FIFA World Cup 2026Publicado 6 meses atrás Lectura: 19 min

Los "Messi" del Mundial 2026: los talentos globales que se miran en el espejo del mejor

En cada rincón del planeta hay un jugador al que su país llama "el Messi local": un repaso por los talentos que encarnan esa etiqueta de excelencia de cara a la Copa del Mundo que podría ser la última gran actuación del rosarino.

Lionel Messi no es solo el mejor futbolista de este siglo. Es un idioma universal. Un patrón de medida con el que cada país evalúa a sus propios talentos, proyecta sus ilusiones y calibra el nivel de sus generaciones. Desde hace dos décadas, el rosarino es el espejo donde el fútbol global se mira, se compara y, casi siempre, sale con más preguntas que respuestas. De cara al Mundial 2026, que podría ser su última gran actuación, ese fenómeno cultural alcanza su punto más alto. Prácticamente cada selección clasificada lleva en su plantel a alguien que, en algún momento, cargó o carga con el peso de ese apodo.

No se trata solo de similitudes físicas o de posición en el campo. El apodo de "Messi" funciona como una medalla de reconocimiento, una proyección emocional, y también, en muchos casos, como una carga insoportable. Una etiqueta que impulsó carreras pero también aplastó muchas promesas antes de tiempo. Lo que sigue es un recorrido por los futbolistas que encarnan esa comparación en sus respectivos países, organizados según el peso que Lionel tiene en cada territorio.

Donde Messi es la medida de la excelencia

En estos países, ser como Lionel es al mismo tiempo un deseo y una exigencia. Las grandes escuelas futbolísticas del planeta, habituadas a producir cracks en cada generación, buscan en sus figuras al reflejo del mejor.

Estevao, el "Messi brasileño". Brasil tiene a Pelé, Zico, Romario y Ronaldo. Pero en el último cuarto de siglo, el mejor futbolista del mundo fue un argentino, y en Brasil lo admiten sin problema. Por eso, cuando Estevao Willian comenzó a brillar en Palmeiras en 2023, con solo 16 años, zurdo, habilidoso y desequilibrante, la comparación fue inevitable. "No me gustaba que me llamaran así, siempre intenté que me llamaran Estevao", reconoció el delantero. En el Mundial de Clubes 2025, ante el propio Chelsea, su futuro equipo, dejó destellos que recordaron al mejor Messi de Barcelona. En el Mundial 2026, ante su público, tendrá la oportunidad de cerrar ese debate.

Phil Foden, el "Messi inglés". Hace una década, el "Messi inglés" era Patrick Roberts, una promesa que el Manchester City compró en 2015 y que nunca terminó de explotar. Hoy lo intenta en Birmingham City. La versión más joven del mito podría ser Max Dowman, la joya de 16 años de Arsenal, pero es demasiado pronto para saberlo. Entre los ingleses del Mundial 2026, el más cercano a Lionel es Phil Foden. Más cerebral que Leo, pero igual de desequilibrante. El propio Pep Guardiola, que conoce a ambos en profundidad, destacó que los dos "ganan partidos". "Nadie se compara con Messi, pero es lindo escuchar eso de tu entrenador", aclaró Foden, quien admitió que estudió los videos de Lionel para mejorar su técnica y su gambeta.

Jérémy Doku, el "Messi belga". Durante años, esa etiqueta perteneció a Eden Hazard. Pero su carrera irregular, que concluyó en 2023 sin el brillo esperado, debilitó la comparación. En la Bélgica del Mundial 2026, el espíritu juvenil de Messi lo encarna Doku. Con 24 años, es un extremo indescifrable, gambeteador empedernido y amenaza constante en el uno contra uno. Curiosamente, es fanático declarado de Cristiano Ronaldo, aunque recuerda con cariño los momentos en que intentaba imitar los regates de Lionel en las calles de Amberes.

