FutbolPublicado 6 meses atrás Lectura: 6 min

Brasil da el paso histórico hacia una liga única de fútbol: la CBF lanza el proceso de unificación con miras a 2030

La Confederación Brasileña de Fútbol presentó ante clubes de la Serie A y la Serie B un ambicioso proyecto de tres fases para crear una liga unificada a partir de la temporada 2030, inspirado en los modelos de la Premier League, LaLiga y la Bundesliga.

La Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) dio este lunes el primer paso formal hacia una de las reformas estructurales más ambiciosas de la historia del fútbol sudamericano: la creación de una liga única que reemplace el actual modelo fragmentado del fútbol brasileño, con entrada en vigor prevista para la temporada 2030. El presidente de la entidad, Samir Xaud, encabezó una reunión con representantes de los clubes de la Serie A y la Serie B, así como con miembros de las federaciones estatales, en la que se presentó un documento de 178 diapositivas que detalla la hoja de ruta del proyecto.

El proceso responde a una demanda creciente de clubes y federaciones que llevan tiempo reclamando una gestión más profesional y centralizada del fútbol nacional. El condicionante inmediato es de naturaleza contractual: los derechos de transmisión del Brasileirao están vendidos hasta 2029, lo que convierte ese año en la frontera natural antes de la cual no es viable ninguna reestructuración comercial de gran calado.

Tres fases, un objetivo

La CBF articuló el proyecto en torno a tres macrotemas que estructuran las distintas etapas del proceso:

  1. Producto: análisis y mejora de todos los elementos que conforman el espectáculo del fútbol brasileño. La intención es tener esta fase concluida antes de 2026.
  2. Comercialización: negociación y venta de los nuevos derechos audiovisuales y de patrocinio bajo el paraguas de la futura liga.
  3. Gobernanza: definición de la estructura legal y administrativa del nuevo organismo, con plazo límite fijado en enero de 2028. La fase final del diseño institucional arrancará en la segunda mitad de 2027.

El calendario de trabajo más inmediato incluye una serie de reuniones durante mayo, junio y julio, en las que la CBF prevé recabar sugerencias de los clubes y elaborar propuestas concretas de acción. A mediano plazo, el objetivo es tener un plan estratégico trienal listo durante el segundo semestre de este año.

El diagnóstico: Brasil genera tres veces menos ingresos que las grandes ligas europeas

El documento presentado por la CBF no es solo un calendario de intenciones. Incluye un análisis comparativo detallado, elaborado a partir del estudio de los modelos de las tres principales ligas europeas (Premier League, LaLiga y Bundesliga) y de una investigación cuantitativa realizada en agosto del año pasado con una muestra de 2.500 aficionados distribuidos por todo el territorio brasileño.

El dato más revelador del diagnóstico es contundente: Brasil, con una población mayor que la de Inglaterra, España y Alemania juntas, genera tres veces menos ingresos que esas tres ligas. Una brecha que la CBF atribuye no solo a la venta de derechos televisivos, sino a una gestión deficiente del producto en su conjunto.

Para ordenar ese análisis, la confederación identificó 10 "dimensiones" del producto futbolístico que requieren atención prioritaria:

  • Calendario competitivo
  • Tiempo efectivo de juego
  • Seguridad en los estadios
  • Infraestructura y estado de los recintos
  • Retransmisión televisiva y calidad de la producción
  • Presencia y estrategia en redes sociales
  • Marketing y posicionamiento de marca
  • Fuga de jóvenes talentos al extranjero
  • Gobernanza y cumplimiento de las normas
  • Situación financiera de los clubes

La CBF es explícita en su diagnóstico interno: muchas de las normas de gobernanza del Brasileirao no se están cumpliendo. Entre los problemas identificados figuran la iluminación deficiente en algunos estadios, el mal estado de los terrenos de juego, la falta de implementación generalizada de sistemas biométricos y la aplicación de sanciones que no siempre resultan rápidas ni rigurosas.

La CBF como mediadora, los clubes como protagonistas

Uno de los aspectos más relevantes del planteamiento de la CBF es su posicionamiento institucional dentro de la futura liga. La confederación se define como mediadora del proceso y reconoce que serán los propios clubes quienes decidan si la entidad mantiene el control de los campeonatos o si este se transfiere a la nueva liga autónoma. El documento presentado el lunes no concreta ese extremo, lo que refleja la voluntad de la CBF de construir el modelo por consenso.

De forma significativa, la organización optó por no invitar a representantes de Libra ni de la LFU a esta primera reunión, considerando suficiente la presencia directa de los clubes. Esta decisión subraya la intención de la CBF de gestionar el proceso desde una posición de centralidad institucional, evitando que las dos ligas en pugna condicionen el debate desde el inicio.

En su intervención ante los representantes de los clubes, Xaud fue categórico sobre las ambiciones del proyecto: "Lo que queremos es construir esto juntos y que nuestra Liga pronto sea una de las tres principales ligas del mundo, con un fútbol más sólido y transparente, contando con la ayuda de todos".

Un proceso que llegó en el momento oportuno

Xaud también defendió el momento elegido para lanzar el proceso, argumentando que la CBF necesitaba primero "poner orden en casa" antes de abordar la creación de una nueva liga. En su discurso, el presidente repasó las medidas previas que han allanado el camino: la implantación del fair play financiero, la revisión del calendario, la modernización y profesionalización del arbitraje.

"Sabíamos que antes de abordar el tema de la Liga, teníamos que tomar la iniciativa y tomar decisiones importantes para transformar el fútbol brasileño. Así que sabíamos que antes de iniciar este debate, teníamos que poner orden en casa", subrayó el presidente, quien calificó el momento como "histórico" por la colaboración y la unidad que, a su juicio, caracterizan el arranque del proceso.

El presidente fue igualmente rotundo al definir el papel de la CBF en todo este proceso: "Nuestra única intención es que podamos trabajar juntos para formar una liga. Una liga fuerte donde los protagonistas sean ustedes, los clubes. Y la CBF, como mediadora, como organismo responsable del fútbol brasileño, considera justo que lo hagamos con gran unidad, diálogo y mucho esfuerzo".

Un reto de dimensiones históricas

El fútbol brasileño lleva años debatiendo la necesidad de una reforma estructural que le permita competir económicamente con las grandes ligas europeas. El hecho de que el país más poblado de América del Sur, con una pasión futbolística incomparable y una cantera de talentos reconocida mundialmente, no haya conseguido traducir esos activos en ingresos competitivos a nivel global ha sido una fuente de frustración constante para dirigentes, clubes y aficionados.

La iniciativa de la CBF llega además en un contexto de pugna entre distintos proyectos de liga, con Libra y la LFU representando intereses divergentes dentro del ecosistema del fútbol brasileño. La capacidad de la confederación para articular un modelo que satisfaga a todas las partes será, precisamente, el mayor desafío de los próximos años. El horizonte de 2030 marca el destino; el trabajo de los próximos meses determinará si el mapa que se traza este lunes es, de verdad, el camino.

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