Liga MXPublicado una semana atrás Lectura: 4 min English

Rafael Márquez arranca sin victorias al frente de México

Con dos empates y dos derrotas, entre ellas un 3-0 ante Estados Unidos, el nuevo técnico del Tri encara noviembre con la presión encima.

Rafael Márquez arranca sin victorias al frente de México

Cuatro partidos, cero victorias y una goleada en contra que todavía duele. Así arrancó Rafael Márquez su etapa como entrenador de la selección mexicana, un estreno que prometía continuidad y que, de momento, se ha topado con la realidad de los resultados.

Cuando asumió el cargo este verano tras haber sido asistente de Javier Aguirre, Márquez no escondió su confianza. "No arranco de cero. Haber trabajado con Javier de principio a fin me da mucha tranquilidad para continuar este proceso", dijo en septiembre al asumir el puesto. "Conozco bien a los jugadores y el entorno, y he estado acompañado de un grupo de gente experimentada que ha trabajado en los más altos niveles. Eso es justo lo que buscamos: llevar a esta selección a otro nivel."

La primera lección fue clara: llegar a ese "otro nivel" va a tomar tiempo. Apenas unos meses después de un Mundial en el que El Tri tuvo una actuación valorada positivamente pese a caer en octavos de final, el ciclo de Márquez en la ventana de septiembre y octubre se cerró con un discreto 0 victorias, 2 empates y 2 derrotas. Y una de esas caídas fue especialmente dolorosa: 3-0 ante Estados Unidos, el rival de siempre en la Concacaf.

La prensa mexicana no se guardó nada al día siguiente. "Desastre total", tituló un diario deportivo. "Qué papelón", escribió otro. Márquez apareció serio tras el partido y, aunque rescató algunos aspectos positivos, fue directo al hablar de los "errores garrafales" de sus jugadores.

Sí nos falta un poco más de claridad. Los otros temas fueron errores garrafales donde, al final, prácticamente les regalas esos tres goles al rival.Rafael Márquez

Con ese traspié, Márquez se convirtió en el primer entrenador permanente de México (sin contar interinatos) desde 1997 en no ganar ninguno de sus primeros tres partidos al mando. Y el golpe no terminó ahí: ante Chile, en el cierre de la fecha FIFA, llegó otra derrota, esta vez 2-0. El equipo se vio frustrado, vulnerable en las transiciones y sin capacidad para generar peligro en campo rival. Fue, además, la primera vez en lo que va de la década que El Tri encadena dos derrotas seguidas sin anotar un solo gol.

"Obviamente nos costó un poco más encontrar el ritmo. Defensivamente arrancamos quizá algo inestables y nos filtraban pases por detrás con mucha facilidad", reconoció Márquez tras el duelo con los chilenos. "Nos faltó contundencia en ambas áreas, tanto defensiva como ofensivamente."

Bajas sensibles y una camada de debutantes

Hay que ser justos con el entrenador: varias piezas importantes se perdieron estos amistosos por lesión. Sin Raúl Jiménez ni Julián Quiñones, nominado al Balón de Oro, la línea de ataque mexicana perdió buena parte de su mordida. A eso se suma que la joven promesa Gilberto Mora solo pudo jugar uno de los cuatro partidos por un problema muscular.

Pese a tratarse de su primera experiencia como técnico en el nivel absoluto, Márquez no hizo una revolución de convocados: la mayoría eran veteranos del Mundial. Aun así, le dio debut a seis jugadores: Jeremy Márquez, Santiago Sandoval, Oscar García, Hugo Camberos, Álex Padilla y Dagoberto Espinoza. Repartidos en cuatro partidos, con rotaciones constantes, no sorprende que al equipo le haya faltado química: apenas dos goles en más de 360 minutos de juego, con cuatro alineaciones defensivas distintas probadas.

Experimentar no debería significar automáticamente sufrir durante toda una ventana internacional. Ahí está el contraste con Estados Unidos, dirigido por Mauricio Pochettino: dieron 13 debuts, enfrentaron también a Chile y Perú, y terminaron con un impecable 4 victorias, 0 empates, 0 derrotas. Donde el "Tri" tropezó, los estadounidenses sacaron sobresaliente.

Y si hay algo de lo que la федерación mexicana nunca ha tenido mucha paciencia, es de la falta de resultados. Márquez merece más que unos pocos partidos para demostrar su proyecto; los problemas de fondo (la falta de profundidad de plantilla y varias actuaciones individuales flojas) van más allá de su control. Pero si no logra enderezar el rumbo en la próxima ventana de noviembre, cuando El Tri dispute los cuartos de final de la Liga de Naciones de la Concacaf, el banquillo podría empezar a quemarle bajo los pies.

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