Serie APublicado una semana atrás Lectura: 2 min English

Fiorentina destituye a Fabio Grosso tras apenas tres jornadas de Serie A

El entrenador que ganó el Mundial 2006 con Italia no resistió la caída 2-1 ante Torino y se convierte en el primer técnico removido de los cinco grandes campeonatos europeos.

Tres jornadas de Serie A y ya no queda ni rastro del proyecto que la Fiorentina había armado en junio. La derrota 2-1 ante el Torino en el Artemio Franchi fue la gota que colmó el vaso: un día después, el club anunció que Fabio Grosso dejaba de ser el entrenador del primer equipo.

El comunicado oficial no dejó lugar a dudas: "ACF Fiorentina confirma que Fabio Grosso ha sido relevado hoy de sus funciones como entrenador del primer equipo". No se anunció de inmediato a un sustituto, así que la Viola arranca la semana sin banquillo definido.

El dato pesa: Grosso se convierte en el primer entrenador destituido esta temporada entre las cinco grandes ligas de Europa (Italia, Inglaterra, España, Alemania y Francia). Ninguna de las otras competiciones había tocado un banquillo todavía, y fue precisamente la Fiorentina la que rompió esa tregua inicial.

Lo llamativo es lo rápido que se quemaron las naves. Grosso había llegado en junio para tomar el relevo de Paolo Vanoli, que dejó al equipo en un discreto 15° lugar la temporada pasada. La ilusión duró poco: tras superar al Benevento (Serie B) en la primera ronda de la Copa Italia, el equipo se desmoronó en la liga. Primero llegó una goleada de 4-0 en la cancha de la Roma en el debut liguero, y luego, en su presentación como local, cayó 3-0 ante el recién ascendido Frosinone. Con el tropiezo posterior frente al Torino, la cuenta en Serie A quedó en un solo gol a favor y nueve en contra en apenas tres partidos.

Un golpe en medio del centenario

Lo paradójico es el momento en que llega esta crisis. La Fiorentina está celebrando su centenario: el club fue fundado en 1926 y este año tenía pensado vivir la efeméride con otro tono. En cambio, los festejos conviven con la peor racha posible sobre el campo.

A eso se suma un contexto delicado fuera de la cancha. El dueño histórico del club, Rocco Commisso, falleció en enero, y desde entonces la Fiorentina quedó en manos de su hijo, Giuseppe Commisso, quien ahora enfrenta una de las primeras grandes decisiones de su gestión.

Vale recordar quién es Grosso para el fútbol italiano: fue el que convirtió el penal decisivo en la tanda que le dio a Italia el título del Mundial 2006 ante Francia. Ese pasado como héroe no alcanzó para sostenerlo en el banquillo cuando los resultados no llegaron.

El calendario no da respiro para pensar con calma. La Fiorentina visita el viernes al recién ascendido Venecia, y la semana siguiente le toca un derbi toscano por la Copa Italia frente al Pisa. Dos compromisos que llegarán con un entrenador interino o, quizás, con un nombre nuevo todavía por confirmar.

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