FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 6 min

Mundial 2026: Países Bajos golea a Suecia, Costa de Marfil cae ante Alemania y la realeza holandesa apoya a dos selecciones

El rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima vivieron una jornada histórica al alentar primero a Países Bajos en Houston y luego a Curazao en Kansas City, mientras Costa de Marfil necesita ganar su último partido para clasificarse.

La jornada del sábado en el Mundial 2026 dejó imágenes que difícilmente se borrarán de la memoria colectiva del torneo: el rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima de los Países Bajos protagonizaron una maratón monárquica y futbolística que los llevó de Houston a Kansas City en cuestión de horas, cambiando las bufandas naranja de Het Oranje Legioen por las azules de The Blue Wave para apoyar a dos selecciones distintas en el mismo día.

Países Bajos aplasta a Suecia y lidera el Grupo F

Primero fue el turno de la selección neerlandesa, que liquidó a Suecia por 5-1 en Houston y se colocó en lo alto del Grupo F. El partido supuso un importante golpe de autoridad para el equipo dirigido por Ronald Koeman, que buscaba la reacción tras el empate decepcionante que cosechó en su debut en el torneo.

Los grandes protagonistas del encuentro fueron Brian Brobbey y Cody Gakpo, quienes anotaron dos goles cada uno para desarbolar por completo al equipo escandinavo. Con este resultado, Países Bajos llega en una posición privilegiada a su último duelo de la fase de grupos, que se disputará el próximo jueves en Kansas City frente a Túnez. Una victoria, o incluso un empate dependiendo de los demás resultados, podría ser suficiente para sellar su clasificación a la siguiente ronda.

El rendimiento colectivo fue notable: cinco goles a favor, defensa ordenada y una respuesta clara a las dudas que había generado el tropiezo inicial. Koeman encontró la solidez que necesitaba en el mediocampo y la profundidad en las bandas para deshacer el bloque sueco.

La realeza holandesa: un caso histórico en Kansas City

Tras el partido en Houston, los monarcas emprendieron un vuelo rápido hacia el norte para presenciar el encuentro entre Curazao y Ecuador en Kansas City. La razón es puramente institucional: Curazao es un país constituyente del Reino de los Países Bajos, lo que convierte a Guillermo Alejandro y Máxima en sus jefes de Estado.

"Es un Mundial extra especial porque tenemos tanto a los Países Bajos como a Curazao", declaró el rey a la cadena RTL-TV. "Así que tenemos el doble de equipos a los que animar. Una gran oportunidad para alentar tanto a los Azules como a los Naranjas. En definitiva, será un Mundial especial para mí con dos equipos, y naturalmente espero que lleguen extremadamente lejos."

La presencia de monarcas en activo en tierras del Medio Oeste estadounidense es, según los registros históricos, un fenómeno verdaderamente excepcional. La última vez que algo similar ocurrió en Kansas City fue en la década de 1920, cuando la reina Ana de Rumanía asistió a la inauguración del Liberty Memorial, el mismo enclave donde la ciudad celebra actualmente su Fan Fest del Mundial. En los años 70, el rey Gustavo XVI de Suecia hizo una parada en el pequeño municipio de Lindsborg, en Kansas, durante un viaje por el Medio Oeste, pero esa visita fue de otro calado. La imagen de dos monarcas cambiando colores de una selección a otra en el mismo día no tiene precedente en la historia de los Mundiales.

Curazao, la selección más pequeña del torneo tanto en población como en extensión geográfica, debutó el domingo anterior con una derrota por 7-1 ante Alemania, un resultado severo pero comprensible para un equipo que disputaba su primer partido mundialista.

Costa de Marfil: la derrota duele, pero la clasificación sigue viva

Lejos de Houston y Kansas City, en otro estadio del torneo, Costa de Marfil vivió una tarde amarga frente a Alemania. Los Elefantes cayeron por 2-1 en un partido que controlaron durante gran parte del tiempo, pero en el que los errores defensivos en la segunda mitad les costaron la victoria y, con ella, la posibilidad de asegurar el pase a la siguiente ronda.

El mediocampista Franck Kessié puso en ventaja a Costa de Marfil con un tanto en la primera mitad que hizo enmudecer a los numerosos aficionados alemanes presentes en un estadio a pleno rendimiento. Sin embargo, el delantero Deniz Undav protagonizó la remontada con un doblete, convirtiendo el gol de la victoria en la segunda parte y desatando el fervor de los seguidores germanos.

"Nos tenemos respeto a nosotros mismos, pero queremos hacer historia para Costa de Marfil, y vamos a salir al campo con buena mentalidad e intentar volver a vivir esto", afirmó el delantero Amad Diallo tras el encuentro. El jugador reconoció el dolor de la derrota, pero también subrayó la importancia de mantener la cabeza fría ante lo que queda.

Y lo que queda es decisivo: Costa de Marfil se enfrenta a Curazao el próximo jueves con la clasificación en juego. Los Elefantes acumulan en su historia cuatro participaciones en Mundiales sin haber alcanzado jamás la fase de eliminación directa. Una victoria ante los caribeños les abriría esa puerta por primera vez.

El contexto numérico favorece a Costa de Marfil

Los datos respaldan el optimismo marfileño. Curazao ocupa el puesto 83 del ranking FIFA, mientras que Costa de Marfil figura en el lugar número 31, una diferencia de más de cincuenta posiciones que refleja el abismo entre ambas selecciones en términos de experiencia y nivel competitivo. Además, el historial reciente de Curazao en el torneo, con esa derrota inicial por 7-1 frente a Alemania, no hace sino confirmar la brecha existente.

"Va a ser un gran momento para todos, para esta nueva generación, porque sabemos que tenemos calidad en el equipo", apuntó Diallo. "Pero la prioridad ahora es que estemos totalmente centrados en nosotros mismos. Va a ser un partido muy duro."

El combinado de Côte d'Ivoire deberá gestionar bien la presión. Saben que tienen el favoritismo, pero también que en el fútbol los resultados no están escritos de antemano. La historia pesa: cuatro Mundiales sin clasificarse para octavos son un lastre que esta generación quiere sacudirse de encima en Kansas City.

El jueves, jornada decisiva con tres equipos implicados

El próximo jueves concentrará buena parte de la emoción de esta fase de grupos en tierras norteamericanas. Mientras Países Bajos buscará cerrar su clasificación ante Túnez en Kansas City, Costa de Marfil intentará hacer historia frente a una Curazao que, pese a todo, habrá aprendido lecciones de sus dos primeros partidos y querrá despedirse del torneo con dignidad, ya que su clasificación matemática parece prácticamente imposible.

El rey Guillermo Alejandro y la reina Máxima tendrán, una vez más, una jornada de decisiones cromáticas. Azul o naranja, o tal vez ambos colores de nuevo si los horarios lo permiten. Lo que resulta innegable es que este Mundial 2026 está siendo, para la Casa Real neerlandesa, uno de los torneos más intensos y emocionalmente complejos que se recuerdan.

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