FIFA World Cup 2026Publicado 6 meses atrás Lectura: 16 min

Los "Messi" del Mundial 2026: el rosarino como unidad de medida del fútbol global

Desde Estevao en Brasil hasta Lamine Yamal en España, cada selección que competirá en el Mundial 2026 tiene su propio "Messi": un talento que carga con el peso del apodo más exigente del fútbol moderno.

Lionel Messi no es solo el mejor futbolista del siglo. Es también un idioma universal. Un parámetro que cada país utiliza para medir, proyectar y soñar con sus propios talentos. Desde hace más de dos décadas, la palabra "Messi" funciona como una marca de calidad, una etiqueta que puede lanzar carreras o aplastarlas, y que en vísperas del Mundial 2026 cobra una dimensión especial: porque podría ser la última vez que veamos al rosarino en una Copa del Mundo. A continuación, un repaso por los futbolistas que encarnan ese apodo en cada selección participante.

Donde Messi es la vara de la excelencia

En estos países, ser comparado con Lionel no es solo un elogio: es una exigencia generacional. Las grandes escuelas del fútbol mundial buscan entre sus figuras al jugador capaz de alcanzar ese nivel.

Estevao Willian, el "Messi brasileño". Brasil tiene una historia futbolística incomparable: Pelé, Zico, Romario, Ronaldo. Pero en el último cuarto de siglo, el mejor fue un argentino. Y a pesar de la histórica rivalidad rioplatense, los brasileños no tienen problema en reconocerlo. Por eso, cuando Estevao Willian empezó a despuntar en Palmeiras en 2023, el apodo "Messinho" llegó casi solo. Tiene 18 años, es zurdo, habilidoso y encarador. "No me gustaba que me llamaran así, siempre intenté que me llamaran Estevao", admite el extremo, quien ya milita en Chelsea tras un Mundial de Clubes brillante en suelo estadounidense, el mismo donde se disputará el próximo torneo. Sus gambetas y sus goles en el fútbol inglés evocan los mejores tiempos de Lionel en Barcelona. La Copa del Mundo será el escenario ideal para consolidar su propio nombre.

Takefusa Kubo, el "Messi japonés". Desde 2015, cuando las primeras imágenes de su talento llegaron a Occidente, Kubo quedó emparejado con Messi. Pequeño, filoso, difícil de anticipar. Pasó por La Masía, aunque no pudo quedarse por los conflictos reglamentarios de Barcelona con sus políticas de fichaje de menores. Recaló luego en Real Madrid sin lograr brillar de blanco. "Ser el 'Messi japonés' fue una carga que no pedí. La gente quería que fuera un prodigio inmediato", recuerda. Su identidad la encontró en la Real Sociedad, en el País Vasco, y desde ahí quiere escribir su propia historia en el Mundial 2026.

Phil Foden, el "Messi inglés". Hace una década, la etiqueta inglesa la llevaba Patrick Roberts, por quien Manchester City pagó en 2015 una pequeña fortuna. Hoy nadie menciona ese nombre. La versión más fresca del mito puede ser Max Dowman, la joya de 16 años del Arsenal, pero entre los ingleses que disputarán este Mundial el más cercano al universo Messi es Phil Foden. Más cerebral que Leo, pero igual de desequilibrante. Guardiola, que los conoce a ambos, destacó que los dos "ganan partidos". El propio Foden fue categórico al respecto: "Nadie se compara con Messi, pero es lindo escuchar eso de tu entrenador". Admitió además que estudió la técnica, el control y la gambeta de Lionel para mejorar su propio juego.

Jérémy Doku, el "Messi belga". Aunque Eden Hazard llevó ese apodo durante años, su carrera irregular y su retiro en 2023 sin alcanzar su plenitud impiden sostener la comparación. En la Bélgica del Mundial, quien mejor encarna ese espíritu es Jérémy Doku. Curioso dato: el extremo de Manchester City es confeso admirador de Cristiano Ronaldo, aunque recuerda con nostalgia cómo intentaba imitar los regates de Messi en las calles de Amberes. A los 24 años, Doku es impredecible, un gambeteador empedernido, la llave ofensiva de su selección en el uno contra uno desde la banda.

Nico Paz, el "Messi argentino". La sucesión en la propia tierra de Lionel es la comparación más incómoda. En 2010, el "nuevo Messi" argentino era Juan Iturbe, que hoy juega nacionalizado en Paraguay. Claudio Echeverri y Franco Mastantuono, dos promesas de alto vuelo, enfrentan serias dificultades para tener minutos en sus clubes europeos. Entre los que sí serán convocados, Nico Paz emerge como el más indicado. No es una copia física de Leo, sino una similitud con su etapa actual: más enganche que extremo, organiza el juego con técnica, control y pase preciso. Los dos llevan el número 10 en la espalda. El propio Messi ya dio su bendición: "Tiene calidad y mucho futuro", dijo tras el debut internacional del jugador del Como en 2024. Nico, por su parte, mantiene un ritual antes de los partidos: "Me pongo sus videos a ver si se me pega algo".

