundidad de la crisis financiera que sacude al fútbol profesional chino.
Seis clubes sin licencia: el Jiangsu no está solo
La CFA no solo le negó la licencia al Jiangsu FC. En total, seis clubes profesionales quedaron excluidos del sistema de competición para la temporada 2021. La lista incluye nombres de distintas categorías:
- Jiangsu FC (Primera División, campeón vigente)
- Beijing Renhe (jugó en Primera en 2019 y descendió a Segunda en 2020)
- Taizhou Yuanda (Segunda División)
- Mongolia Interior Zhongyou (Segunda División)
- Jiangsu Yancheng (Tercera División)
- Shenzhen Bogang (Tercera División)
La exclusión de estos clubes genera un efecto cascada en la estructura piramidal del fútbol chino, alterando los ascensos y descensos previstos. Los Cangzhou Mighty Lions, anteriormente conocidos como Shijiazhuang Ever Bright y descendidos la temporada pasada, mantendrán su plaza en la Primera División. Lo mismo ocurrirá con los Tianjin Tigers, club que venía de serias dificultades económicas y que era señalado por los medios especializados como otro posible candidato a la desaparición.
Tianjin, salvado por la intervención gubernamental
El caso de los Tianjin Tigers, anteriormente llamados Tianjin Teda, ilustra una vía de rescate que no llegó a tiempo para el Jiangsu. Según informaciones de medios chinos, las autoridades del gobierno local de Tianjin intervinieron activamente para evitar la desaparición del club, garantizando su continuidad y permitiéndole obtener la licencia para competir en 2021. Esta intervención pública contrasta con la situación del Jiangsu, donde ningún actor institucional ni privado se presentó como alternativa viable antes de que expiraran los plazos.
El contraste entre ambos casos abre un debate sobre el modelo de gestión del fútbol en China y la dependencia excesiva de grandes conglomerados empresariales privados para sostener los presupuestos de clubes que, en muchos casos, no generan ingresos propios suficientes para su supervivencia.
Una crisis que pone en jaque al fútbol chino
Lo ocurrido con el Jiangsu FC representa uno de los episodios más impactantes de la historia reciente del fútbol asiático. Un club que invirtió decenas de millones de euros en figuras internacionales, que rechazó a Gareth Bale en el verano de 2019 antes de ver cómo el galés no terminaba firmando, que conquistó el título más importante de su historia, desaparece del mapa competitivo apenas tres meses después de levantar el trofeo.
El modelo de fútbol chino, basado en inversiones masivas de grandes corporaciones sin una base económica sostenible en taquilla, derechos televisivos o cantera, muestra sus limitaciones estructurales de la forma más cruda posible. Con la Superliga China a punto de comenzar su nueva temporada y con dos plazas en la Liga de Campeones de la AFC en el aire, el fútbol chino afronta una prueba de resistencia institucional que definirá su credibilidad internacional en los próximos años.
ATH
RSO
VAN
SEA
JUV
NAP
MAR
TOU
ATO
FOR
PAL
VAS
THS
GUV
CCP
OLI
CAG
UNI
LEX
COS
BRA
FAM
ATL
TOR
NSH
RBNY
NE
MIA
LAF
MIN
POR
HOU
CSL
NCX
CAZ
LEO
RFA
FSC
SMT
COL
GTI
QAC
VAR
MOR
SUP
CAV
ISF
ONC
GRE
ATL
ATL
ALI
AGU
FAS
ANT
MUN
GUA
COB
COM
MIX
MOT
MAR
OLA
GUA
BOL
FCU
CAR
LA
BOS
BAY
SD
GFC
UTA
HOU
POR