FutbolPublicado 3 semanas atrás Lectura: 3 min English

Laporte no se calla: acusa a Argentina de "antifútbol" en la final del Mundial

El defensor campeón del mundo con España recordó los empujones y el trato arbitral hacia la selección argentina, aunque suavizó el golpe con su excompañero Otamendi.

Laporte no se calla: acusa a Argentina de "antifútbol" en la final del Mundial

Ganar un Mundial no siempre cierra todas las heridas. Al menos no para Aymeric Laporte, que semanas después de levantar la copa con España en Nueva Jersey todavía tenía ganas de hablar de cómo se jugó esa final contra Argentina. Y no precisamente con elogios.

El defensor, nacido en Francia y hoy campeón del mundo, se sentó en el podcast 'El Camino de Mario' y fue directo al grano: le molestó la imagen que dejó el rival sobre el césped. "Es una imagen fea que en varios partidos se vea como agresividad, que es antifútbol", soltó sin rodeos.

Lo que más le incomodó, según contó, fue la sensación de que no todos los jugadores recibían el mismo trato dentro del campo. "Lo que todo el mundo vio al final parecía que se les permitía más. No por figuras dentro del equipo. Lo llega a hacer otro y no se le habría permitido tanto", explicó el central de 32 años, dejando entrever que el criterio arbitral no fue parejo para todos los nombres de la plantilla argentina.

Laporte fue más allá y describió lo que vivió en primera persona durante el partido: empujones que, a su juicio, se pasaron de la raya. "Me molestaba ver esa imagen dentro del fútbol y de repente haya empujones más fuertes de lo debido", agregó.

El cruce con Otamendi, puesto en contexto

Entre toda esa tensión hubo un episodio puntual con Nicolás Otamendi, con quien Laporte compartió vestuario en el Manchester City. Lejos de cargar las tintas sobre el argentino como persona, el español separó lo futbolístico de lo personal: "Nico quería representar a su país, le conozco cuando estuvimos en el City y por fuera es buen tío".

Lo curioso es que esta no era la primera vez que Laporte avisaba sobre lo que se venía. Días antes de la final ya había puesto el foco en el posible arbitraje y en el historial reciente del combinado argentino. "Sí es verdad que en los últimos partidos hemos visto cosas que nos han extrañado muchísimo, acciones que se dejan pasar. Sobre todo con Argentina, que es un equipo que deja muchos recados", había dicho entonces.

Eso en el fútbol no se debería permitir, especialmente en competiciones tan grandes, porque te puede desestabilizar y cabrear. Es parte del trabajo del árbitro controlar estas cosas para que no le coman la tostada. Si un jugador o dos pueden hacerlo, el partido va a ser un descontrolAymeric Laporte

En esa misma charla previa, el defensor también dejó claro cuál era la idea de España antes de pisar el campo: jugar limpio y confiar en que el arbitraje estuviera a la altura. "Nosotros desde el principio del torneo hemos sido un equipo bastante noble en ese sentido. No somos de golpear al rival ni de hacer faltas locas. Y creo que eso es lo que tenemos que hacer en este partido. Pero sí es verdad que dependerá mucho del arbitraje", había comentado unos días antes de la final.

Con la copa ya en las vitrinas, las palabras de Laporte suenan menos a reclamo desesperado y más a una reflexión en frío sobre cómo se vivió ese partido tan especial en Nueva Jersey. Lo cierto es que el defensor no se guardó nada, ni antes ni después de convertirse en campeón del mundo.

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