Rayan Cherki, el "Messi francés". Karim Benzema señaló en su momento a Hatem Ben Arfa como el "Messi francés" por su zurda prodigiosa. Diez años después, esa comparación envejeció mal. Hoy existe Rayane Messi Tanfouri (18 años), que lleva el nombre de su ídolo en el documento, pero aún es solo una promesa. Entre los que estará en el plantel de Deschamps, Rayan Cherki es quien merece la etiqueta. Hay algo mágico en este puntero derecho. Guardiola, su entrenador en Manchester City, no pierde oportunidad: "Es tan joven y tiene tanta personalidad. En el último tercio tiene algo especial". Aunque le queda pendiente la lección de la sencillez, ya que el propio Pep le recordó tras una asistencia de rabona: "Nunca vi a Messi centrar así". En el Mundial tendrá un rol secundario junto a Mbappé, y quizás eso lo obligue a practicar la simplicidad que libere todo su potencial.

Luis Díaz, el "Messi colombiano". James Rodríguez tiene cosas de Leo con su zurda, pero nunca tuvo la misma relevancia a nivel de clubes. Luis Díaz, en cambio, ganó todo en Liverpool y hoy es emblema en Bayern. Es impredecible, corre y juega, y se crece ante los desafíos. Hay un elemento adicional que lo une a Messi: después de un partido entre Argentina y Colombia, Lionel lo abrazó y lo felicitó. "No lo voy a olvidar", recuerda el Guajiro. El elegido por Leo.

Lennart Karl, el "Messi alemán". El último modelo de la factoría alemana: 18 años, ya titular en Bayern Múnich. Su gambeta indescifrable de derecha hacia el centro, su control en espacios reducidos, su visión y su olfato goleador lo posicionan como el heredero natural del apodo. Karl lleva en sus canilleras una fotografía de Messi festejando un gol en el Bernabéu con la leyenda: "Aprendiendo del mejor". Si Julian Nagelsmann le da la oportunidad, el Mundial 2026 podría ser su debut absoluto con la selección mayor.

Xavi Simons, el "Messi neerlandés". El "Messi neerlandés" original fue Arjen Robben, uno de los más parecidos a Lionel en su época y víctima de aquel penalti fallado ante Casillas en la final de Sudáfrica 2010. En este plantel de Países Bajos, la etiqueta recae sobre Xavi Simons. Los puntos en común son varios: ambos surgieron de La Masía y luego coincidieron en el PSG. Simons es más cerebral, de visión antes que de gambeta, pero eso lo acerca al Messi actual. "Es increíble lo bueno que es con la pelota, es casi imposible sacársela", afirma el neerlandés de 22 años, quien fue inspirado de niño por el 5-0 de Barcelona al Real Madrid. Quizás sea él quien devuelva a Holanda el sueño que Robben no pudo completar.

Brahim Díaz, el "Messi marroquí". De niño, Brahim decía ser de Barcelona y soñaba ser como Lionel. Hoy, el puntero de Real Madrid es un artista fino, técnico y punzante. Tiene la pausa y la habilidad para abrir defensas que caracterizaba al Messi de Barcelona. Marruecos, semifinalista en Qatar 2022, necesitará una pieza así para destrabar partidos difíciles.

Lamine Yamal, el "Messi español". Las coincidencias sobran. Los dos surgieron en Barcelona, lucieron la camiseta 19 y la 10, y existe una fotografía premonitoria juntos en un calendario de UNICEF, cuando Lionel ya era una estrella consagrada y Lamine apenas un bebé. "No quiero ser Messi y él lo sabe", advierte el extremo catalán. "Messi es el mejor de la historia, pero quiero seguir mi propio camino". Yamal ya lideró a España a ganar la Eurocopa 2024 con 16 años y es la figura de una de las potencias del momento. El primer Mundial es, sin embargo, otro tipo de prueba. Algo similar le sucedió a Lionel en Alemania 2006. Hay lecciones ahí para tomar.

Christian Pulisic, el "Messi estadounidense". En su país lo llaman "Capitán América", pero fue su propio seleccionador, Mauricio Pochettino, quien introdujo la comparación. No por posición ni físico, sino por calidad, influencia y liderazgo. La referencia es el Messi maduro, el de la etapa más gloriosa con Argentina. Con esa ambición, Pulisic encarará el torneo en casa.

João Félix, el "Messi portugués". Cuando apareció en Benfica en 2018, el Atlético de Madrid pagó casi 130 millones de euros por su potencial. Tiene 25 años y sigue buscando reencontrarse con la versión que deslumbró al mundo. Es fijo en Portugal desde 2019 pero nunca alcanzó el protagonismo esperado. El Mundial 2026 puede ser su redención.