Nico Paz, el "Messi argentino". Ocupar ese rol en la propia tierra de Lionel es la tarea más complicada del fútbol. En 2010, la etiqueta la tuvo Juan Iturbe, hoy refugiado en Paraguay con su propia historia. Claudio Echeverri, que deslumbró en el Sub17, parece perdido en el fútbol europeo tras su fichaje por el City. Franco Mastantuono, con pocos minutos en el Real Madrid, corre el riesgo de no ir al Mundial. Entre los que sí estarán, Nico Paz es el más apto para cargar con esa responsabilidad. No es una copia física sino una similitud con la etapa más madura de Lionel: enganche de área a área, portador del 10, organizador con técnica y visión. Messi ya le dio su bendición: "Tiene calidad y mucho futuro", dijo tras el debut internacional del jugador del Como en 2024. Nico, por su parte, admite ver videos de su ídolo antes de los partidos: "A ver si se me pega algo". En el Mundial podrá verlo en persona, compartir entrenamientos y charlas. Quizás sea el modo más natural de un cambio de guardia.

Rayan Cherki, el "Messi francés". Karim Benzema señaló en su momento a Hatem Ben Arfa como el "Messi francés". La comparación envejeció mal. Hoy se habla de Rayane Messi Tanfouri, un adolescente de 18 años que lleva el nombre que admira en el documento de identidad. Entre los hombres de Deschamps para el Mundial, sin embargo, el que merece la comparación real es Rayan Cherki. Hay algo mágico en su manera de tocar el balón, una sensación constante de que lo imposible está por suceder. Guardiola, su DT en Manchester City, no pierde oportunidad para ponderarlo: "En el último tercio tiene algo especial". Aun así, el propio Pep le dio una lección pública tras una asistencia de rabona: "Nunca vi a Messi centrar así". La simplicidad es su materia pendiente. El rol secundario junto a Mbappé puede ser, paradójicamente, la mejor escuela.

Luis Díaz, el "Messi colombiano". Falcao fue más goleador que desequilibrante. James Rodríguez, que aún conduce el juego de Colombia con su zurda, nunca tuvo el mismo impacto a nivel de clubes. El extremo del Bayern Múnich, que ganó todo en Liverpool, es hoy el mejor candidato para esta etiqueta. Impredecible, físico, capaz de marcar diferencias. Pero hay algo más allá de los números: Díaz recuerda una charla con Messi tras un duelo entre Argentina y Colombia que marcó su carrera. "No lo voy a olvidar, me abrazó y me felicitó", confesó. El propio Lionel eligió a Díaz entre sus favoritos.

Lennart Karl, el "Messi alemán". Con 18 años y ya titular en Bayern Múnich, Karl es el último modelo de la fábrica futbolística alemana. Entra en comparación con Messi por su gambeta de derecha hacia el centro, su dominio en espacios reducidos y su visión de juego. Se mueve con la madurez de un veterano pese a su juventud. Lo que más lo aleja del modelo Lionel es su confesada aspiración de jugar algún día en el Real Madrid, algo que el propio Messi jamás habría dicho. En sus canilleras lleva una foto de Messi festejando un gol en el Bernabéu con la leyenda: "Aprendiendo del mejor".

Xavi Simons, el "Messi neerlandés". El original llevaba ese apodo con justicia: Arjen Robben, puntero derecho desequilibrante, ganador en Chelsea, Real Madrid y Bayern antes de retirarse en 2021. Como Lionel, sufrió la maldición de no poder ser campeón con su selección; el penalti fallado ante Casillas en la final de Sudáfrica 2010 sigue siendo una herida abierta. En el plantel actual de Países Bajos, la etiqueta le corresponde a Xavi Simons. Los puntos en común son diversos: ambos se formaron en La Masía y coincidieron en el PSG. "Es casi imposible quitarle la pelota", afirma Simons sobre Messi. A los 22 años, el neerlandés debe demostrar en este Mundial si puede ganar partidos al máximo nivel como Lionel lo hizo durante dos décadas.

