Italia apuesta por hijos de inmigrantes africanos para reconstruir a la Azzurra
Tras quedarse afuera de los últimos dos Mundiales, Mancini convoca a jóvenes como Kouadio, Kayode e Inacio en una nómina de 34 futbolistas para relanzar a la selección italiana.

Hay una imagen que resume mejor que cualquier estadística el momento de Italia: la Azzurra, la selección que ganó cuatro Mundiales y que regaló postales eternas como el grito de Marco Tardelli en la final de 1982, hoy ni siquiera logra meterse en el torneo. Macedonia del Norte y Bosnia, rivales de segundo o tercer orden en otro contexto, terminaron siendo los verdugos que la dejaron afuera en las últimas dos ediciones. Y no es solo un problema de resultados: Italia perdió también esa identidad que la volvía reconocible, para bien o para mal, en cualquier cancha del mundo.
Por eso la dirigencia decidió no esperar más. La apuesta es clara: aprovechar a fondo un fútbol cada vez más multicultural, algo que otras selecciones europeas ya vienen haciendo. La curiosidad es que Italia ya recorrió un camino parecido hace casi un siglo, cuando sumó masivamente a los "oriundi", hijos de inmigrantes que habían cruzado el océano escapando de la pobreza. Aquella jugada le dio la corona en el Mundial de 1934, jugado en casa, con los argentinos José Luis Monti, Raimundo Orsi, Enrique Guaita y Atilio Demaría como piezas clave.
Hoy el escenario es distinto: otro fútbol, otra Italia, otro mundo, con corrientes migratorias que llegan sobre todo desde África. La Azzurra busca subirse a ese tren antes de que sea tarde.
Una lista amplia, con guiños al pasado
Roberto Mancini no fue tan lejos como Jurgen Klopp en Alemania, que llegó a convocar a 44 jugadores para su primera Liga de las Naciones, pero también apostó por una nómina extensa: 34 futbolistas con impronta joven, aunque sin renunciar a nombres conocidos como Gigi Donnarumma (Manchester City), Alessandro Bastoni (Inter), Riccardo Calafiori (Arsenal), Nicoló Barella (Inter) y Giacomo Raspadori (Atalanta).
El propio entrenador se encargó de bajar expectativas de una revolución exprés. En la Gran Gala del Calcio fue directo:
No podemos poner de repente a muchos jugadores jóvenes en el campo. Necesitan ayuda. Los jugadores jóvenes tienen habilidad, pero debe haber alguien en el campo para guiarlos.Roberto Mancini
Ahí está el verdadero desafío: Italia entendió que necesita reconstruirse, pero todavía debe encontrar el ritmo correcto para hacerlo sin que los tifossi, siempre apasionados y con la memoria puesta en las viejas glorias, empiecen a presionar ante los primeros tropiezos.
Las caras nuevas de la Azzurra
Entre los nombres que asoman, Eddy Kouadio, de 20 años, es uno de los símbolos de esta etapa. Nacido en Prato de padres marfileños y con paso por las selecciones juveniles italianas, Mancini quiere asegurarlo antes de que se decida por Costa de Marfil. Tendrá chance de debutar en la fecha FIFA que trae la Liga de las Naciones: el 25 de septiembre ante Bélgica, el 28 en Turquía, el 2 de octubre frente a Francia en Saint-Denis y el 5 de vuelta contra los turcos en casa.
Algo parecido pasa con Michael Kayode, lateral de Brentford de padres nigerianos que ya anotó un gol en esta Premier ante Tottenham, y con Samuele Inacio, de 18 años y del Borussia Dortmund, hijo del exfutbolista brasileño Inacio Pia, a quien Brasil también había tentado. Mancini además convenció a Alessandro Romano, de 20 años y nacido en Winterthur, para dejar atrás su paso por las juveniles suizas y jugar para el país de sus padres. El volante, a préstamo en Cagliari, ya mostró su llegada al área rival con el gol que le dio el 1-0 a su equipo en Parma.
También aparece en la lista Massimo Pessina, arquero de 18 años recién debutado en Bologna. Otros talentos como Alphadjo Cissé (Milan), Mathis Mout (Monza) y Seydou Fini (Frosinone) quedaron por ahora en la Sub-21, terminando de formarse para el próximo salto.
Mancini, otra vez frente al espejo
El nombre de Mancini está ligado al último gran logro de Italia: la Eurocopa 2021, ganada por penales ante Inglaterra en Wembley. Aquel ciclo terminó en 2023 tras la ausencia en Qatar, y ahora el entrenador vuelve con la chance de la revancha. Así describió lo que sintió al dejar el cargo:
Lamenté mucho mi salida porque para mí la camiseta de la selección siempre fue muy importante. Perderla fue como cuando un enamorado pierde a la mujer de su vida.Roberto Mancini
Tendrá como respaldo la experiencia de Claudio Ranieri, ahora director técnico de la Federcalcio, y el acompañamiento de todo el ambiente futbolístico italiano, al menos mientras los resultados no digan lo contrario.
Italia ya sabe lo que es tocar fondo y volver a subir. Lo hizo después de la Tragedia de Superga en 1949, que se llevó a los mejores futbolistas de su generación. Lo hizo tras el escándalo del Totonero en 1980, que incluso dejó afuera dos años al joven Paolo Rossi, el mismo que dos años después sería goleador y capitán simbólico del tercer título mundial. Sin el viejo Catenaccio, ya superado por la evolución táctica, pero con la picardía de siempre, la Azzurra vuelve a intentarlo con caras nuevas. El fútbol mundial la espera. Y, aunque no lo diga en voz alta, la extraña.
BRB
LCA
BON
SKN
JAM
GUA
NAL
CAR
COL
AUD
HFD
LOU
LDN
ATL
MTY
CTJ
ATS
HON
SUR
SLV
MTQ
CAV
SUP
UMA
ISF
UAT
KHA
ELP
TUL
GEO
NIR
ARM
LET
HUN
UCR
ITA
BEL
MON
CYP
POL
BOS
SUE
RUM
TUR
FRA
AUS
BRA
IND
PAN
BER
GLP
GRN
CUB
MOZ
SEN
SDN
ETH
TAN
GNB
NIG
LES
NIG
MAD
RWA
LBR
TOG
BDI
MWI
SSD
GAM
SOM
ALG
ZAM
MAR
GAB
MLI
CPV