Giorgian De Arrascaeta, el "Messi uruguayo". La rivalidad entre ambas orillas del Río de la Plata hace imposible que alguien lleve con comodidad este apodo. Pero en el plantel de Bielsa para 2026, nadie merece más el título que De Arrascaeta, quien justamente acaba de superar a Messi como mejor futbolista del continente en 2025. Al recoger el premio, habló casi con timidez: "Todos sabemos de la clase que tiene Messi, hay que admirarlo". El creativo de Flamengo es el mejor exponente en la Celeste del Lionel actual: más centralizado, asistidor, estratega.

Donde Messi es el horizonte

Para estas selecciones, Lionel funciona como una meta que impulsa proyectos de desarrollo y empuja a los jóvenes a esforzarse por alcanzar un sueño que parece inalcanzable.

Nestory Irankunda, el "Messi australiano". Con 20 años, ya pasó por Bayern Múnich y ahora gana protagonismo con Watford en la Segunda inglesa. Es un extremo explosivo que, según los registros, alcanza los 37 km/h. Cuando le preguntan quién es el mejor, la mirada se le pierde: "Para mí es Messi, nadie puede jugar como él". Irankunda será la carta ofensiva de Australia en la contra, un sistema con el que los Socceroos han complicado a rivales de peso en cada Copa del Mundo reciente.

Mohammed Kudus, el "Messi ghanés". Uno de los mejores talentos de su generación. Sus movimientos incontrolables y su pegada zurda lo posicionan como la gran referencia de Ghana en este torneo. Admirador declarado de Lionel, deberá reponerse a las dificultades de Tottenham en la Premier para liderar a los Black Stars.

Amad Diallo, el "Messi marfileño". En Costa de Marfil, el habilidoso extremo derecho de Manchester United es quien más se parece al juego de Messi. Encara en diagonal, gambetea hasta convertir. Lionel es su ídolo y todavía hoy lo estudia para seguir aprendiendo. El Mundial 2026 es su momento para exhibir lo aprendido.

Kendry Páez, el "Messi ecuatoriano". Zurdo, extremo derecho que va hacia el centro, gambeteador serial. Chelsea lo fichó y lo cedió, primero a Racing de Estrasburgo y luego a River, para darle rodaje. En 2023 pedía paciencia: "No quiero que me comparen con Messi. Tengo 16 años y estoy en desarrollo". No le hicieron caso. Lionel, en una campaña de Adidas, sostuvo entre sus manos una baraja de cartas con los futuros ases del fútbol. Kendry era uno de esos naipes.

Sadio Mané, el "Messi senegalés". Desde hace años, el extremo del Al-Nassr es la gran figura de la historia del fútbol senegalés y uno de los mejores en África. La relación entre ambos es de admiración mutua: Mané lo considera "el mejor de la historia" y Lionel le devolvió la gentileza votando por él en la gala The Best de 2019. Senegal domina su continente y amenaza con hacer algo grande en 2026.

Martin Odegaard, el "Messi noruego". En 2014, con solo 15 años y recién debutado en la Eliteserien, Real Madrid ya lo tenía en la agenda y el mundo lo bautizó el "Messi de los Fiordos". Hoy es pieza clave de Arsenal y el socio perfecto de Erling Haaland en la selección. Su juego se volvió más centralizado, pero su visión y su pegada siguen siendo excepcionales. Ya nadie discute que es el mejor noruego de su generación.

Julio Enciso, el "Messi paraguayo". El surgido en Libertad es ágil, inteligente, habilidoso y desequilibrante. Sus años en Europa le dieron fortaleza y madurez. Pocos lo comparan con Messi, pero deberían hacerlo más. En Paraguay también señalan a Robert Junior Silguero Ibáñez, de 16 años, en las inferiores de Palmeiras, como futuro heredero del apodo, pero ese nombre pertenece al siguiente ciclo.

Mohamed Salah, el "Messi egipcio". Cuando empezó a brillar en Liverpool, Salah impresionó por su habilidad a alta velocidad desde la banda derecha. Hoy, como Leo, se convirtió en un goleador con gran visión. El egipcio rechaza toda comparación: "Eso es injusto para él". Messi, en cambio, afirma que Mo "es el mejor futbolista africano". Una relación de admiración recíproca entre dos de los mejores de su era.

Arda Guler, el "Messi turco". Desde hace años ocupa ese rol el zurdo de Real Madrid. Más cerebral que extremo puro, pero con capacidad para gambetear y convertir en momentos decisivos. Una de las más sólidas comparaciones de este listado.

