MLSPublicado 2 meses atrás Lectura: 2 min English

Real Salt Lake y LAFC firman empate 2-2 en una noche de salvación sobre la línea de gol

DeAndre Yedlin sacó un gol en la línea en el minuto 87 cuando Son Heung-min parecía liquidar el partido para los visitantes.

El marcador terminó 2-2, pero la sensación en Sandy, Utah, fue la de un punto salvado con las uñas. Real Salt Lake tuvo que remar cuesta arriba durante buena parte de la noche y todavía en el minuto 87 vio cómo se le escapaba la victoria por el desagüe. Yedlin no lo permitió.

LAFC arrancó mandando y con argumentos. Denis Bouanga abrió el marcador en el minuto 14, su gol número 12 en la temporada, y quedó claro desde ahí que los visitantes no habían viajado a Utah para especular. La visita amplió la ventaja poco antes del descanso: el propio Bouanga asistió a Son Heung-min desde el punto de penal para el 2-1 en el minuto 38. Un doblete de gestos, gol y asistencia, que dejaba a Real Salt Lake contra las cuerdas antes de llegar al vestuario.

La reacción local tardó en llegar, pero al final apareció. En el minuto 75, Noel Caliskan aprovechó un rebote dentro del área para empujar el balón y firmar el 2-2. No fue una jugada vistosa ni un golazo de manual, simplemente estar ahí en el momento justo, algo que en el fútbol suele valer tanto como cualquier disparo desde fuera del área.

Con el empate en el marcador, el partido se volvió tenso, de esos que se deciden en detalles. Y el detalle más claro llegó en el minuto 87. Son Heung-min encontró un hueco en la defensa local, se filtró y regateó incluso al arquero Rafael Cabral para dejar la portería vacía. Todo estaba servido para el 3-2 de LAFC. Todo, menos la carrera de DeAndre Yedlin, que llegó desde atrás y sacó el balón prácticamente sobre la línea de gol con una entrada deslizante. Una jugada de esas que no salen en las estadísticas de goles, pero que terminan siendo la diferencia entre ganar, empatar o perder.

El resultado deja a ambos equipos atrapados en rachas que no terminan de romperse. Real Salt Lake (8-9-5) sigue sin conocer la victoria en sus últimos cinco partidos desde el parón por el Mundial. LAFC (10-7-7), por su parte, encadena seis compromisos sin ganar, con dos derrotas y cuatro empates en ese tramo. Números que empiezan a pesar para un club acostumbrado a pelear arriba en la conferencia.

Ninguno de los dos tendrá mucho tiempo para lamentarse. La agenda no perdona: LAFC recibirá a New York el miércoles, mientras que Real Salt Lake visitará a Houston ese mismo día. Con las rachas negativas todavía abiertas, ambos llegan a esa cita necesitados de un triunfo que corte la sequía y, de paso, calme las dudas que empiezan a instalarse en sus vestuarios.

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