Leagues CupPublicado 2 meses atrás Lectura: 4 min English

Monterrey, América, Toluca y León avanzan a semifinales: la Liga MX deja sin sorpresas a la MLS en la Leagues Cup

Los cuatro equipos mexicanos ganaron sus cruces de octavos sin contratiempos, reviviendo la supremacía histórica del fútbol mexicano en torneos Concacaf.

Cuatro cruces de cuartos de final, cuatro victorias mexicanas. Ni una sola sorpresa, ni un solo susto para la Liga MX. Monterrey, América, Toluca y León avanzaron a semifinales de la Leagues Cup 2026 dejando en el camino a Chicago Fire, Columbus Crew, Austin FC y Real Salt Lake, y el mensaje que deja ese resultado es más incómodo de lo que parece a simple vista.

No hace tanto, tras el Mundial, la MLS lanzó una campaña publicitaria con un eslogan bastante atrevido: "Gracias, mundo. Nosotros tomamos el relevo". La idea era vender la liga como el destino natural para quien quisiera seguir el fútbol de cerca. Pues bien, la realidad respondió con una goleada simbólica de 4-0 en octavos de final que suena a esto: "No, no, no. Nosotros tomamos el relevo".

Duele, sí, pero no es una anomalía. Los equipos mexicanos han ganado 20 de las últimas 21 ediciones de la Concacaf Champions Cup, con la única excepción del Seattle Sounders en 2022. La excusa de siempre es que los calendarios no coinciden y que la MLS apenas arranca su temporada cuando llega la hora de competir. Bonita teoría, pero los resultados de esta semana la dejan bastante en evidencia: aquí no había desfase de calendario que valga, solo una diferencia de nivel.

El espejismo de 2025

La MLS podría defenderse señalando que en 2025 el resultado fue el inverso: sus cuatro representantes ganaron los cruces de cuartos de final. Pero conviene mirar la letra chica. Aquellos cuatro partidos se jugaron en cancha de los equipos estadounidenses, con toda la ventaja de localía a favor, y aun así dos se resolvieron en tanda de penaltis. Si la suerte hubiera repartido distinto esa tarde, la historia sería otra.

En 2026 esa ventaja de localía se mantuvo durante la fase de grupos: solo cuatro partidos se jugaron en México o en sede neutral. El saldo de los equipos de la MLS fue de 28 victorias, 19 derrotas y 7 empates. Positivo, sí, pero lejos de dominante. Y cuando llegaron los cuartos de final, tres de los cuatro cruces se disputaron en sede neutral. La excepción fue Chicago Fire, que ni siquiera jugó en su Soldier Field: le tocó recibir al Monterrey en el SeatGeek Stadium, en las afueras de la ciudad, y terminó cayendo 2-1. En cuanto se igualaron las condiciones, la Liga MX volvió a mandar.

Ahí está, probablemente, la explicación más honesta: quítale a la MLS la ventaja de jugar en casa y la brecha de calidad queda al descubierto.

Estadios medio vacíos y un formato que no convence

Si el resultado deportivo ya es preocupante, la respuesta del público lo es todavía más. Los duelos entre Toluca y Austin FC en Harrison, Nueva Jersey, y entre Real Salt Lake y León en Commerce City, Colorado, reunieron a menos de 10,000 espectadores cada uno. El cruce entre América y Columbus Crew en Carson, California, anunció una entrada de 20,637 personas, pero buena parte de la grada superior lucía vacía, algo llamativo tratándose de un partido del América en el sur de California, donde llenar estadio debería ser casi automático.

Y es que el formato mismo tiene un problema de fondo: durante la fase de grupos, los equipos de la MLS ocupan una tabla y los de la Liga MX otra, pero nunca se cruzan entre sí dentro de esa tabla. Solo enfrentan rivales de la otra liga. Eso introduce una variabilidad enorme y explica por qué, de los cuatro cuartofinalistas de la MLS, solo Chicago figuraba en la mitad alta de su conferencia; Real Salt Lake estaba octavo, Austin último en el Oeste y Columbus casi último en el Este. Llegar a cuartos con esos números y encima jugando fuera de casa hacía previsible la caída.

Tampoco ayuda que la rivalidad futbolística entre Estados Unidos y México, motor comercial del torneo, empiece a mostrar señales de desgaste a nivel de clubes. El duelo entre selecciones del 3 de octubre cerca de Phoenix seguramente agote entradas, pero eso no se traduce automáticamente en pasión por cada cruce de la Leagues Cup. La escasa asistencia en Harrison y Commerce City fue una imagen difícil de disimular.

La edición de 2024 llegó en el momento perfecto, con Lionel Messi recién llegado al Inter Miami y medio continente queriendo verlo en vivo. Pero esa novedad se agota, y sin Messi de por medio, el torneo corre el riesgo de convertirse en un evento de bajo perfil mediático, sin la historia ni el atractivo de David contra Goliat que sí tiene, por ejemplo, la U.S. Open Cup.

¿Tiene arreglo la Leagues Cup? Un formato distinto y mejores sedes ayudarían, sin duda. La pregunta de fondo es si existe voluntad real de cambiarla, en un calendario ya saturado donde unos equipos priorizan el torneo y otros directamente lo esquivan. El paso de la MLS a un formato de primavera-verano podría mover algo si el torneo termina ubicándose al inicio de temporada, cuando empezar con fuerza todavía importa. Mientras tanto, sin ajustes de fondo, la competencia corre el riesgo de seguir perdiendo relevancia.

Comentarios 0

Con tu cuenta de Google, Facebook o Apple.