Marruecos, la revelación confirmada del Mundial 2026: empató con Brasil y venció a Escocia
Los Leones del Atlas arrancaron el torneo con un empate de alto nivel ante Brasil y una victoria convincente frente a Escocia, ratificando que el cuarto puesto de Qatar 2022 no fue casualidad.
Elegir las "posibles sorpresas" en la previa de una Copa del Mundo parece casi un oxímoron. Sin embargo, la tentación de señalar a aquellos equipos que, sin ser de los más grandes, están en condiciones de destacarse es inevitable. En la mayoría de esas listas previas al Mundial 2026, el nombre de Marruecos aparecía de forma recurrente. Tras sus dos primeros partidos, los Leones del Atlas no solo cumplieron con esa etiqueta: la superaron.
Un debut de tú a tú ante el pentacampeón
El arranque ante Brasil fue, por sí solo, una declaración de intenciones. El equipo dirigido por Mohamed Ouahbi salió al campo sin complejos y desde el pitido inicial impuso sus condiciones: presión alta, intensidad en la recuperación y velocidad en la transición ofensiva. El conjunto de Carlo Ancelotti pasó buena parte de los primeros treinta minutos sin encontrar respuestas.
El premio al dominio llegó al minuto 21. Brahim Díaz filtró un pase extraordinario entre los centrales brasileños y Ismael Saibari definió con una exquisita vaselina sobre Alisson para establecer el 1-0. La ventaja reflejaba con fidelidad lo que ocurría sobre el césped: según datos de Opta, Marruecos acumuló 12 remates y 11 toques dentro del área rival durante la primera mitad, cifras que evidenciaron un dominio categórico sobre la Verdeamarela.
Uno de los grandes protagonistas ofensivos fue Achraf Hakimi. El lateral derecho prácticamente actuó como extremo: su posición promedio fue la tercera más adelantada del equipo, acompañando constantemente a Brahim Díaz y Saibari por el sector derecho. No obstante, cuando Brasil peor la pasaba, apareció el talento individual de sus figuras. Al minuto 32, Vinicius Junior armó una de sus características jugadas, encaró desde la izquierda hacia el centro y definió con precisión para marcar el empate, paradójicamente en el primer remate al arco de su equipo en todo el partido.
Segunda mitad: Brasil presionó, pero Marruecos nunca se rindió
El complemento mostró un guion diferente. La Canarinha adelantó sus líneas, monopolizó la posesión y logró instalarse con frecuencia cerca del área defendida por Bono, que respondió con solidez cada vez que fue exigido. Marruecos no pudo mantener el mismo ritmo físico de los primeros 45 minutos y perdió parte de su fluidez ofensiva, especialmente tras las salidas de Brahim Díaz y Azzedine Ounahi. Aun así, nunca dejó de ser un equipo peligroso en el contraataque.
Lejos de resignarse con el empate, los Leones del Atlas terminaron el partido buscando el triunfo. En los minutos finales, Neil El Aynaoui probó desde fuera del área y, tras el rebote, Chemsdine Talbi estuvo a centímetros de convertir el gol de la victoria. Alisson lo negó con una gran intervención. El 1-1 final fue un resultado justo, pero Marruecos pudo haber ganado.
Marruecos le jugó de igual a igual al pentacampeón del mundo, mostró personalidad, un funcionamiento colectivo consolidado y futbolistas capaces de marcar diferencias ante cualquier rival.
Victoria ante Escocia y clasificación casi sellada
En su segundo partido, frente a Escocia, los africanos no dieron margen a la duda. Saibari volvió a ser protagonista con una soberbia definición a los dos minutos de juego para abrir el marcador. Durante la primera mitad, Marruecos exhibió una superioridad clara y pudo haber ampliado la ventaja con varios goles más.
En la segunda mitad, el nivel bajó respecto a los primeros 45 minutos, pero el equipo administró la ventaja con aplomo y no sufrió. La victoria fue contundente y, con ella, la clasificación a la siguiente fase quedó prácticamente sellada: un empate o una victoria ante Haití bastará para confirmar el pase.
El contexto histórico que respalda el optimismo
Este comienzo no es fruto de la casualidad ni de la inspiración momentánea. Marruecos llega al Mundial 2026 con un bagaje reciente de logros que explican su crecimiento sostenido:
- Cuarto puesto en Qatar 2022, el mejor resultado histórico de una selección africana en una Copa del Mundo.
- Medalla de oro en los Juegos Olímpicos de París 2024, consolidando una generación brillante.
- Título mundial Sub 20, garantizando el relevo generacional del proyecto.
La suma de estos antecedentes convirtió a los Leones del Atlas en uno de los equipos más atractivos del torneo antes de que este comenzara. Las actuaciones ante Brasil y Escocia demostraron que las expectativas no eran exageradas.
Después de alcanzar un histórico cuarto puesto en Qatar 2022, conquistar la medalla olímpica en París 2024 y consagrarse campeón mundial Sub 20, Marruecos llegó a esta Copa del Mundo con el cartel de posible revelación. Hasta ahora, estuvo a la altura de esa condición.
Si Marruecos mantiene este nivel de juego colectivo, la solidez defensiva de Bono y la capacidad diferencial de hombres como Hakimi, Brahim Díaz y Saibari, los Leones del Atlas se convertirán en uno de los equipos más temidos del torneo. La historia de Qatar 2022 amenaza con repetirse, o incluso con superarse, en el Mundial 2026.
LAG
COL
SJ
POR
VAN
DC
CSL
PAC
TIG
PUE
RBNY
STL
INT
AGU
XEL
COM
A12
ETM
SVN
ESC
BUL
LUX
FRO
KAZ
ISL
EST
SMR
FIN
ALB
BIE
CHE
CRO
ING
ESP
MAC
SUI
SVK
MOL
USA
PER
CAN
CHI
MEX
COL
ATL
NYC
MTL
CIN
CLT
CHI
PHI
ORL
ATX
SDG
DAL
LAF
HOU
SKC
NSH
TOR
SEA
MIN
RSL
NE
CAZ
TOL
GDL
QRO
ANA