FIFA World Cup 2026 · 15 horas · 6 min

Vinícius Junior ilumina la Copa del Mundo: gol y dos asistencias en la goleada de Brasil 3-0 sobre Haití

El extremo del Real Madrid fue el protagonista absoluto en Filadelfia, donde la Seleçao elimina a Haití de la Copa del Mundo y escala al liderato compartido del Grupo C.

Había prometido que le quedaba mucho más por mostrar en este torneo. Y cumplió. Vinícius Júnior, el extremo brasileño que llega al Mundial recién cumplidos los 26 años y con 16 goles en 36 partidos con el Real Madrid en la temporada previa, fue la figura indiscutible de la noche en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, donde Brasil goleó 3-0 a Haití y selló la primera eliminación del Mundial 2026. El extremo marcó un gol y participó directamente en la creación de los otros dos, borrando en gran medida el mal sabor de boca que había dejado el empate 1-1 ante Marruecos en la jornada inaugural, resultado que obligó al seleccionador Carlo Ancelotti a pedir disculpas públicas a la afición.

Una primera mitad de manual: Vinícius y Cunha desbordan a Haití

Brasil tardó apenas unos minutos en imponer su jerarquía. Tras una fase inicial de presión constante sobre el bloque haitiano, la Seleçao encontró el primer gol a través de una jugada iniciada precisamente por "Viní". El extremo lanzó un disparo cruzado que el portero haitiano Johny Placide no pudo retener, y Matheus Cunha, atento al rechace, no perdonó desde el punto de penalti para anotar su primer gol en una Copa del Mundo. La celebración del delantero del Manchester United, un surf imaginario con los brazos extendidos, se convirtió en el símbolo de la noche.

Trece minutos después llegó el 2-0 con una acción de categoría superior. Vinícius filtró un pase milimétrico entre líneas, Cunha lo recibió en carrera dentro del área y, sin dudar, envió el balón con el pie izquierdo al ángulo superior, dejando sin opciones a Placide. El delantero repitió su peculiar festejo deslizándose sobre el césped en un movimiento de natación, mientras 68.324 espectadores, la mayoría de ellos vestidos de amarillo en el estadio que habitualmente ocupan los Philadelphia Eagles, respondían con una ovación ensordecedora.

Antes de que el árbitro pitara el descanso, Vinícius cerró una primera mitad antológica con el tercer gol. En el minuto 45+3, el extremo controló un pase largo en profundidad, se fue al cuerpo a cuerpo con Placide, quien se lanzó a sus pies, y con frialdad absoluta picó el balón por encima del portero para hacer el 3-0. Era el guion perfecto: presión, desborde y definición.

Contexto: el peso de una promesa y la sombra de Neymar

Antes del partido, el propio Vinícius había reconocido que sentía que no había alcanzado su nivel máximo en el torneo, incluso después de haber anotado el gol del empate de Brasil contra Marruecos. Sus palabras resonaron con fuerza en el vestuario y en el campo. Ancelotti, que ya había sorprendido en el debut al relegar a Cunha al banquillo para usarlo solo como sustituto tardío, apostó esta vez por la dupla Vinícius-Cunha desde el inicio, y el resultado validó esa decisión con creces.

La sombra de Neymar volvió a planear sobre la convocatoria. La estrella histórica del fútbol brasileño fue descartada por segunda jornada consecutiva debido a una molestia persistente en el gemelo. Su ausencia, lejos de mermar al equipo, permitió a Vinícius erigirse como el referente indiscutible de una generación que ya no necesita que le presten la corona.

Vale destacar que Raphinha, otro de los pesos pesados del ataque brasileño, tuvo que abandonar el campo en la primera mitad por lesión. Además, un gol suyo al inicio del partido fue anulado por fuera de juego. Pese a las bajas y los contratiempos, Brasil respondió con autoridad.

Haití: el primer eliminado y el fin de 52 años de espera

Para Haití, la noche en Filadelfia supuso el final abrupto de una participación histórica. La selección caribeña, clasificada en el puesto 85 del ranking FIFA, logró clasificarse para un Mundial por primera vez desde 1974, hace exactamente 52 años. La nación más pobre del hemisferio occidental vivió una epopeya deportiva al alcanzar la fase de grupos, pero el abismo técnico entre ambas selecciones resultó insalvable.

Los aficionados haitianos en las gradas no se rindieron: entonaron el "Grenadye Alaso" (Granaderos al ataque), el grito de guerra tradicional de su selección nacional. La respuesta de la marea amarilla brasileña fue un cántico que recordaba los cinco títulos mundiales de la Seleçao y que invocaba la memoria de Pelé: "Mil goles, mil goles... solo Pelé, solo Pelé". Filadelfia, ciudad que alberga a cerca de 6.000 inmigrantes brasileños, se transformó en un estadio carioca.

El Grupo C: Brasil y Marruecos al frente, Escocia en la lucha

Con este resultado, la clasificación del Grupo C presenta el siguiente panorama:

  1. Brasil - 4 puntos (clasificado en el puesto 6 del ranking FIFA)
  2. Marruecos - 4 puntos
  3. Escocia - 3 puntos
  4. Haití - 0 puntos (eliminado, ranking FIFA: 85)

La última jornada de la fase de grupos enfrentará a Brasil contra Escocia el próximo miércoles en el Hard Rock Stadium de Miami Gardens, Florida, mientras que Marruecos medirá fuerzas con Haití en un partido sin más trascendencia clasificatoria para los africanos. Brasil buscará asegurarse el primer puesto del grupo y encarar los octavos de final desde la mejor posición posible.

Una actuación con números para la historia

El rendimiento de Vinícius en este partido se puede resumir con datos concretos que ilustran su impacto:

  • 1 gol marcado, consumado en el tiempo añadido de la primera mitad con una definición de clase mundial.
  • 1 asistencia directa sobre el primer gol, con un disparo que provocó el rechace que Cunha no desaprovechó.
  • 1 pase de gol en la segunda diana, un pase interior preciso que habilitó a Cunha para el 2-0.
  • Participación en todos y cada uno de los tres goles anotados por Brasil en el partido.
  • Varios retrocesos defensivos para ayudar al equipo, algo inusual en su perfil ofensivo habitual.
  • Un pase a Gabriel Martinelli a mitad de la segunda parte que se estrelló en el palo.

La cifra de 16 goles en 36 encuentros con el Real Madrid en el curso anterior respalda la continuidad de un jugador que llega al Mundial en un momento de madurez plena, físicamente imponente y con el hambre de quien sabe que la Copa del Mundo sigue siendo la única vitrina que le falta por conquistar.

Cunha, el gran reivindicado de la noche

Si Vinícius fue el motor, Matheus Cunha fue el goleador que le dio forma al espectáculo. El delantero del Manchester United, relegado al banquillo en el debut ante Marruecos en una decisión de Ancelotti que generó polémica inmediata, respondió de la única forma posible: con dos goles y una actuación que hizo innecesaria cualquier argumentación verbal. Su doblete incluye tanto la oportunista llegada al rechace para el 1-0 como un precioso remate al ángulo para el 2-0, un disparo de zurda al que ningún portero del mundo habría llegado.

La Seleçao, que no gana un Mundial desde 2002 en Corea y Japón con Ronaldo Fenómeno, Ronaldinho y Rivaldo, vuelve a ilusionarse. Quedan seis victorias para coronarse campeón del mundo por sexta vez. Y tras la noche de Filadelfia, Vinícius Junior avisa de que está listo para cargar con esa mochila.

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