FIFA World Cup 2026Published 3 months ago 4 min read

Egipto vence 3-1 a Nueva Zelanda y avanza en el Mundial 2026 con Salah como figura

Con un gol y una asistencia de Mohamed Salah, los Faraones suman tres puntos en el Grupo G y se acercan a los dieciseisavos de final del torneo.

Egipto no falló en Vancouver. En la segunda jornada del Grupo G del Mundial 2026, la selección africana superó 3-1 a Nueva Zelanda con una actuación de mayor jerarquía en el segundo tiempo, que terminó por resolver un partido que estuvo trabado durante buena parte de la primera mitad. Los tantos de Zico, Mohamed Salah y Mahmoud Trézéguet le dieron la victoria a los Faraones, mientras que el único gol neozelandés llegó a través de Finn Surman.

Con este resultado, Egipto da un paso enorme hacia los dieciseisavos de final: tiene un pie y medio en la siguiente ronda con dos fechas disputadas y una posición consolidada dentro del grupo.

Un partido más disputado de lo esperado

La diferencia de jerarquía entre ambas selecciones era evidente en el papel, pero en el terreno de juego el guion tardó en cumplirse. Nueva Zelanda sorprendió con una salida ordenada y tomó el control del balón en los primeros compases del encuentro, apoyándose en la fortaleza física de su centro delantero Chris Wood, referencia en el juego aéreo para la incorporación de sus extremos y mediapuntas.

Fue precisamente desde esa vía que llegó el gol neozelandés. Finn Surman, defensor central, se sumó a un córner y conectó un potente cabezazo que no dejó opciones al guardameta egipcio. El gol de un zaguero, antes de que Egipto encontrase su mejor versión, reflejó lo igualado de esos minutos iniciales.

Sin embargo, los Faraones demostraron paciencia. Sabiendo que el partido les hablaría a medida que avanzara el reloj, aguantaron el dominio oceánico sin descomponerse y fueron tejiendo con mayor claridad sus combinaciones a medida que el físico neozelandés empezó a ceder.

La diferencia en la variedad ofensiva

Mientras Nueva Zelanda dependía casi exclusivamente de balones largos hacia Wood y de las segundas jugadas que generaba su juego directo, el ataque egipcio contaba con un abanico de recursos mucho más amplio. La técnica de sus mediocampistas, la movilidad de Zico y el desequilibrio de Omar Marmoush por las bandas configuraban una ofensiva difícil de descifrar para la defensa neozelandesa.

Esa variedad terminó siendo determinante en el segundo tiempo. Zico fue el primero en firmar la igualdad con un potente cabezazo que silenció temporalmente la incertidumbre egipcia. Luego, en una jugada de alta calidad técnica, el mismo delantero asistió de taco a Salah para el 2-1, un momento que encendió a todos los aficionados presentes en el estadio canadiense.

El tercer gol, obra de Mahmoud Trézéguet, terminó de sentenciar el marcador y dejó sin opciones a los neozelandeses en el tramo final del partido.

La noche de Mohamed Salah

Hablar de Egipto en este Mundial sin hablar de Mohamed Salah Hamed Mahrous Ghaly sería incompleto. Su nombre completo es sinónimo del mejor jugador en la historia del fútbol egipcio y uno de los cinco futbolistas africanos más importantes de todos los tiempos. Con más de 55 goles internacionales con su selección, Salah llega a este torneo como el estandarte de una generación que busca escribir una página histórica.

En este encuentro, su rendimiento fue de élite. Gol y asistencia cuando el partido más lo necesitaba, con el marcador igualado y la presión del momento encima. Su tanto, el 2-1, fue una obra de delicadeza: recibió el pase de taco de Zico y definió con un toque suave, cruzado, lejos del alcance del portero neozelandés. Dominio técnico, visión y frialdad absoluta en el instante decisivo.

En el segundo tiempo, Salah fue sencillamente imparable. Se apoderó del balón, arrastró marcas, liberó espacios y llevó a sus compañeros de la mano hacia la victoria. Una actuación que quedará en la memoria de cualquier aficionado que la haya presenciado.

El podio individual del partido

  1. Mohamed Salah (Egipto): El mejor sobre el césped. Gol, asistencia y presencia permanente en cada jugada de peligro durante el segundo tiempo. Líder indiscutible.
  2. Zico (Egipto): Costó arrancar, pero fue determinante en el complemento. Marcó el gol del empate de cabeza y luego protagonizó una asistencia de taco para Salah que fue ovacionada por el estadio entero.
  3. Finn Surman (Nueva Zelanda): El defensor anotó un golazo de cabeza para abrir el marcador y fue uno de los más sólidos en los duelos individuales durante la primera mitad, en la que su equipo compitió de igual a igual.

Egipto mira a los dieciseisavos

Con esta victoria, Egipto consolida su posición en el Grupo G y se convierte en el favorito para cerrar la clasificación a la siguiente fase en la última jornada. El conjunto africano demuestra que cuenta con la calidad individual y el equilibrio colectivo necesarios para competir en este Mundial, y que mientras Salah siga en este nivel, los Faraones serán un rival incómodo para cualquier selección que se cruce en su camino.

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