Hinchas de Rampla Juniors entregan canastas solidarias a jugadores ante el impago de salarios
El plantel del Picapiedra atraviesa una crisis económica profunda por falta de pago de haberes, pero aun así ganó 1-0 a Rocha en el Torneo Inicial Amateur.
Un emotivo gesto de solidaridad protagonizaron este sábado los hinchas de Rampla Juniors en el Estadio Olímpico de Montevideo. Luego de que el equipo conocido popularmente como el Picapiedra se impusiera 1-0 ante Rocha por la octava fecha del Torneo Inicial de la Primera División Amateur, un grupo de seguidores del club entregó canastas con alimentos y productos de primera necesidad a los jugadores y funcionarios del plantel, quienes acumulan semanas sin percibir sus salarios.
Las canastas habían sido armadas con donaciones recogidas por la propia afición a lo largo de los días previos, en una campaña organizada de manera colectiva y espontánea. El objetivo era claro: acompañar a quienes visten la camiseta del club en uno de los momentos más difíciles de su historia reciente, cuando las autoridades de la institución no han podido hacer frente a las obligaciones salariales contraídas con el grupo de trabajo.
Una semana sin entrenar y con la victoria igual
El contexto que rodeó al encuentro ante Rocha no pudo haber sido más adverso. Según relató el propio capitán del equipo, Pablo Pereira, el plantel llegó al partido después de una semana en la que directamente no pudo entrenar como consecuencia de la situación económica que atraviesa el club. Sin embargo, y a pesar de todas las dificultades, los jugadores salieron al campo y se llevaron los tres puntos gracias al gol de Nicolás Royón, una victoria que no resultó sencilla según admitieron los propios protagonistas.
El desempeño del equipo en esas circunstancias refuerza el valor simbólico del triunfo: un grupo de futbolistas que compite sin cobrar, que esta semana no pudo preparar el partido con normalidad y que aun así encontró la manera de imponerse en cancha.
Las palabras del capitán Pablo Pereira
Tras recibir las canastas de manos de los hinchas, Pereira tomó la palabra en nombre del plantel y no ocultó la emoción del momento. Sus declaraciones reflejaron tanto el agradecimiento colectivo como la dureza de la situación que viven día a día:
"Agradecidos 100%. Se valora el gesto. Venimos de una semana complicada, y ya veníamos de antes. Este gesto viene muy bien. También sirve para juntarnos más con la gente. Ustedes han visto cómo se entrega el plantel, tuvimos una semana sin entrenar y se ganó un partido que no era fácil", señaló el capitán.
Pereira también explicó la decisión que tomó el grupo en el momento más crítico, cuando los impagos se volvieron insostenibles y el plantel debió parar las actividades: "El compromiso nunca falta. Más allá de las cosas que venimos pasando, elegimos seguir adelante hasta que se pudo. Llegó un momento en el que lamentablemente tuvimos que tomar la decisión de parar. De nuestra parte, estamos dejando todo por los colores. Muchas gracias por este gesto".
Sus palabras condensaron en pocas frases la paradoja que vive el fútbol del interior y el fútbol amateur uruguayo: jugadores que eligen el compromiso deportivo por encima de cualquier garantía económica, y que cuando los límites se vuelven insostenibles, son sus propios hinchas quienes acuden a sostenerlos.
Una crisis que no es nueva en el fútbol amateur uruguayo
La situación de Rampla Juniors no es un caso aislado en el mapa del fútbol uruguayo de las categorías inferiores. Los clubes que compiten en la Primera División Amateur suelen enfrentar presupuestos exiguos, dependencia de socios y cuotas, y una estructura institucional que en muchos casos no alcanza para cubrir los compromisos con sus planteles. El impago de salarios es, lamentablemente, una constante que afecta a decenas de instituciones a lo largo del país.
Lo que distingue a este episodio es la respuesta de la comunidad. La organización de los hinchas para reunir donaciones, armar canastas y entregarlas en persona después de un partido habla de un vínculo profundo entre la institución y su gente, uno que trasciende los resultados deportivos y se ancla en la identidad barrial y en la pertenencia social que los clubes de fútbol representan en Uruguay.
Rampla Juniors, un club con historia
Fundado en 1914, Rampla Juniors es uno de los clubes más populares e históricos del fútbol uruguayo. Campeón del Torneo Uruguayo en 1927, ha formado generaciones de futbolistas y mantiene una identidad obrera y popular que lo ha identificado históricamente con los barrios del oeste de Montevideo. Su apodo, el Picapiedra, es tan reconocible en el ambiente futbolístico local como su camiseta a franjas rojas y blancas.
En los últimos años, el club ha alternado entre el fútbol profesional y el amateur, y atraviesa actualmente un período de reconstrucción institucional que no ha estado exento de turbulencias económicas. A pesar de ello, el arraigo de su afición sigue siendo uno de sus activos más poderosos, como quedó demostrado este sábado con un gesto que va mucho más allá del fútbol.
- Partido: Rampla Juniors 1-0 Rocha
- Competición: Torneo Inicial, Primera División Amateur, fecha 8
- Gol: Nicolás Royón
- Estadio: Estadio Olímpico, Montevideo
El fútbol, en su versión más pura y más humana, se jugó este sábado también fuera del rectángulo de juego, en el gesto silencioso de unos hinchas que no dejaron solos a los suyos.
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