FutbolPublicado 3 años atrás Lectura: 6 min

Tragedia en el Estadio Cuscatlán: al menos 12 muertos en una estampida durante el partido Alianza vs FAS

Una estampida humana en el sector de sol general del principal estadio de El Salvador dejó al menos doce fallecidos y varios heridos de gravedad durante los cuartos de final del Torneo Clausura 2023.

El fútbol salvadoreño vivió uno de los episodios más oscuros de su historia la noche del sábado 20 de mayo de 2023. Una estampida humana en el Estadio Cuscatlán de San Salvador, durante el partido de vuelta de los cuartos de final del Torneo Clausura 2023 de la Liga Mayor de Fútbol de El Salvador, entre Alianza FC y el Club Deportivo FAS, dejó un saldo de al menos doce personas fallecidas, cifra confirmada por las autoridades en la mañana del domingo 21 de mayo a las 8:00 horas. Decenas de aficionados resultaron además heridos, al menos dos de ellos en condición crítica.

La tragedia en el sector de sol general

La estampida se desencadenó en el sector de sol general del Estadio Cuscatlán, la zona de menor costo y, habitualmente, la de mayor afluencia de público. Todo apunta a que la sobrepoblación en esa localidad fue el detonante del colapso humano, aunque las autoridades competentes aún no habían ofrecido detalles precisos sobre las causas exactas en el momento en que se conoció la noticia. La Policía Nacional Civil (PNC) fue la primera institución en confirmar el fallecimiento de las víctimas y en reportar el traslado de heridos a centros hospitalarios cercanos a la instalación deportiva.

"Varios aficionados lesionados están siendo trasladados hacia los hospitales cercanos, al menos 2 de ellos en condición crítica", informó la PNC a través de su cuenta oficial en Twitter, pocas horas después de producirse el incidente.

Las puertas del sector de sol general que comunican con el campo de juego fueron abiertas de emergencia para permitir que los aficionados de Alianza pudieran recibir atención médica sobre el propio terreno y en sus inmediaciones, ante la imposibilidad de evacuar a todos los heridos de forma simultánea por las salidas habituales del recinto.

Enfrentamientos en el exterior que agravaron la crisis

La situación dentro del estadio se vio agravada por los disturbios registrados en el exterior del Cuscatlán. Según informó la Secretaría de Prensa de la Presidencia de El Salvador, barras organizadas de Alianza y del FAS se enfrentaron a las afueras del recinto, lo que dificultó de forma considerable el acceso de los equipos de emergencia al interior de la instalación. Los cuerpos de socorro encontraron serios obstáculos para alcanzar a las víctimas en los momentos más críticos de la tragedia, un factor que pudo haber incidido directamente en el número final de fallecidos y en la gravedad de algunos de los heridos.

Este elemento añade una capa de responsabilidad que las investigaciones posteriores deberán evaluar con detenimiento: la violencia en las cercanías de los estadios no solo pone en riesgo a quienes participan en ella, sino que puede bloquear la respuesta de los servicios de emergencia y condenar a personas inocentes que se encuentran dentro del recinto.

El partido, suspendido al minuto 21

El encuentro fue suspendido en el minuto 21, con el marcador igualado a cero goles, en cuanto las autoridades y los organizadores tomaron conciencia de la magnitud de la tragedia. La decisión permitió que los cuerpos de socorro pudieran actuar con mayor libertad dentro del estadio y que los servicios médicos coordinaran la evacuación de las víctimas. En el partido de ida, disputado como local para el FAS, el cuadro de Santa Ana se había impuesto por 1-0 al Alianza, por lo que llegaba con ventaja al duelo de vuelta en el Cuscatlán.

La suspensión del partido, lógica e inevitable ante las circunstancias, fue sin embargo apenas un detalle secundario frente a la magnitud humana de lo ocurrido. El fútbol, en esos momentos, dejó de tener cualquier tipo de relevancia.

La respuesta institucional: FESFUT y el Gobierno

La Federación Salvadoreña de Fútbol (FESFUT) emitió un comunicado oficial en el que expresó su pesar por los hechos, extendió sus condolencias a los familiares de las víctimas y anunció que solicitaría un informe detallado sobre lo sucedido para esclarecer las responsabilidades y evitar que una tragedia de estas dimensiones pueda repetirse.

Desde el Gobierno salvadoreño, la Secretaría de Prensa de la Presidencia también se pronunció para informar sobre los disturbios exteriores y su impacto en la respuesta de emergencia. No obstante, en las primeras horas posteriores a la tragedia, las declaraciones institucionales fueron escasas en cuanto a medidas concretas de rendición de cuentas o reformas en los protocolos de seguridad en estadios.

Un drama que se suma a la historia negra del fútbol mundial

Lo ocurrido en el Cuscatlán recuerda, de forma dolorosa, a otras tragedias del fútbol mundial provocadas por la gestión deficiente del aforo y la seguridad en los estadios. Entre los precedentes más recordados figuran:

  • Hillsborough (1989, Inglaterra): 97 aficionados del Liverpool fallecieron aplastados en las gradas durante una semifinal de la FA Cup, en el episodio considerado la mayor catástrofe de la historia del fútbol británico.
  • Estadio Nacional de Lima (1964, Perú): más de 300 personas murieron en una estampida durante un partido olímpico clasificatorio entre Perú y Argentina, la mayor tragedia en la historia del fútbol sudamericano.
  • Estadio Ellis Park (2001, Sudáfrica): 43 personas fallecieron aplastadas durante un partido entre Kaiser Chiefs y Orlando Pirates.
  • Estadio Kanjuruhan (2022, Indonesia): más de 130 personas murieron en una estampida tras un partido entre Arema FC y Persebaya Surabaya, en la tragedia futbolística más reciente y una de las más graves del siglo XXI.

En todos estos casos, la sobrepoblación, la deficiente gestión del orden público y la falta de protocolos claros de evacuación fueron factores determinantes. La tragedia del Estadio Cuscatlán se inscribe, con toda su crudeza, en esa misma lista que el fútbol mundial debería haber cerrado hace décadas.

El Estadio Cuscatlán, el más grande de Centroamérica

El Estadio Cuscatlán, inaugurado en 1976, es el recinto deportivo de mayor capacidad de Centroamérica, con aforo para alrededor de 45.000 espectadores. Es la sede habitual de la selección nacional de El Salvador y del Alianza FC. Su sector de sol general, el más popular y accesible económicamente, ha sido históricamente el espacio de mayor concentración de aficionados y, por ende, el que mayores riesgos entraña en caso de emergencia.

Lo sucedido el sábado 20 de mayo de 2023 obligará, inevitablemente, a replantear los mecanismos de control de acceso, la gestión del aforo y los protocolos de seguridad no solo en el Cuscatlán, sino en todos los estadios del fútbol salvadoreño. Las doce vidas perdidas exigen respuestas concretas, reformas estructurales y, sobre todo, la garantía de que ningún aficionado vuelva a perder la vida por ir a ver un partido de fútbol.

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