FIFA World Cup 2026Publicado 2 meses atrás Lectura: 4 min

FIFA y FIFPRO negocian protocolos para retrasar partidos por calor extremo de cara al Mundial 2026

Las conversaciones se aceleran tras las altas temperaturas registradas en el Mundial de Clubes 2025 en Estados Unidos, especialmente en el partido entre Inglaterra y Noruega en Miami.

La FIFA y el sindicato mundial de futbolistas FIFPRO mantienen conversaciones activas para establecer protocolos que permitan retrasar o suspender partidos cuando las condiciones de calor extremo representen un riesgo para la salud de los jugadores. Las negociaciones adquieren especial urgencia de cara al Mundial 2026 y se desarrollan en paralelo al torneo en curso, impulsadas por las condiciones climáticas registradas durante el Mundial de Clubes de la FIFA 2025 en Estados Unidos.

El caso de Miami: cifras que encendieron las alarmas

El partido de cuartos de final entre Inglaterra y Noruega, disputado en el Hard Rock Stadium de Miami, se convirtió en el ejemplo más elocuente de la problemática. Al inicio del encuentro, la temperatura en el interior del estadio era de 91 °F (33 °C), con una sensación térmica que alcanzó los 113 °F (45 °C). Sin embargo, el dato más revelador fue el de la temperatura de globo y bulbo húmedo (WBGT, por sus siglas en inglés), un indicador que integra variables como el calor, la humedad y la radiación solar para medir el estrés térmico real sobre el organismo.

En ese partido, el WBGT registró 88 °F (31.1 °C) en el momento del pitido inicial, una cifra que superó en varios grados el umbral de 82 °F (28 °C) que FIFPRO recomienda como límite máximo para la disputa de partidos. Según las directrices del sindicato, cualquier valor por encima de ese umbral debería dar lugar a un retraso o aplazamiento del encuentro.

Una brecha regulatoria entre FIFA y FIFPRO

El problema central radica en que, a día de hoy, no existe un límite oficialmente acordado entre la FIFA y FIFPRO para suspender o posponer partidos por calor extremo. La normativa vigente de la FIFA contempla únicamente una pausa obligatoria de tres minutos para que los jugadores se refresquen e hidraten cuando el WBGT alcanza o supera los 89.6 °F (32 °C). Para valores de WBGT situados entre 27 °C y 32 °C, las pausas de enfriamiento son voluntarias y pueden solicitarse durante el juego, pero no son preceptivas.

Ese marco regulatorio deja, por tanto, un vacío significativo: entre el umbral de preocupación de FIFPRO (28 °C de WBGT) y el nivel de pausa obligatoria de la FIFA (32 °C) existe una zona gris en la que los partidos pueden disputarse sin medidas de protección garantizadas, tal y como ocurrió en Miami.

Del Mundial de Clubes a medidas concretas

Las conversaciones entre ambas organizaciones no son nuevas. FIFPRO y la FIFA ya abordaron las condiciones de juego durante y después del Mundial de Clubes 2025, celebrado en el verano en suelo estadounidense. Fruto de esos intercambios, la FIFA adoptó una primera medida operativa: programar un mayor número de partidos del Mundial 2026 en estadios con sistemas de aire acondicionado durante las horas de mayor calor.

Así, las dos semifinales del torneo comenzarán a las 3:00 p.m. ET en recintos climatizados: el AT&T Stadium de Dallas y el Mercedes-Benz Stadium de Atlanta, dos de los estadios sede equipados con control de temperatura interior. La decisión busca reducir la exposición de los jugadores al calor extremo en los momentos más decisivos de la competición.

No obstante, fuentes consultadas señalan que esta medida puntual no satisface las aspiraciones de FIFPRO, que persigue la adopción de reglas y regulaciones más firmes y vinculantes que establezcan umbrales claros de WBGT por encima de los cuales un partido no pueda disputarse, independientemente del estadio o el horario asignado.

Una cuestión de salud con implicaciones globales

El debate trasciende el ámbito del reglamento deportivo y apunta directamente a la salud y la integridad física de los futbolistas profesionales. La exposición prolongada a temperaturas extremas puede provocar golpes de calor, calambres musculares severos, deshidratación aguda y, en casos críticos, complicaciones cardiovasculares. El riesgo es especialmente elevado en partidos de alta intensidad disputados bajo condiciones de humedad elevada, precisamente las que caracterizan a ciudades sede como Miami u Houston durante el verano.

La presión sobre la FIFA para cerrar un acuerdo con FIFPRO antes del inicio del Mundial 2026 irá en aumento a medida que avance el torneo y se acumulen los datos climáticos de cada sede. La capacidad de ambas organizaciones para consensuar un protocolo claro y ejecutable determinará en buena medida las condiciones en que los mejores futbolistas del mundo competirán por el título más importante del deporte.

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