Brahim Díaz, el "Messi marroquí". De niño se declaraba del Barcelona y soñaba con ser como Lionel. Hoy, en la vereda de enfrente vistiendo la camiseta del Real Madrid, Brahim es un artista fino, técnico y punzante. Tiene la pausa y la habilidad para abrir defensas que caracterizaban al Messi de Barcelona. Marruecos, semifinalista en Qatar 2022, necesitará una pieza así para destrabar encuentros en el Mundial 2026.

Lamine Yamal, el "Messi español". Las coincidencias sobran: ambos surgieron de Barcelona, ambos usaron la camiseta 19 y la 10. Existe incluso una foto profética en un calendario de UNICEF, donde Messi ya era una estrella consagrada y Lamine apenas un bebé. Yamal marca límites con claridad: "No quiero ser Messi y él lo sabe. Messi es el mejor de la historia, pero quiero seguir mi propio camino". La advertencia tiene fundamento histórico: hace una década, el "Messi español" era Bojan Krkic. La presión de ese apodo fue reduciendo su carrera hasta el olvido. Con Lamine es improbable que suceda lo mismo: ya lideró a España a ganar la Euro 2024 siendo figura indiscutida. Pero su primer Mundial es un desafío de otra escala. Las expectativas sobre La Roja descansan casi por completo sobre los hombros de un chaval de 18 años. Algo muy parecido le ocurrió a Messi en 2006.

Christian Pulisic, el "Messi estadounidense". En su propio país lo conocen como "Capitán América". Fue el seleccionador Mauricio Pochettino quien planteó la comparación con Messi, no por estatura ni posición, sino por calidad, influencia y liderazgo rumbo a un Mundial que Estados Unidos organiza en casa. La referencia apunta al Messi maduro, al de la etapa más gloriosa con Argentina. Con esa ilusión, Pulisic quiere ser el superhéroe que su país necesita en 2026.

João Félix, el "Messi portugués". Cuando emergió en Benfica en 2018, la comparación era tan obvia que el Atlético de Madrid pagó casi 130 millones de euros por su potencial. Cumplió 20 años y el peso de las expectativas empezó a ralentizar todo. Pasó por Chelsea, Barcelona y Milan, donde un compañero inglés le recordó públicamente cuál era su lugar: "Pasá la pelota, acá ninguno es Messi". Ahora en Al Nassr, Joao Felix intenta reencontrarse con el crack que deslumbró en Benfica. El Mundial 2026 puede ser su redención.

Giorgian De Arrascaeta, el "Messi uruguayo". La rivalidad entre Uruguay y Argentina hace que este apodo sea casi una provocación en ambas orillas del Río de la Plata. Sin embargo, mirando el plantel de Bielsa para el Mundial, De Arrascaeta es el más cercano a esa descripción. Justo acaba de superar a Messi como mejor futbolista del continente en 2025. Al recibir el galardón, habló casi con vergüenza: "Todos sabemos de la clase que tiene Messi, hay que admirarlo". El creativo de Flamengo representa al último Lionel: más centralizado, asistidor, estratega. Pero nadie en Uruguay se animará a decirlo en voz alta.

Donde Messi es el horizonte a alcanzar

Para estas selecciones, Messi funciona como una meta de desarrollo. Lionel es el modelo a seguir, el nombre que impulsa a jóvenes talentos a esforzarse para llegar más lejos.

Takefusa Kubo, el "Messi japonés". Desde 2015, cuando llegaron a Occidente las primeras imágenes de su talento, Kubo quedó asociado a Messi: pequeño, filoso, inteligente, difícil de anticipar. Pasó por La Masía sin poder quedarse debido a las sanciones FIFA al Barcelona por fichajes irregulares de menores. Luego llegó al Real Madrid, donde nunca pudo brillar de blanco. "Ser el Messi japonés fue una carga que no pedí. La gente quería que fuera un prodigio inmediato", recuerda. Su identidad la construyó en la Real Sociedad, en el País Vasco. Desde ahí quiere escribir su propia leyenda.

