FutbolPublicado 4 años atrás Lectura: 5 min

Rodrigo Amaral rescinde con The Strongest para evitar una suspensión de hasta cuatro meses en el fútbol boliviano

El enganche uruguayo de 25 años priorizó su continuidad deportiva sobre lo económico y ya piensa en su próximo destino, con Fénix como opción ilusionante.

Rodrigo Amaral no se quedará en The Strongest. El enganche zurdo uruguayo de 25 años explicó con detalle los motivos que lo llevaron a rescindir su contrato con el club boliviano, cuya directiva insistía en que completara el vínculo hasta fin de año. La razón principal tiene nombre propio: una sanción disciplinaria pendiente de resolución, originada en el clásico ante Bolívar disputado el pasado 14 de marzo, que podría haberlo dejado inactivo entre tres y cuatro meses dentro del fútbol boliviano.

La sanción que lo obligó a actuar

Amaral reveló en el programa Último al Arco de Radio Sport 890 que el fallo disciplinario seguía demorado gracias a la gestión de sus representantes legales, pero que el tiempo jugaba en su contra. "Por suerte los abogados la venían estirando, pero ahora dentro de quince días o un mes me podrían sancionar por tres o cuatro meses de suspensión", admitió el futbolista con total transparencia.

El jugador reconoció que su comportamiento en aquel clásico paceño fue el detonante del expediente abierto en su contra. "Aquello fue un momento de calentura donde hice un par de gestos; hubo jugadores que hicieron el mismo gesto y le dieron varios meses de sanción, algo que harían también conmigo", señaló. Aunque la suspensión se limitaría exclusivamente a la competición boliviana y no afectaría su participación en otros torneos, el riesgo de quedar paralizado varios meses resultó determinante para tomar una decisión tan difícil.

El presidente del club había expresado su deseo de que Amaral permaneciera hasta el término de su contrato, pero el propio jugador optó por anteponer sus intereses deportivos. "El presidente del club quería que me quedara, pero para no quedar parado lo mejor era salir del club", explicó, dejando claro que la prioridad fue garantizarse minutos de competición y no perder ritmo futbolístico.

Seis meses de alto rendimiento en La Paz

Amaral llegó a The Strongest en enero de este año procedente del Centro Atlético Fénix de Uruguay. Desde su desembarco en La Paz, el enganche fue capaz de adaptarse a las exigentes condiciones físicas que impone la altitud de la capital boliviana, situada a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar, algo que no resulta sencillo para ningún futbolista extranjero.

En su etapa con el club, Amaral acumuló 24 partidos disputados y anotó un total de seis goles, distribuidos de la siguiente manera:

Su participación fue especialmente valiosa en la fase previa de la Libertadores, competición en la que el equipo logró clasificarse para la fase de grupos. Ese mérito colectivo tiene la firma del enganche uruguayo, que llegó precisamente para afrontar esa instancia y respondió con goles y asistencias en los momentos clave.

El rendimiento no fue lineal: una lesión lo alejó de las canchas durante varias semanas y le costó retomar su mejor nivel. Sin embargo, en los últimos partidos antes de la rescisión recuperó su titularidad y acumuló minutos de calidad. "Me quedo muy contento por mi pasaje por Bolivia, había llegado en la fase previa de Libertadores, pude hacer goles y clasificamos a la fase de grupos. Luego tuve una lesión y me costó volver, en los últimos partidos volví a jugar, casi siempre fue titular, tuve mucho minutos, participación con goles y asistencias", repasó el futbolista.

La decisión más dura: priorizar lo deportivo sobre lo económico

Uno de los aspectos más llamativos del relato de Amaral fue su honestidad al reconocer el coste personal de la decisión. "Yo quería quedarme, fue muy duro tomar esta decisión, pero prioricé lo deportivo por encima de lo económico", afirmó, dejando entrever que la rescisión anticipada implicó renunciar a parte de sus ingresos pactados contractualmente.

Esa postura habla de un futbolista consciente de que, a sus 25 años, mantener la continuidad competitiva es más valioso que cualquier ingreso a corto plazo. Una suspensión de tres o cuatro meses en plena temporada habría supuesto una pérdida de ritmo difícil de recuperar, especialmente en un momento en el que busca dar un paso adelante en su carrera.

El futuro: Chile, Perú y la puerta abierta a Fénix

Con el contrato rescindido, Amaral regresará en los próximos días a Uruguay para cerrar todos los flecos administrativos pendientes con The Strongest. Sobre su futuro inmediato, el jugador fue cauto: "Por ahora no hay nada sobre la mesa", aunque su representante le ha trasladado que existen posibilidades concretas en Chile y Perú, dos mercados que suelen mirar con atención el mercado de pases uruguayo.

Sin embargo, la opción que más ilusión parece generarle es la de un regreso al Centro Atlético Fénix, el club desde el que partió rumbo a Bolivia a principios de 2025. Amaral ya vivió en ese equipo una temporada completa en 2021 que recuerda con especial cariño, y el contacto con el cuerpo directivo del club capitalino ya está abierto. "Sí hablé con el gerente deportivo de Fénix, donde en el 2021 viví una temporada entera muy linda. Si se da mi regreso a Fénix lo tomaré con mucha alegría", concluyó.

La historia de Rodrigo Amaral en The Strongest deja un balance positivo: clasificación a la Libertadores, goles importantes y una adaptación notable a la altitud paceña. La sombra de aquella tarde caliente en el clásico ante Bolívar terminó por precipitar su salida, pero el futbolista se marcha con la cabeza alta y con mercado suficiente para seguir compitiendo al máximo nivel en Sudamérica.

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