FutbolPublicado 3 semanas atrás Lectura: 2 min English

Fabián Ruiz y su candidatura silenciosa al Balón de Oro

El mediocampista del PSG fue pieza clave en la Liga de Campeones parisina y en el título mundial de España con Luis de la Fuente.

Hay jugadores que necesitan gritar para que los vean y otros que simplemente juegan al fútbol y dejan que el resultado hable. Fabián Ruiz pertenece claramente al segundo grupo. Y esa discreción, paradójicamente, es lo que hace tan difícil de ignorar su candidatura al Balón de Oro.

Piénsalo un segundo: un mediocampista que fue pieza clave en la Champions League del PSG la temporada pasada y que, meses después, ayudó a España a levantar su segunda Copa del Mundo en el Mundial 2026. No hablamos de un jugador que aparece en las jugadas vistosas para las redes sociales. Hablamos de alguien que sostiene el equilibrio, que reparte el balón con criterio y que, sin hacer ruido, termina siendo indiscutible en dos de los proyectos más exigentes del fútbol actual.

En la selección, Fabián fue de la mano de Rodri en el camino hacia el título mundial que dirigió Luis de la Fuente. En el club, bajo las órdenes de Luis Enrique, terminó siendo el metrónomo que necesitaban futbolistas como Vitinha o Joao Neves para brillar. No es casualidad que dos entrenadores tan distintos coincidan en depender tanto de él.

Un premio que también mira los títulos

Desde la era de Lionel Messi, los premios individuales han cambiado un poco de lógica. Ya no solo pesa el destello puntual, también empieza a pesar el impacto real en los títulos grandes. Ahí está el precedente de Rodri, que hace dos años se llevó el Balón de Oro por delante de Vinícius precisamente por eso: por fútbol, por consistencia y por lo que significó para su equipo y su selección. Si esa fue la vara de medir entonces, ¿por qué no debería aplicar el mismo criterio ahora con Fabián?

Fuera de las canchas, la historia de Fabián tiene ese aire de cercanía que también suma simpatías. Después del Mundial, volvió a su tierra, a Los Palacios, un pueblo sevillano de poco más de 38,000 habitantes que hoy presume de tener entre sus vecinos a dos campeones del mundo: él y Gavi. Allí lo recibieron con una fiesta y hasta le regalaron su peso en tomates, un gesto humilde que retrata bastante bien de dónde viene y quién sigue siendo pese al éxito.

Ahora que arranca de nuevo la rutina semanal con el PSG, semanas después de la locura del título mundial, queda claro que Fabián no necesita un altavoz para hacerse notar. Su fútbol ya lo hace por él. Y si el Balón de Oro realmente premia lo que dice premiar, el nombre de Fabián Ruiz debería estar en lo más alto de la lista.

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