Gilberto Mora, el "Messi mexicano". Es un talento precoz de 17 años al que conviene no apurar. La historia de Diego Láinez es un aviso: sorprendió en América, no pudo sostenerse en Europa y volvió. Hoy lidera a Tigres pero ha quedado fuera del Tri. Mejor esperar a que Mora confirme su potencial antes de colgarle ninguna etiqueta.

Nestory Irankunda, el "Messi australiano". Con solo 20 años, el extremo de origen tanzano ya pasó por Bayern Múnich y hoy suma protagonismo en Watford, en la segunda división inglesa. Los que lo comparan con Messi destacan su potencial y su explosividad física, con registros de velocidad de hasta 37 km/h. Irankunda corta de raíz las comparaciones: "Para mí es Messi, nadie puede jugar como él". Debutó con Australia en 2024 y será una de las cartas ofensivas clave en el Mundial 2026.

Nikolaus Wurmbrand, el "Messi austríaco". Hace unos años ese apodo lo tenía Yusuf Demir, puntero derecho con pasado en Barcelona, cuya carrera se estancó. Hoy, el "Messi austríaco" es su compañero en el SK Rapid Viena: Wurmbrand, un veinteañero habilidoso y veloz que ya atrae la atención de los grandes europeos. Rangnick todavía no le ha dado muchas oportunidades de brillar en la selección. El Mundial 2026 puede ser el escenario ideal.

Mohammed Kudus, el "Messi ghanés". Uno de los mejores talentos de su generación. Sus movimientos incontrolables y su pegada zurda justifican la comparación. El admirador declarado de Messi deberá sobreponerse al difícil momento que atraviesa en Tottenham para poder liderar a Ghana en este Mundial.

Amad Diallo, el "Messi marfileño". En 2022, cuando pasó de Milan a Barcelona, el "Messi marfileño" era Franck Kessié. Pero la potencia física de Kessié no compensaba su desventaja de talento. Hoy, Amad Diallo es quien más se parece al juego de Lionel en Costa de Marfil: puntero habilidoso de Manchester United, que encara en diagonal, que gambetea con sentido. Todavía mira videos de Messi para aprender. El Mundial 2026 es su gran oportunidad de mostrar lo asimilado.

Kendry Páez, el "Messi ecuatoriano". Chelsea lo compró de joven y lo cedió primero a Estrasburgo y luego a River para darle rodaje antes del Mundial. Zurdo, extremo derecho hacia el centro, gambeteador serial. "No quiero que me comparen con Messi, estoy en desarrollo", pedía en 2023. En octubre de ese año, Lionel lo incluyó en una campaña publicitaria de Adidas como uno de los futuros ases del fútbol. El Mundial dirá si la proyección era acertada.

Sadio Mané, el "Messi senegalés". La gran figura de la historia del fútbol de Senegal y uno de los mejores en todo el continente africano. Mané afirma que Messi es "el mejor de la historia" y lo destacó por valores que van más allá del talento: "No se tira y no finge". Messi le devolvió la gentileza votando por él en la gala The Best de 2019. Empezó como extremo desequilibrante, ganó todo en Liverpool y hoy, desde Al Nassr, lidera a una selección de Senegal que amenaza con hacer algo grande en 2026.

Arda Guler, el "Messi turco". El zurdo del Real Madrid es, desde hace años, el nombre propio de este apodo en Turquía. Más cerebral que gambeteador, pero capaz de resolver partidos con su magia. Su proyección en el club más grande del mundo lo convierte en uno de los jóvenes más interesantes del Mundial.

Martin Odegaard, el "Messi noruego". En 2014, con apenas 15 años, debutó en la liga noruega y el Real Madrid ya lo tenía en sus planes. Le llamaron el "Messi de los Fiordos". Hoy es pieza clave en el Arsenal y socio perfecto de Erling Haaland en la selección. Su juego se centralizó con los años pero mantiene claridad, visión y pegada. Ya nadie discute su apodo.

