Serie APublicado una semana atrás Lectura: 3 min English

Milan y Juventus: el clásico que divide a Italia entre dos formas de ser grande

Dos dinastías que desde los años 50 compiten por definir qué significa ganar en el fútbol italiano.

Domingo de clásico grande en la Serie A: Milan y Juventus vuelven a verse las caras en uno de esos partidos que, aunque el calendario los repita cada temporada, nunca pierden ese aire de acontecimiento. Lo llaman el "Derby dei Campioni" y no es casualidad. Pocas veces un mismo país concentra tanto poder en dos escudos como Italia lo hace en estos dos.

Para entender por qué este cruce pesa distinto, hay que mirar más allá de la tabla de posiciones. Es la pelea entre dos formas de entender el éxito. Por un lado, Turín: la Juventus ligada históricamente a la familia Agnelli y al músculo industrial de FIAT, un club construido para reinar dentro de casa. Por el otro, Milán: la ciudad que convirtió al Milan en el gran embajador italiano fuera de sus fronteras. ¿Quién manda de verdad en el fútbol italiano? Depende de qué regla uses para medir.

De los años 50 a la construcción del mito

La rivalidad empezó a tomar forma a principios del siglo XX, pero se volvió clásico de verdad después de la Segunda Guerra Mundial, cuando terminó la era de los equipos regionales y arrancó la de los grandes. En los años 50, Milan levantó cuatro títulos de liga (1951, 1955, 1957 y 1959) de la mano del trío sueco Gre-No-Li: Gunnar Gren, Gunnar Nordahl y Nils Liedholm. Juventus respondió con su propio tridente, el "Trío Mágico" formado por Omar Sívori, John Charles y Giampiero Boniperti, que le dio tres Scudetti (1952, 1958 y 1960) y, en 1958, el honor de ser el primer club italiano en lucir la estrella dorada por sus diez títulos de liga.

Desde entonces, este partido funcionó casi como un termómetro: durante décadas, el equipo que se imponía en el clásico solía terminar la temporada festejando el Scudetto.

Dos formas distintas de ser grande

Con los años, cada club fue marcando su propio territorio. Juventus es, sin discusión, el más ganador dentro de Italia: acumula 60 títulos nacionales (36 Scudetti, 15 Copas Italia y 9 Supercopas), una regularidad que ningún otro club del país logró igualar. Milan, en cambio, construyó su nombre mirando hacia afuera. En el plano local suma 32 trofeos (19 ligas, 5 copas y 8 supercopas), pero en Europa es otra historia: 18 títulos internacionales, con 7 Copas de Europa, 4 Mundiales de Clubes o Intercontinentales, 5 Supercopas de la UEFA y 2 Recopas. Juventus, con 10 trofeos continentales (2 Copas de Europa, 2 Intercontinentales, 2 Supercopas, 1 Recopa y 3 Copas UEFA), queda un escalón por debajo en ese terreno.

Hubo una época dorada en la que este cruce reunía a las mejores figuras del planeta en cada línea: el Milan de los neerlandeses contra la Juventus de Michel Platini, después Roberto Baggio y más tarde Alessandro Del Piero. En 2026, ambos clubes intentan recuperar algo de esa centralidad, mezclando juventud con nombres de peso internacional.

Old Trafford, 2003: el punto más alto

Curiosamente, la cima de esta rivalidad no se vivió en Italia sino en Manchester. En 2003, Milan y Juventus disputaron la única final de Champions League entre dos equipos italianos. Ganó Milan en los penales, con Paolo Maldini y Andriy Shevchenko como estandartes, dejando un mensaje claro: Turín podía ser el dueño del campeonato local, pero Europa, esa noche, fue territorio rossonero.

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