FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 5 min

Messi iguala a Klose con 16 goles en Mundiales: del calvario al apogeo histórico

Con su primer hat-trick en Copas del Mundo ante Argelia en el Mundial 2026, Lionel Messi alcanza los 16 goles mundialistas del alemán Miroslav Klose y se convierte en el máximo goleador de la historia de la competición.

El 30 de junio de 2018, cuando el árbitro pitó el final en Kazán y Francia había eliminado a Argentina por 4-3 en octavos de final del Mundial de Rusia, pocos apostaban por un desenlace glorioso para Lionel Messi en los grandes torneos. Aquel equipo albiceleste, a la deriva durante todo el certamen, había sobrevivido a duras penas la fase de grupos. Y Messi, tal vez el menor responsable de aquel naufragio, cargaba con parte del peso simbólico del fracaso. Cuatro Mundiales disputados, apenas 6 goles en 19 partidos: una estadística que, comparada con sus actuaciones en el Barcelona de aquella época, resultaba mustia, casi incomprensible. Nadie podía imaginar que, a punto de cumplir 39 años, ese mismo hombre igualaría el récord histórico de goles en Copas del Mundo de Miroslav Klose, ahora con 16 tantos en la competición.

Un debut de película que prometía demasiado

La historia mundialista de Messi arrancó de una manera tan prometedora que generó expectativas casi imposibles de sostener. En su debut en Alemania 2006, con apenas 19 años recién cumplidos, ingresó en el segundo tiempo durante el partido del grupo ante Serbia y Montenegro. Le bastaron unos minutos para abrir su cuenta personal con el gol del 6-0, una goleada histórica que invitaba a soñar con una larga saga de celebraciones junto a la albiceleste. El tiempo daría la razón a los optimistas, sí, pero el camino exigiría una dosis de sufrimiento que nadie en aquel estadio hubiera podido calcular.

El calvario: del silencio de Sudáfrica a las lágrimas en Brasil

Sudáfrica 2010 representó una de las estaciones más duras de ese recorrido. Messi llegaba avalado por su condición de mejor jugador del mundo, construida sobre los cimientos de un Barcelona que había conquistado la Champions League en 2009 y repetiría en 2011. Sin embargo, con la selección conducida por Diego Maradona, el brillo se apagó. Argentina cayó 4-0 ante Alemania en cuartos de final y Messi terminó el torneo sin un solo gol anotado, el único Mundial en el que se marcharía sin estrenar el marcador.

Brasil 2014 le devolvió protagonismo anotador. Un gol de su sello en el 2-1 ante Bosnia, un tanto decisivo sobre la hora para vencer 1-0 a Irán y un doblete en el 3-2 contra Nigeria situaron a Messi como faro ofensivo de un equipo que llegó a la final. Allí, sin embargo, el destino le reservó uno de sus momentos más traumáticos: un remate ante el achique de Manuel Neuer que se fue apenas desviado, con el marcador en cero. Argentina perdió en la prórroga y Messi se quedó sin gol y sin título, pese a recibir el Balón de Oro del torneo.

Rusia 2018 supuso el fondo del pozo. Un solo gol en la fase de grupos, en el 2-1 ante Nigeria, y una eliminación ante Francia que cerró cuatro Mundiales con solo seis anotaciones.

"Ya está. Se terminó para mí la Selección."Lionel Messi

Esas palabras, pronunciadas en 2016 tras la derrota en la final de la Copa América Centenario ante Chile por penales, resumían el agotamiento de un jugador que había acumulado finales perdidas con la camiseta albiceleste. Lo convencieron de regresar, pero la decepción de Rusia aún estaba por llegar.

El punto de inflexión: Scaloni, la madurez y Qatar 2022

Algo cambió en la relación entre Messi y Argentina. Lionel Scaloni reconfiguró el espíritu del equipo y encontró en un Leo más maduro a un capitán dispuesto a cargar con toda la responsabilidad. El título en la Copa América 2021 fue el primer gran desfogue emocional. Pero el salto estadístico y simbólico definitivo llegó en Qatar 2022.

Messi apareció cuando Argentina más lo necesitaba: su gol abrió el camino hacia el 2-0 crucial ante México en la fase de grupos, tras la derrota inicial frente a Arabia Saudita. A partir de octavos de final rompió por primera vez en su carrera la barrera de anotar en la fase eliminatoria de un Mundial. Marcó en cada partido, incluido un doblete en la final ante Francia, para cerrar el torneo con 7 goles, el mayor registro de un argentino en Mundiales desde Guillermo Stábile en 1930. Argentina conquistó su tercera estrella y Messi, a los 35 años, levantó el único título que le faltaba.

El hat-trick ante Argelia que reescribe la historia

Contra todo pronóstico, y pese a alguna declaración puntual sobre su futuro internacional, Messi decidió que había lugar para un capítulo más. En el debut del Mundial 2026 ante Argelia ofreció la actuación más devastadora de toda su historia en Copas del Mundo: su primer hat-trick en la competición lo catapultó hasta los 16 goles, igualando el récord absoluto que el alemán Miroslav Klose había establecido a lo largo de cuatro torneos entre 2002 y 2014.

La comparación por etapas resulta contundente: seis goles repartidos en sus primeros cuatro Mundiales frente a diez en apenas ocho partidos entre Qatar 2022 y el inicio de este torneo. Su promedio desde Qatar es de 1,25 goles por partido, una cifra que habla de un rendimiento sin parangón en la historia reciente de la competición. A eso se añade una racha de goles en los últimos cinco partidos consecutivos de Argentina en Mundiales.

"La parte más importante, lograda después de haber cumplido 35 años, con el final de su carrera claramente más cerca que aquel comienzo lejano."

El arco narrativo es difícil de superar: del silencio de Sudáfrica al estallido de Qatar, del abandono momentáneo de la selección al hat-trick que iguala el récord más preciado en la historia de los Mundiales. A los 38 años, Lionel Messi no solo ha reescrito su propia historia, sino la del fútbol mundial.

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