Xherdan Shaqiri, el "Messi suizo". En su mejor época, mientras Lionel deslumbraba al mundo con Barcelona, Shaqiri se ganó un lugar en Bayern, Inter y Liverpool con su talento polifacético. Lo bautizaron "el Messi alpino" por su creatividad e inteligencia dentro del campo. Admirador confeso de Lionel, el mejor futbolista suizo de los últimos tiempos disputará su quinto Mundial. Como para el argentino, quizás sea el último.

Donde Messi es la promesa

En este grupo, Lionel es más ilusión que norma. Las comparaciones no se sostienen en títulos ni estadísticas, sino en la pasión y la esperanza de que el genio puede brotar en cualquier rincón del mundo.

Louicius Don Deedson, el "Messi haitiano". Siendo un niño, en enero de 2010, Deedson sobrevivió el devastador terremoto que mató a 200.000 personas en Haití. En julio de ese mismo año, Messi visitó el país como embajador de UNICEF y el pequeño Louicius pudo conocerlo en persona. La foto que quedó de ese encuentro, con Lionel inclinado hacia el niño sonriente que sostiene una pelota, es historia del fútbol haitiano. Por sus gambetas desde la punta derecha y ese encuentro fundacional, el apodo llegó solo. En 2025, Deedson cerró la parábola con un gol histórico que clasificó a Haití al Mundial 2026.

Ismael Díaz, el "Messi panameño". Con 28 años, alcanzó su madurez en el fútbol mexicano. Es un extremo diestro capaz de organizar el juego ofensivo con criterio. La experiencia acumulada en los últimos años liberará su talento en esta Copa del Mundo.

Riyad Mahrez, el "Messi argelino". Por talento, habilidad y presencia en el mejor nivel europeo durante años, nadie merece más el apodo en Argelia. Contemporáneo y admirador de Messi, Mahrez se acerca al final de su carrera con este Mundial como posible último gran escenario. Y lo hará enfrentando a Argentina en la fase de grupos.

Salem Al-Dawsari, el "Messi saudí". Puntero izquierdo y diestro, una versión espejada del Lionel que maravilló al mundo desde Occidente. En el inicio de Qatar 2022, anotó uno de los goles más recordados del torneo, el que le dio a Arabia Saudita una victoria histórica ante Argentina en la fase de grupos. Ese tanto, que despertó al equipo que luego sería campeón del mundo, puso a Al-Dawsari en el radar global. A los 34 años, también puede ser su última Copa del Mundo.

Akram Afif, el "Messi qatarí". Una de las grandes figuras de la historia del fútbol de su país. A los 29 años lidera al Al Sadd bajo las órdenes de Roberto Mancini. Su juego es más vertical que el de Lionel, pero la manera en que levantó simbólicamente la Copa del Mundo en 2022, vestido con el tradicional bisht, parece suficiente para que en Qatar lo consideren su Messi particular.

Sardar Azmoun, el "Messi iraní". En su mejor momento en Zenit (62 goles en 104 partidos), era indudablemente el mejor de su país. Ahora, a los 31 años y en la liga de los Emiratos Árabes, se ilusiona con una última aventura mundialista.

Mohau Nkota, el "Messi sudafricano". Con 21 años es figura en su selección y se destaca en Arabia Saudita. Es un zurdo de buena técnica y potencia física que juega como extremo derecho. En Al-Ettifaq comparte vestuario con Georginio Wijnaldum y le insiste al veterano holandés para que le cuente "cómo es jugar con Messi". Este Mundial será su primera experiencia en la Copa del Mundo.

Leon Bailey, el "Messi jamaiquino". Un extremo físico y desequilibrante, importante en el Aston Villa. Sin mucho margen de comparación en el plantel caribeño, Bailey es, sin dudas, el mejor candidato para llevar ese honor en Jamaica.

Musa Al-Tamari, el "Messi jordano". El 10 de su selección, con una exquisita zurda que lo convirtió en uno de los extremos más desequilibrantes de la Ligue 1 en los últimos años. A los 28 años, encarará este torneo como una consagración personal. En la fase de grupos, Jordania enfrentará a Argentina. Para Al-Tamari, medirse con Messi es casi un regalo.

Jacob Shaffelburg, el "Messi canadiense". Lo llaman también el "Messi marítimo" porque nació en Port Williams, un pueblo pesquero en la costa del Atlántico. Con 26 años y militando en el Los Angeles FC, es un extremo rápido y zurdo, pieza clave en el juego ofensivo de Canadá. Tuvo algunos duelos ante Messi en la MLS donde supo destacarse.

Abbosbek Fayzullaev, el "Messi uzbeko". El apodo suele asignarse a Eldor Shomurodov, centrodelantero de Roma, pero encajaría mejor en Fayzullaev: delantero externo de 22 años, habilidoso y rápido, en el Başakşehir turco. El Mundial dirá si alguno de los dos puede evocar el nombre del mejor.

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