Julio Enciso, el "Messi paraguayo". En el plantel de Alfaro para el Mundial destaca este talento ágil, inteligente y desequilibrante, forjado en Europa tras su paso por Libertad. Pocos lo comparan con Messi, pero deberían hacerlo. En Paraguay, el futuro del apodo apunta a Robert Junior Silguero Ibáñez, un niño de 16 años que crece en Palmeiras y que responde al modelo juvenil de Lionel: chiquito, veloz, gambeteador y goleador. Demasiado joven para el próximo Mundial, pero vale ir tomando nota.

Xherdan Shaqiri, el "Messi suizo". En la época dorada de Messi en Barcelona, el suizo brillaba al mismo tiempo en Bayern Múnich, Inter y Liverpool. Lo bautizaron "el Messi alpino". Más físico que habilidoso, destacó siempre por su creatividad e inteligencia táctica, su buen pase y una pegada exquisita. Admirador declarado de Lionel, jugará su quinto Mundial. Como para el rosarino, puede ser el último.

Hannibal Mejbri, el "Messi tunecino". El veterano Youssef Msakni fue durante años la gran ilusión de Túnez, pero con 34 años ya no tiene lugar en la selección. Entre las figuras actuales, Hannibal Mejbri, medio central organizador en Burnley, encarna mejor que nadie el espíritu del Messi más reciente: menos gambeteo, más inteligencia y criterio.

Mohamed Salah, el "Messi egipcio". Cuando comenzó a brillar en Liverpool, impresionaba por su habilidad a alta velocidad desde la banda derecha. Como Leo, se convirtió con los años en un goleador de enorme visión. El egipcio rechaza la comparación: "Eso es injusto para él". Messi afirma que Salah "es el mejor futbolista africano". La admiración es mutua. En la línea sucesoria aparece Ibrahim Adel, de 24 años, otro extremo picante, esta vez zurdo, que podría protagonizar un relevo generacional en el torneo.

Donde Messi es una promesa y una esperanza

En este grupo, el nombre de Messi no se sostiene desde números o trofeos, sino desde la pasión y la expectativa. Lionel es aquí un símbolo colectivo, una luz en el horizonte.

Louicius Don Deedson, el "Messi haitiano". En enero de 2010, un terremoto devastador mató a 200.000 personas en Haití, entre ellas varios familiares de un niño llamado Louicius. En julio de ese mismo año, Messi visitó el país como embajador de UNICEF. Una foto de aquel encuentro, donde Lionel se inclina hacia un niño con la sonrisa más grande del mundo y una pelota entre sus manos, se convirtió en un símbolo. Por sus gambetas desde la punta derecha y por aquel encuentro, Deedson se ganó el apodo del "Messi haitiano". En 2025 marcó el gol histórico que clasificó a Haití para el Mundial 2026. Ahora sueña con renovar esa foto junto a Lionel.

Yang Min-hyuk, el "Messi coreano". El primer intento llegó en 2017, cuando Lee Seung-Woo pasó por La Masía y rompió algún récord juvenil de Messi. Las sanciones FIFA a Barcelona truncaron esa historia. De cara a 2026, el candidato es Yang Min-hyuk, fichado por Tottenham con 18 años y actualmente cedido a Coventry City. Ya suma partidos con Corea del Sur, lo cual es llamativo en un equipo que suele priorizar la experiencia.

Ismael Díaz, el "Messi panameño". El extremo diestro de 28 años, curtido en el fútbol mexicano, es el más cercano a esa etiqueta en el plantel de Panamá para el Mundial. Su madurez puede ser la llave para destrabar su talento en la competición más exigente del mundo.

