FutbolPublicado 9 meses atrás Lectura: 6 min

Benjamín Mora ficha por el Wuhan Three Towns: "El entrenador se hace mejor cuando entrena que cuando espera"

El estratega mexicano de 46 años acepta el reto de la Superliga China con la convicción de que salir de la zona de confort es la mejor manera de crecer, mientras mantiene la esperanza de regresar algún día a la Liga MX.

Benjamín Mora no tardó mucho en tomar la decisión. Cuando sonó el teléfono desde China, el técnico mexicano escuchó la propuesta del Wuhan Three Towns, la analizó con la misma frialdad con la que diseña sus esquemas tácticos y dijo que sí. A sus 46 años, Mora suma más de 300 partidos dirigidos en Primera División, títulos en Malasia y un reciente ciclo con el Querétaro FC en el que se convirtió, según sus propias palabras, en el técnico mexicano más productivo de la Liga MX durante la temporada pasada. Ese currículum fue precisamente el pasaporte que le abrió las puertas de Asia por segunda vez en su carrera.

Un proyecto que nació al otro lado del mundo

El Wuhan Three Towns no es un club cualquiera dentro del mapa del fútbol asiático. El conjunto de la ciudad de Wuhan llegó a coronarse campeón de la Superliga China hace relativamente pocos años, pero su nivel fue decayendo con el paso del tiempo hasta situarse lejos de los primeros puestos de la competición. Es precisamente para revertir esa situación que sus directivos pusieron los ojos en Mora, un entrenador con probada experiencia en el continente asiático y con un historial de resurrección de equipos que habla por sí solo.

"Elijo China porque es un desafío. Me gustó mucho el proyecto y que me hayan buscado del extranjero como un entrenador ganador en Asia. Me buscaron gracias a los títulos y el recorrido que tuve en Malasia; evidentemente también por la actualidad del año pasado, que fui el técnico mexicano más productivo en la Liga MX con Querétaro, con lo que teníamos y con lo que hicimos", declaró Mora.

El reto es claro: devolver al Wuhan Three Towns a los puestos de vanguardia de la Superliga China y, sobre todo, mantenerlo ahí. Un objetivo de mediano plazo que Mora asume con la misma determinación que lo ha caracterizado en cada uno de sus destinos anteriores.

La Liga MX, siempre presente

A pesar del entusiasmo con el que habla de su nueva aventura, Mora no esconde que la Liga MX ocupa un lugar especial en su corazón. "Es maravillosa", dice sin rodeos. Después de concluir su etapa en Querétaro estuvo cerca de asumir el mando del Club Puebla, pero las negociaciones no prosperaron. Esa puerta cerrada, sin embargo, no lo dejó herido ni resentido.

"Estuve cerca de tomar un equipo en la Liga MX después de Querétaro y no se dio; por eso tomé la decisión de esperar trabajando y decirle a la Liga MX que me voy a seguir preparándome para cuando vuelva a ver si se me presenta un proyecto sólido que me dé la posibilidad de ganar un título", explicó el entrenador.

La clave de su filosofía radica en esa frase: esperar trabajando. Para Mora, la inactividad no es una opción. Quedarse en casa viendo partidos por televisión mientras espera que alguien lo llame no encaja con su forma de entender la profesión. "El técnico se hace mejor cuando entrena que cuando espera. Para mí esperar es una pérdida de tiempo", sentencia.

Más de 300 partidos y un recorrido internacional único

El perfil de Benjamín Mora es poco común en el fútbol mexicano. Pocos entrenadores nacionales pueden presumir de haber dirigido con éxito en tres continentes distintos. Su paso por Malasia le dejó varios títulos de liga, consolidando su reputación como un técnico capaz de adaptarse a contextos culturales y futbolísticos completamente diferentes al mexicano. Posteriormente dio el salto a Canadá antes de regresar a la Liga MX con Querétaro.

Esa suma de experiencias es, a su juicio, lo que lo hace un entrenador más completo y más fuerte. "El entrenador que sale de su zona de confort y cruza y entiende de culturas diferentes jamás se debilita, se fortalece. El carácter se va probando mediante lo desconocido; eso es lo que me gusta vivir y eso es lo que me hace sentir vivo en el fútbol", asegura.

Más de 300 partidos dirigidos en Primera División son una cifra que le otorga un respaldo estadístico sólido. "Me fortalece, me da coraje e identidad para poder seguir adelante", reconoce el técnico, consciente del peso de ese bagaje acumulado.

Sin necesidad de demostrar nada

Uno de los aspectos más llamativos del discurso de Mora es la seguridad que transmite. No viaja a China huyendo de nada ni buscando refugio ante una posible falta de oportunidades en México. Lo hace desde una posición de fortaleza, con la convicción de quien sabe exactamente lo que vale.

"Para mí es muy importante no justificar absolutamente nada y tomar decisiones conscientes. Yo no tengo que probar nada de lo que he probado. Mi trabajo habla por mí", afirma con contundencia. Y añade: "Llego a China por respeto al fútbol, por la ilusión de seguir creciendo y por convicción personal, porque tengo seguridad en lo que hago, en mi trabajo, en el trabajo de mi cuerpo técnico".

Esa seguridad no nace de la arrogancia, sino de un historial construido partido a partido, título a título y kilómetro a kilómetro. "Lo único que tengo es gratitud por las oportunidades que he tenido en Malasia, México y Canadá", reconoce, equilibrando el orgullo con la humildad.

El cuerpo técnico que lo acompaña

Mora no emprende este viaje solo. Como en etapas anteriores, confía en las personas de siempre para armar su equipo de trabajo. Le acompañan Rodrigo Íñigo y Leonardo Medina como auxiliares técnicos, además de Salvador Ureña en la preparación física. Un grupo consolidado que ya conoce sus métodos y su manera de entender el fútbol, lo que acorta los tiempos de adaptación en cualquier nuevo destino.

El ascenso y descenso en México: "Del plato a la boca se cae la sopa"

Antes de tomar el avión hacia China, Mora también tuvo tiempo para opinar sobre uno de los debates más candentes del fútbol mexicano: la posible reintroducción del sistema de ascenso y descenso. Su postura es cautelosa pero esperanzadora.

"Creeré en el regreso del ascenso y el descenso cuando lo vea, ya que del plato a la boca se cae la sopa. Hasta que esté confirmado podemos cantar victoria", advierte, dejando claro que en el fútbol mexicano las sorpresas son moneda corriente.

No obstante, sí cree firmemente en los beneficios que traería ese sistema. "Con el ascenso todos los valores suben", apunta, refiriéndose no solo al nivel competitivo de los equipos, sino también al de los propios entrenadores. "Los técnicos estarán más preparados, tendrán mayores oportunidades para desarrollarse deportiva y económicamente, lo cual es benéfico para nuestro fútbol", señala.

Para Mora, un sistema con consecuencias reales obliga a todos los actores a rendir al máximo. "No se trata de competir por competir, sino de que se tenga un premio al esfuerzo y un castigo deportivo cuando las cosas no se hacen bien. Eso te da elementos para elegir mejor tus estrategias", concluye el entrenador, que ya tiene la cabeza puesta en Wuhan y en el desafío que le espera en la Superliga China.

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