FutbolPublished one year ago 6 min read

Neymar, fuera de la semifinal del Paulista por molestias musculares: ¿llegará a tiempo con Brasil?

El astro del Santos no pudo jugar ante Corinthians por un edema en el muslo izquierdo y ahora trabaja contrarreloj para estar disponible en las eliminatorias sudamericanas del Mundial 2026.

La eliminación del Santos del Campeonato Paulista dejó un reguero de titulares, críticas y preguntas sin responder. El pasado domingo 9 de marzo, el Peixe cayó por 2-1 ante Corinthians en el Neo Química Arena en la semifinal del torneo estatal, y la imagen que quedó grabada en la retina de todos fue la de Neymar sentado en el banquillo, vestido de paisano, sin calentar en ningún momento. El número 10 del Santos ni pisó el césped del estadio paulistano, y esa ausencia desató un aluvión de críticas tanto en Brasil como en la prensa europea.

Una molestia que se detectó días antes del derbi

Todo empezó el jueves 6 de marzo, durante la sesión de entrenamiento en el centro de prácticas Rei Pelé. Neymar sintió una molestia en el muslo izquierdo y de inmediato lo comunicó al entrenador Pedro Caixinha y al cuerpo técnico del club. La decisión fue inmediata: el delantero realizaría exclusivamente trabajo de fortalecimiento muscular y fisioterapia en los días siguientes, sin participar en las sesiones colectivas de mayor exigencia.

El viernes 7, Ney entrenó a ritmo reducido. El sábado 8, intentó elevar la intensidad y llegó a participar en parte de la actividad grupal, aunque también completó trabajo específico de fortalecimiento muscular después de la sesión. La duda sobre su participación en el derbi se mantuvo abierta hasta pocas horas antes del pitido inicial.

La mañana del partido, el atacante se sometió a una prueba física para evaluar su estado. El protocolo incluyó una serie de estocadas y movimientos de aceleración que permiten valorar la respuesta muscular ante cargas explosivas. Las señales no fueron favorables: Neymar reconoció al cuerpo técnico que seguía notando dolor en el muslo izquierdo. Fue entonces cuando se celebró una reunión entre el jugador y el equipo de Caixinha para tomar la decisión definitiva.

La decisión: banquillo sí, campo no

El consenso fue proteger al jugador y evitar que una molestia se transformara en una lesión muscular de mayor gravedad. Sin embargo, Caixinha propuso que Neymar estuviera al menos en el banquillo como factor motivacional para sus compañeros. En el vestuario, antes del inicio del partido, el propio Neymar, visiblemente afectado, se emocionó durante su charla con el resto del plantel.

Según las informaciones disponibles, inicialmente existía la posibilidad de que el delantero saltara al campo si el marcador y el desarrollo del encuentro así lo requerían. No hubo un acuerdo previo cerrado, pero se evaluaría en función del resultado, del criterio del entrenador y, sobre todo, de cómo se sintiera el propio jugador. Al final, la situación sobre el terreno y la valoración médica cerraron esa puerta: Neymar no calentó en ningún momento y observó desde el banquillo cómo el Santos se despedía del Campeonato Paulista.

"Neymar tenía algunas molestias, que todos pensamos que no eran importantes para que contribuyera al juego. Son solo molestias. Fue una petición mía y él aceptó estar con el grupo aun sabiendo que no podría jugar, porque es un jugador especial, iluminado, con una energía fantástica, y sufrió mucho por no poder participar en el partido", explicó Caixinha en la rueda de prensa posterior al encuentro.

Caixinha descarta que el Santos priorice a la Canarinha

Una de las críticas más recurrentes apuntaba a que el club habría decidido preservar a su estrella pensando más en la selección brasileña que en el derbi del Paulista. Caixinha fue rotundo al rechazar esa lectura.

"Lo único que se ha pensado es: el jugador tiene molestias, si tiene molestias no voy a arriesgar al jugador en el Santos. No estoy pensando en la selección brasileña. Cuando un jugador tiene molestias y puede estar asociado a algún riesgo de lesión, no voy a arriesgarlo en ese sentido", enfatizó el técnico portugués.

El entrenador fue más allá y apeló al compromiso del club con la salud del futbolista: "Obviamente hay que tener una conversación con el jugador y una de las cosas que tenemos como promesa es: vamos a hacer todo lo posible para que Neymar no se lesione. Una molestia no es una lesión. No vamos a hacer un caso donde no existe, solo porque sintió molestias y no estaba en condiciones de dar lo mejor de sí mismo".

El diagnóstico: un edema que no alarma a la selección

El cuerpo técnico de la Selección Brasileña no fue informado de la situación de Neymar hasta el propio domingo del partido. Sin embargo, el diagnóstico concreto, un edema muscular en el muslo izquierdo, no genera alarma en el entorno de la Canarinha. Las fuentes cercanas a la selección califican la situación como algo "natural" para un jugador que lleva un periodo prolongado sin competir con regularidad y que recientemente ha retomado una carga de minutos más elevada con el Santos.

El contexto resulta determinante para entender esa lectura. Neymar pasó más de un año alejado de los terrenos de juego por la grave lesión de rodilla que sufrió en octubre de 2023 con Brasil. Su regreso al Santos en enero de 2025 representó el inicio de un proceso de readaptación física que, inevitablemente, conlleva sus propios riesgos. Los edemas musculares son lesiones menores pero recurrentes en futbolistas que incrementan su carga de trabajo tras periodos de inactividad prolongada.

El objetivo: llegar a los duelos de eliminatorias con Colombia y Argentina

Ahora el foco está puesto en la próxima fecha FIFA de las Clasificatorias Sudamericanas para el Mundial de 2026. Brasil tiene dos compromisos de enorme trascendencia:

  • 20 de marzo: Brasil vs. Colombia, en el Estadio Mané Garrincha de Brasilia.
  • 25 de marzo: Argentina vs. Brasil, en Buenos Aires.

Ambos duelos tienen un peso específico enorme en la tabla clasificatoria. La Canarinha necesita recuperar terreno en una eliminatoria que no ha resultado tan cómoda como en ediciones anteriores, y la presencia de Neymar en condiciones óptimas sería un factor diferencial frente a dos de las selecciones más potentes del continente.

Mientras el Santos tiene el día libre y no reanudan los entrenamientos colectivos hasta el miércoles 12, Neymar no descansará del todo. Según las informaciones disponibles, el delantero continuará realizando fisioterapia y trabajo de fortalecimiento muscular durante ese período para acelerar su recuperación y llegar a punto a la concentración con la selección. El reloj corre en su contra, pero el diagnóstico, por el momento, invita a un optimismo cauteloso.

Lo que sí queda claro tras la noche del Neo Química Arena es que el debate sobre la gestión de Neymar en el Santos, entre la necesidad del club y las exigencias de la selección, seguirá siendo uno de los temas centrales de la temporada brasileña.

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