Jacob Shaffelburg, el "Messi canadiense". También lo conocen como el "Messi marítimo", porque nació en Port Williams, un pueblo pesquero de la costa atlántica. El extremo izquierdo de Los Angeles FC tuvo duelos ante Messi en la MLS donde logró destacarse. En la Copa América 2024, con Canada, no pudo hacer lo mismo ante Argentina. Su despliegue y desequilibrio serán claves en el Mundial que su país coorganiza.

Sardar Azmoun, el "Messi iraní". En su mejor momento, cuando era una máquina del gol en Zenit (62 goles en 104 partidos), el apelativo era indiscutible. Hoy, a los 31 años, sueña con una última aventura mundialista que justifique su leyenda en el fútbol de Irán.

Akram Afif, el "Messi qatarí". Una de las grandes figuras de la historia del fútbol de Qatar. A los 29 años lidera al Al Sadd de Roberto Mancini. Su juego no se parece especialmente al de Messi, pero su historia y su importancia para el fútbol de su país lo convierten en el referente natural de esa comparación local.

Mohau Nkota, el "Messi sudafricano". Con 21 años, es figura en la selección y se destaca en la liga de Arabia Saudita. Zurdo prometedor, extremo derecho de buena técnica y potencia física. En su club, Al-Ettifaq, comparte vestuario con Georginio Wijnaldum, a quien insiste para que le cuente cómo es jugar con Messi. El Mundial 2026 será su primera experiencia y la chance más real de descubrirlo por sí mismo.

Riyad Mahrez, el "Messi argelino". La etiqueta estuvo vinculada a otros nombres: Amir Sayoud, Said Benrahma. Pero nadie parece merecerla más que Mahrez, contemporáneo y admirador de Lionel. Talento, habilidad y presencia en el máximo nivel europeo durante años. Este Mundial puede ser su último gran acto. Curiosamente, Argelia debutará en el torneo ante la Argentina de Messi.

Musa Al-Tamari, el "Messi jordano". El apodo nació en Chipre, cuando comenzó a ser valorado por su zurda exquisita. Lo mejor de su carrera lo construyó en la Ligue 1 francesa, donde se convirtió en uno de los extremos más desequilibrantes del torneo. Con 28 años, encará este Mundial como una consagración. En la fase de grupos, Jordania enfrentará a Argentina. Enfrentar a Messi se vive como un regalo en esas tierras.

Salem Al-Dawsari, el "Messi saudí". Puntero izquierdo y diestro, una versión espejada del Lionel que maravilló al mundo desde Occidente. Ambos se recuerdan bien de Qatar 2022: Messi abrió el marcador y Al-Dawsari respondió con un golazo que dio una victoria histórica a Arabia Saudita, el partido que despertó al equipo que luego sería campeón. Con 34 años, el Mundial 2026 puede ser su última gran función.

Leon Bailey, el "Messi jamaiquino". Extremo físico y desequilibrante del Aston Villa. Su impacto en la Premier League y su papel de liderazgo en la selección de Jamaica lo convierten en el mejor candidato para esa etiqueta en el Caribe.

Ivan Perišić, el "Messi croata". En una selección con media de edad alta, la elección puede parecer extraña para un extremo más físico que técnico. Pero Perišić, como Messi, es un líder silencioso que conduce con el ejemplo. El intento más famoso de llevar el apodo fue Alen Halilovic, quien con 17 años entró a La Masía en 2014 bajo el mote de "Messi de los Balcanes". Nunca concretó lo que prometía. En Qatar 2022, Croacia apeló al trabajo colectivo para frenar a Messi. No fue suficiente. En 2026, lo volverán a intentar.

Está claro. Desde hace dos décadas, Lionel Messi es la unidad de medida del fútbol en todo el planeta. En cada país surge alguien a quien comparan con su talento. Una ilusión de tener una versión propia, un ídolo entre los suyos que se refleje en ese espejo imposible. Pero de tanto buscarlo, se hace más evidente lo que siempre fue obvio: Messi es único. Y el Mundial 2026 será, probablemente, la última oportunidad de verlo confirmar que esa medida no tiene equivalente.

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