FutbolPublished 6 months ago 6 min read

Ignacio González, el técnico de Uruguay Sub 17 que no se pondría en su propio equipo: "El fútbol ha cambiado muchísimo, es muy físico ahora"

El entrenador de la Celeste Sub 17 valora la clasificación al Mundial de Qatar 2026, reflexiona sobre las exigencias físicas del fútbol moderno y destaca el potencial de Vicente Pesce, el jugador más joven del Sudamericano con apenas 14 años.

Uruguay Sub 17 clasificó al Mundial de Qatar 2026 con el sabor agridulce de haber terminado sexto en el Sudamericano disputado en Paraguay, incluyendo una derrota ante Chile en el partido por el quinto puesto. Sin embargo, la ampliación del cupo de participantes sudamericanos, que pasó a siete selecciones, le garantizó a La Celeste el boleto al torneo mundial. El técnico Ignacio González no tardó en poner el logro en perspectiva y, de paso, dejó reflexiones de alto vuelo sobre el fútbol moderno, la gestión emocional de jugadores adolescentes y el perfil de un diamante en bruto llamado Vicente Pesce.

El alivio de la clasificación y el coste del camino

"Estamos contentos y felices por la clasificación, hubo tensión, nervios y ansiedad, y finalmente logramos el objetivo", reconoció González. El técnico repasó una preparación que calificó de "muy bien pensada, muy bien realizada y con muchos partidos este año", aunque admitió que al cierre del proceso se notó el desgaste acumulado. "Al final de la preparación sentí un pequeño desgaste, la ansiedad estaba aumentando, pero habiendo clasificado eso lo pensaremos para la siguiente", apuntó.

Entre las condiciones adversas que enfrentó el grupo, González destacó el calor extremo del arranque del torneo. "El primer partido ante Chile jugamos con mucho calor, una locura; por suerte bajó la temperatura y benefició a todos, porque jugar con 42 grados es inhumano", describió. Una temperatura que, por sí sola, ilustra los obstáculos extrafutbolísticos que debió gestionar el cuerpo técnico a lo largo de la competencia.

La fragilidad mental de los 15 y 16 años

Más allá del aspecto táctico o físico, González subrayó que el mayor desafío al frente de una selección tan joven reside en el plano emocional. "Lo mental es lo más difícil. También pasa en jugadores profesionales, pero en estos jóvenes más. Son muy permeables a los mensajes, a lo que les decís, entonces hay que tener mucho cuidado con el mensaje que se les da, cómo se les da y siempre tratar de que sean mensajes positivos porque un mal mensaje o una crítica los puede afectar mucho", explicó.

El entrenador también aludió al impacto de las redes sociales en un grupo de futbolistas que apenas supera la adolescencia. "A mí no me interesan los mensajes del afuera. A los jugadores sí les afectan mucho las críticas en redes sociales y demás. Así que estuvimos muy atentos a ver los ánimos de los jugadores, al que no jugaba, nos acercamos un poquito más y tratamos de charlarlo con ellos. A jugadores de 15 o 16 años los mensajes críticos los afectan muchísimo", sostuvo González, revelando una gestión del vestuario que va mucho más allá del pizarrón.

Un ex enganche que se retiraría a sí mismo

Uno de los momentos más llamativos de las declaraciones de González llegó cuando comparó su propio perfil de jugador con las exigencias del fútbol actual. El técnico, que fue enganche durante su carrera profesional y se retiró en 2022, fue brutalmente honesto consigo mismo. "Yo estuve en proceso de selecciones juveniles, pero nunca fui a un torneo, Sudamericano o Mundial. Yo estaba muy lejos de lo que son ellos, físicamente era un desastre. Entonces no podía competir con mi generación, era muy inmaduro y físicamente me desarrollé tarde, entonces me pasaban por arriba", recordó.

Pero la autocrítica fue aún más lejos cuando proyectó su perfil al fútbol de hoy: "Hoy día no picaba en la cancha, no sé si hubiese jugado en algún equipo. El fútbol ha cambiado muchísimo, es muy físico ahora y está todo muy estudiado con los GPS y demás. Hoy se busca la alta intensidad, los sprints. Es lo que define el fútbol mundial y hacia dónde se va, a lograr más metros en alta intensidad y en alta velocidad".

La frase que mejor resume su autoconsciencia llegó cuando se le preguntó si hoy existe lugar para el clásico número 10: "Hay lugar. Pasa que hay que correr. Yo no me pondría. Nacho González conmigo no jugaría. Cuando estás en este rol entendés por qué uno no jugaba o no lo ponían. La hubiera tenido complicada porque hay que correr y hay que defender".

El argumento táctico detrás del número 10 moderno

González no se quedó en la anécdota personal y desarrolló el razonamiento táctico que sustenta esa visión. "Si el talentoso, que normalmente hace diferencia, no defiende, tener un jugador menos para defender es una ventaja que el rival te hace sentir. Al analizar a las selecciones rivales, generalmente por donde vemos que le podemos hacer daño es por donde está el talentoso porque a la hora de defender le cuesta el regreso y podemos tener una ventaja ahí", explicó.

Para ilustrar el argumento utilizó el ejemplo más mediático del momento: Kylian Mbappé y su temporada en el Real Madrid. "Cuando Mbappé no marca, Real Madrid sufre. Los delanteros de PSG no paran de correr y presionar, con el mensaje de Luis Enrique de que el que no corre, no juega", señaló el técnico uruguayo, evidenciando que sigue de cerca la elite del fútbol europeo para trasladar conceptos a su trabajo con la cantera celeste.

Vicente Pesce, el adolescente de 14 años que fue al Sudamericano Sub 17

Entre los jugadores convocados por González para el torneo sudamericano, uno destacó por encima de todos por su edad: Vicente Pesce, delantero del Paysandú FC, nacido en 2011 y que no cumplirá 15 años hasta el próximo 18 de mayo. Fue el jugador más joven de todo el Sudamericano Sub 17, una categoría para la que todavía le sobran dos años de margen.

González explicó con claridad los criterios que llevaron a su convocatoria: "Estuvo por su rendimiento. Fue el goleador de Uruguay en el Sub 15 pasado, en la Liga Evolución Sub 15 2025. Fue un tema de conversación con el cuerpo técnico, era de los mejores nueves en rendimiento al final del año pasado. Cuando fuimos a Córdoba, Vicente le hizo un par de goles a Perú; después le hizo un gol en un amistoso a Argentina".

El entrenador fue tajante respecto al criterio de selección: "Dejamos la cédula de lado y vimos rendimiento, y es un jugador con mucha proyección". Una declaración que sintetiza la filosofía del cuerpo técnico, que priorizó el impacto real sobre el campo frente a cualquier condicionamiento burocrático relacionado con la edad.

La hoja de ruta hacia Qatar 2026

Con la clasificación asegurada, Uruguay Sub 17 tendrá ahora tiempo para planificar la fase de preparación con mayor margen y menor presión. González ya advirtió que algunos de los aspectos que generaron desgaste al final del ciclo sudamericano serán revisados para afrontar el Mundial con el grupo en las mejores condiciones físicas, técnicas y mentales posibles.

El reto es mayúsculo: competir en un torneo mundial con jugadores que, en su mayoría, aún no han cumplido los 17 años y que, como el propio técnico señala, son especialmente vulnerables tanto a la presión externa como a las exigencias físicas de un fútbol global que cada vez deja menos espacio para la improvisación y exige más kilómetros recorridos a alta velocidad. La clasificación es el primer paso. El trabajo real, según Ignacio González, apenas comienza.

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