FIFA World Cup 2026 · una hora · 5 min

La madre de Vozinha logra la visa para ver a su hijo en el Mundial: una historia de burocracia, emoción y diplomacia

El portero de Cabo Verde, figura revelación del torneo tras su actuación ante España, verá cumplido su deseo más personal: su madre estará en las gradas del próximo partido ante Uruguay en Miami.

El Mundial de Estados Unidos 2026 ya tiene uno de sus relatos más humanos y conmovedores. Vozinha, el portero de 40 años que se convirtió en la gran sorpresa del torneo tras el empate sin goles de Cabo Verde ante España, podrá contar con el apoyo de su madre en las gradas. La mujer obtuvo finalmente el permiso para ingresar al territorio estadounidense a tiempo para el siguiente compromiso de la selección caboverdiana, el domingo ante Uruguay en Miami.

La noticia fue anunciada por el líder demócrata de la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries, quien confirmó que la visa había sido concedida y que todos los trámites y aranceles habían sido eximidos. "Hablé con el secretario de Estado Marco Rubio y le pedí al Departamento de Estado que hiciera todo lo que estuviera en su poder para garantizar que su madre pudiera asistir al próximo partido de Cabo Verde", declaró Jeffries.

Un portero histórico y una actuación para el recuerdo

Para entender el peso emocional de esta historia, hay que remontarse al partido del debut de Cabo Verde en el Mundial. El arquero, cuyo nombre real es Josimar Moreno Dias, aunque todos le conocen como Vozinha, protagonizó una actuación descomunal frente a España, una de las grandes favoritas del torneo y una selección que llegaba al partido con la expectativa de golear a un rival al que muchos consideraban anecdótico en el torneo.

Vozinha realizó siete paradas en ese encuentro, muchas de ellas de una dificultad técnica notable, y fue el principal artífice de que el marcador se mantuviera en 0-0 al final del partido. La actuación disparó su nombre en todo el mundo futbolístico y convirtió a Cabo Verde en el equipo revelación de la primera fase. Con 40 años, el portero caboverdiano demostró que la edad no es un obstáculo cuando el talento y la experiencia se combinan de la manera adecuada.

Tras el pitido final, en medio de la euforia por el resultado histórico, Vozinha protagonizó uno de los momentos más emotivos del torneo: reveló ante los medios de comunicación que su madre no había podido conseguir la visa para viajar a Estados Unidos y que, por tanto, no estaba presente para verle jugar. La razón: no disponía del dinero suficiente para hacer frente a los trámites en el tiempo requerido.

Un obstáculo burocrático con nombre propio: la fianza de 15.000 dólares

El caso de la madre de Vozinha no es un hecho aislado. Cabo Verde forma parte de un grupo de 50 países cuyos ciudadanos enfrentan fianzas de hasta 15.000 dólares para obtener una visa de entrada a Estados Unidos. Esta medida forma parte de las políticas migratorias impulsadas por la administración del presidente Donald Trump, que justificó el requisito argumentando que esos países presentaban tasas elevadas de personas que permanecían en territorio estadounidense más allá del período autorizado por sus visados.

El impacto sobre los aficionados del Mundial ha sido considerable. Aunque la administración Trump suspendió el mes pasado dicha exigencia para los poseedores de entradas procedentes de Cabo Verde y otros cuatro países participantes en el torneo, las críticas no tardaron en llegar: muchos consideraron que la medida llegaba demasiado tarde para miles de seguidores que ya habían descartado el viaje por imposibilidad económica o burocrática.

En el caso específico de la madre de Vozinha, el Departamento de Estado señaló inicialmente que no tenía constancia de que ella hubiera presentado ninguna solicitud de visa. Una fuente conocedora de la situación, que habló bajo condición de anonimato por tratarse de deliberaciones confidenciales sobre visados, explicó que la mujer no había llegado a solicitar el permiso porque no contaba con un pasaporte caboverdiano válido, y que en ese momento se encontraba ya en proceso de obtenerlo.

La diplomacia entra en acción

La historia de Vozinha y su madre trascendió rápidamente el ámbito deportivo y se convirtió en un asunto de política exterior. El líder demócrata Jeffries asumió un papel activo en la resolución del caso, contactando directamente con el secretario de Estado Marco Rubio para pedir su intervención. La respuesta institucional fue ágil: el Departamento de Estado confirmó que había notificado a todos los jugadores de países afectados por el requisito de la fianza de 15.000 dólares que tanto ellos como sus familiares quedarían exentos de dicho depósito.

Finalmente, los aranceles fueron eliminados, se tomaron medidas para facilitar los trámites del pasaporte y se gestionaron los arreglos de viaje para que la madre del portero pudiera llegar a tiempo al partido del domingo ante Uruguay en Miami. Jeffries agradeció públicamente la colaboración de todas las partes implicadas: "Agradezco al secretario Rubio, a los funcionarios del Departamento de Estado, al gobierno de Cabo Verde y a la FIFA por trabajar juntos para hacer esto posible".

Cabo Verde, un fenómeno que supera el fútbol

La historia de esta selección en el presente Mundial va mucho más allá de los resultados deportivos. Cabo Verde es un archipiélago de apenas 600.000 habitantes en el Atlántico frente a las costas de África Occidental, y su presencia en un torneo de esta magnitud ya constituye en sí misma un logro histórico. Que además hayan sido capaces de frenar a España, un equipo con jugadores de la talla de los que militan en los grandes clubes europeos, amplifica aún más el impacto de su debut.

El protagonismo de Vozinha ha puesto el foco sobre una generación de futbolistas que, con escasos recursos y sin el respaldo de las grandes federaciones, compiten de tú a tú con las selecciones más poderosas del planeta. Su historia personal, con una madre que no podía permitirse el viaje para ver a su hijo jugar el partido de su vida, conecta con millones de personas en todo el mundo que entienden perfectamente qué significa el sacrificio y la distancia.

Ahora, con la visa en mano y el billete de avión reservado, la madre de Vozinha estará en el estadio de Miami para ver a su hijo de 40 años defender la portería de Cabo Verde ante Uruguay. Un partido, una familia reunida y una historia que ya forma parte de la memoria de este Mundial.

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