FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 6 min

Sebastián Beccacece: el técnico rosarino que llevó a Ecuador al Mundial 2026 a puro método y convicción

Desde sus inicios adolescentes en Renato Cesarini hasta la clasificación de Ecuador al Mundial 2026, el perfil de uno de los entrenadores argentinos más rigurosos y comprometidos de la actualidad.

Hay entrenadores que se forjan en el vestuario como futbolistas y luego trasladan ese bagaje a la pizarra. Sebastián Beccacece no siguió ese camino. Entendió muy pronto que no tenía condiciones para el juego y tomó una decisión que, con el tiempo, resultó ser la correcta: dedicarse a la conducción desde casi la adolescencia. Hoy, a sus 44 años, dirige a Ecuador y la llevó a la Copa del Mundo 2026, consolidándose como uno de los técnicos argentinos de mayor prestigio internacional.

Un rosarino con ADN de entrenador

Nacido en Rosario en 1980, Beccacece integra una generación de técnicos surgidos de la provincia de Santa Fe que ha dejado una marca profunda en el fútbol mundial. Como él, también son oriundos de esa provincia Lionel Scaloni, Marcelo Bielsa, Mauricio Pochettino y Gustavo Alfaro, todos ellos entrenadores que estarán presentes en el Mundial 2026. No es casualidad: Santa Fe ha funcionado históricamente como uno de los grandes semilleros de pensamiento táctico del fútbol argentino.

Fiel a esa tradición, Beccacece comenzó su carrera como entrenador poco después de cumplir 19 años, en Renato Cesarini, el club rosarino vinculado a la familia Solari y a la historia de Newell's Old Boys, el equipo del que él mismo es hincha. No había aún terminado de formarse como persona cuando ya tomaba decisiones técnicas y organizaba planteles. Esa precocidad marcaría todo lo que vendría después.

La sociedad con Sampaoli: una escuela de una década

El punto de inflexión llegó en 2002, cuando Jorge Sampaoli lo contactó por recomendación de Claudio Vivas para sumarse a su cuerpo técnico en Sport Boys de Perú. Beccacece tenía apenas 22 años y aceptó sin dudar. Su función era clara: servir de enlace con los jugadores y colaborar en la planificación de los partidos.

"Los primeros ocho años fueron muy difíciles porque no llegaban los resultados que deseábamos. El mérito fue sostenernos pese a la adversidad."Sebastián Beccacece

Esa perseverancia tuvo su recompensa. Junto a Sampaoli, Beccacece atravesó distintos países y clubes hasta que los resultados comenzaron a justificar el esfuerzo. El ciclo más brillante llegó en la Universidad de Chile, donde el equipo exhibió un fútbol de altísima calidad que resonó en toda Sudamérica, y luego con la selección chilena, que bajo esa conducción derrotó 2-0 al campeón defensor España en la fase de grupos del Mundial Brasil 2014, avanzó hasta los octavos de final y, un año más tarde, conquistó su primera Copa América al vencer a Argentina en la definición por penales.

En ese recorrido hubo, además, un episodio que habla a las claras de la ética que guía a Beccacece. En 2007, cuando él y Sampaoli fueron desvinculados de Sporting Cristal, el mismísimo Marcelo Bielsa, el entrenador que lo había fascinado de niño al verlo ganar dos títulos con Newell's en 1991 y 1992, lo llamó para que formara parte de su nuevo cuerpo técnico. Beccacece rechazó la oferta.

"Cuando nos echaron de Sporting Cristal, Marcelo me llamó para formar parte de un nuevo cuerpo técnico. Le dije que no, porque me pareció que era lo correcto. No le había prometido nada a Jorge, pero él con 22 años me había dado la oportunidad de trabajar en el profesionalismo. Actué de la manera en que me parecía que debía hacerlo."Sebastián Beccacece

El camino en solitario: Defensa, Independiente y Racing

Después de más de una década como segundo de Sampaoli, Beccacece decidió emprender su propio proyecto. Su debut como primer entrenador fue en 2015 con la Universidad de Chile, donde no pudo replicar los logros obtenidos como asistente y fue desvinculado. El tropiezo, sin embargo, fue formativo.

La plataforma ideal llegó en Argentina, con Defensa y Justicia. El club del sur del Gran Buenos Aires le ofreció estabilidad y un proyecto deportivo serio, y Beccacece respondió con buen fútbol y resultados crecientes en el torneo local y en la Copa Sudamericana. Cuando comenzaba a consolidarse, Sampaoli lo convocó nuevamente, esta vez para sumarse al cuerpo técnico de la selección argentina de cara al Mundial de Rusia 2018, en un proceso marcado por la urgencia clasificatoria y las tensiones internas.

El ciclo ruso fue, en sus propias palabras, muy diferente al chileno:

"Con Chile preparamos el Mundial 2014 durante un proceso de tres años, y el recorrido estuvo tapizado de certezas y descubrimientos muy bonitos. En la Argentina, entre el poquito tiempo que tuvimos, más decisiones desacertadas, todo fue más traumático."

Argentina quedó eliminada en octavos de final y el cuerpo técnico fue cuestionado. Circuló además una versión sobre un supuesto enfrentamiento entre Beccacece y Lionel Messi durante una práctica, algo que el propio técnico ha desmentido con firmeza en varias ocasiones: "Nunca existió nada, pero se instaló y forma parte de la fábula." Fiel a su carácter, Beccacece no continuó tras la salida de Sampaoli.

Lo que siguió fue el mejor tramo de su carrera independiente. Regresó a Defensa y Justicia, donde obtuvo su primer título mayor: la Recopa Sudamericana 2021. Luego dirigió a Independiente y a Racing Club, dos de las instituciones más exigentes del fútbol argentino, lo que terminó de instalarle en la élite técnica del país. Más tarde dio el salto a Europa con Elche, en España.

Ecuador y el Mundial 2026: el momento justo

En 2024 llegó la oportunidad más desafiante y, hasta ahora, la más exitosa de su etapa como primer entrenador. La Federación Ecuatoriana de Fútbol lo eligió para conducir a la Tri en las Eliminatorias Sudamericanas hacia el Mundial 2026, con el agravante de que Ecuador comenzó el proceso tres puntos por debajo del resto de selecciones, a causa de una sanción disciplinaria.

El rendimiento del equipo desde septiembre de 2024 fue contundente. En ese período, Ecuador apenas sufrió una derrota: 1-0 ante Brasil como visitante en el partido de debut del ciclo Beccacece. El resto fue una campaña sólida que les permitió clasificarse al Mundial de manera directa, con un estilo reconocible, basado en la organización y la intensidad.

En la fase de grupos del Mundial 2026, Ecuador enfrentará a:

  1. Costa de Marfil
  2. Curazao
  3. Alemania

Un grupo que medirá al equipo ante rivales de muy distinto nivel y que exigirá la mejor versión del técnico rosarino. Lo que ya está demostrado, a lo largo de más de dos décadas de carrera, es que Beccacece no improvisa: estudia, planifica y, sobre todo, decide siempre en función de sus principios. Eso, en el fútbol de alto rendimiento, es un activo que no figura en ninguna estadística pero que termina marcando la diferencia.

Comentarios 0

Con tu cuenta de Google, Facebook o Apple.
Usamos cookies para mejorar su experiencia en nuestro sitio y para mejorar y personalizar su experiencia. Para obtener más información, lea nuestra política de privacidad.Aceptar