Liga MXPublicado 3 meses atrás Lectura: 3 min English

Gilberto Mora, de la Cruz Azul amateur de Tijuana al gol ante la verdadera Cruz Azul

El delantero llegó a Tijuana con la playera de un equipo de la Liga Menor que compartía nombre y colores con La Máquina, y ahora derrotó al club celeste en Primera División.

Gilberto Mora, de la Cruz Azul amateur de Tijuana al gol ante la verdadera Cruz Azul

Antes de las fotos con Erling Haaland, antes del intercambio de camisetas con Jude Bellingham y antes de que medio futbol europeo empezara a preguntar por él, Gilberto Mora era un niño de siete años que llegaba a Tijuana con una playera puesta: la de Cruz Azul. No la del club de la Liga MX, sino la de un equipo amateur de la Liga Menor de Tijuana que casualmente compartía nombre y colores con La Máquina. Esa coincidencia, once años después, terminó teniendo un desenlace casi poético.

Mora nació en Chiapas y se mudó a Tijuana en 2015 por trabajo de su padre, quien fue nombrado director técnico de la Sub-20 de Xolos para el Apertura 2015. Un amigo de la familia lo invitó a sumarse a ese Cruz Azul de la liga menor, un equipo sin ningún vínculo oficial con el club celeste, aunque hubo un intento de Jorge Navarro por formalizar una relación que nunca cuajó. Lo que sí quedó claro desde el primer momento fue que ese niño llegado de Chiapas jugaba distinto.

“Él llegó a nuestro equipo y nos hizo ver más grandes de lo que éramos. En la 2007 nos daba un plus tenerlo ahí. Los mismos niños decían: 'oye, este chavito sí la rompe'”, recuerda Jorge Navarro, quien lo dirigió en una categoría superior a la suya. “Crecimos bastante con él en las dos categorías. Incluso llegamos a finales cuando él jugaba con nosotros. Fue un chico que, además de alegrías, nos dio mucha seguridad: la sensación de que sí podíamos competir”.

Wilson Rivas, entrenador colombiano que lo tuvo en la categoría 2008, cuenta algo parecido, casi como si describieran a otro jugador y no a un niño de ocho años.

Ves a un niño de ocho años y te das cuenta de inmediato: o vas muy adelantado o tu talento es demasiado natural. Eso fue lo primero que impresionó.Wilson Rivas

Rivas se detiene especialmente en un detalle: el remate con la izquierda. “Tenía un cambio de ritmo distinto al de todos. Frenaba, arrancaba, encaraba, soltaba la pelota o definía. Y su remate... siempre me llamó la atención cómo, con 8 o 9 años, pegaba tan bien con la izquierda. No era casualidad, lo hacía de forma natural. Yo lo disfrutaba mucho”.

De la Liga Menor al selectivo de Tijuana

Las actuaciones de Mora en la Unidad Deportiva Jesús Romero Manzo no pasaron inadvertidas. Eduardo Olguín, quien dirigió el selectivo de la Liga Menor de Tijuana entre 2017 y 2020, coincidió con él en sus últimos dos años y lo describe sin rodeos: “Era el niño que más sobresalía en los equipos pequeños. Siempre tenía la pelota, no la perdía. Tenía una calidad que todavía mantiene. Se notaba que era diferente al resto”.

Con esa selección acumuló títulos estatales, se ganó la titularidad casi de inmediato y, según Olguín, terminó contagiando su nivel a todo lo que lo rodeaba. “Los demás niños aprendían de él. Empezaron a imitar movimientos, a entender espacios, a copiar detalles que él hacía de forma natural. Marcó una diferencia y elevó el nivel de los que lo rodeaban”.

De ahí dio el salto al CIX, el Centro de Iniciación Xoloitzcuintles, y desde entonces su camino ya no se detuvo. Ese trayecto, del Cruz Azul amateur de Tijuana a la Primera División, tuvo un cierre casi inevitable: un gol suyo terminó siendo clave en la victoria de Xolos 2-1 sobre Cruz Azul en el Estadio Caliente. El mismo escudo que vistió de niño, ahora convertido en rival, cayó ante el jugador que alguna vez lo representó en una cancha de tierra en la frontera.

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