Emma Hayes y la USWNT sacan cinco lecciones clave de los amistosos ante Japón de cara al Mundial 2027
La selección femenina de Estados Unidos cerró una ventana internacional decisiva con dos victorias y una derrota ante la campeona asiática, dejando al descubierto la evolución táctica del equipo, la pugna por la portería y el regreso arrollador de Sophia Wilson.
La selección femenina de Estados Unidos (USWNT) acaba de cerrar lo que podría ser la ventana internacional más importante de su ciclo previo a la Copa del Mundo de Brasil 2027. La serie de tres amistosos ante Japón, campeona de Asia, sirvió como examen colectivo y termómetro individual: quién está lista para el gran escenario, qué combinaciones tácticas funcionan y dónde todavía hay trabajo por hacer.
El balance fue de dos victorias y una derrota. Estados Unidos ganó el primer partido 2-1 el 11 de abril, cayó 0-1 el 14 de abril con una alineación experimental, y cerró la serie el viernes con una contundente victoria por 3-0 con prácticamente su once de gala. Con ese bagaje, la entrenadora Emma Hayes tiene ahora una radiografía más nítida de su plantel a poco más de dos años del torneo que quiere conquistar.
La posesión y la creatividad ya son señas de identidad
Durante décadas, el fútbol femenino estadounidense fue sinónimo de atletismo, velocidad en transición y balones largos por encima de la defensa. Ese manual está obsoleto. Según datos de ESPN Insights, la USWNT mantuvo el 60% o más de la posesión del balón en cada uno de los tres partidos ante Japón, una selección históricamente elogiada por su juego asociativo desde su histórico título mundial de 2011.
El contraste estadístico más revelador llegó en el partido del viernes: Estados Unidos intentó casi el doble de pases que Japón (635 frente a un número sensiblemente inferior), mientras que las japonesas terminaron el encuentro con apenas 0,14 goles esperados, una cifra que ilustra el dominio total del conjunto americano.
"Creo que si les quitaras los dos escudos y les preguntaras a las personas qué equipo es cuál, la mayoría pondría a Japón donde está Estados Unidos y viceversa", dijo Hayes tras el partido del viernes, mientras señalaba una pantalla con estadísticas. "Pero creo que para ganar las cosas más importantes, hay que tener la posesión del balón".
Hayes ha insistido en que esa posesión debe tener un propósito claro. En el primer partido, la lateral Emily Fox conectaba con una centrocampista que, en uno o dos toques, encontraba a Trinity Rodman en profundidad: un patrón repetido, sencillo y difícil de neutralizar. El tercer encuentro ofreció destellos similares, desde el gol de Rose Lavelle tras una brillante carrera desde el mediocampo hasta el disparo de Claire Hutton que besó el travesaño tras un rápido cambio de orientación del juego.
"La diferencia ahora es que podemos superar mejor a los equipos que antes", explicó Hayes. "Antes dependíamos de un golazo o una ocasión única, mientras que ahora creo que generamos al menos un gol esperado por tiempo contra un equipo de primer nivel. Estamos llegando a las zonas adecuadas de una manera muy diferente".
La derrota ante Japón, la lección más valiosa de la semana
El segundo partido, perdido 1-0 bajo una intensa lluvia en Seattle, fue el más doloroso pero posiblemente el más valioso para el desarrollo del grupo. Hayes presentó una alineación completamente renovada, menos experimentada, ante una de las mejores selecciones del mundo. El resultado fue predecible: problemas en la salida de balón desde la defensa y escasa precisión en el último tercio del campo.
Lejos de ser un fracaso, ese partido tiene precedentes históricos que invitan al optimismo. En los ciclos de 2015 y 2019, la USWNT también sufrió derrotas contundentes como visitante ante Francia con alineaciones de segundo nivel, y en ambas ocasiones acabó levantando la Copa del Mundo.
La derrota del 14 de abril ofreció experiencia real e irremplazable a varias jugadoras:
- La centrocampista de 18 años Lily Yohannes comprobó la velocidad a la que hay que tomar decisiones ante equipos de élite.
- La lateral Lilly Reale vivió de primera mano la capacidad de engaño de goleadoras como Maika Hamano.
- La delantera Ally Sentnor vio con qué rapidez los mejores equipos eliminan los espacios.
- La delantera Jameese Joseph recibió su primera muestra del fútbol en el más alto nivel.
"Es como cuando alguien te da una receta con estrella Michelin", explicó Hayes tras la derrota, tirando de metáforas culinarias. "Tenemos jugadoras que ya conocen parte de la fórmula y están intentando aplicarla por completo, pero es un proceso en constante evolución. No lo sabrás hasta que lo pruebes".
Claudia Dickey reclama la titularidad bajo palos
Hasta hace pocas semanas, Phallon Tullis-Joyce era considerada la virtual portera número uno tras un debut memorable en la victoria por 2-0 sobre Brasil. La propia Hayes había reconocido a principios de año que Tullis-Joyce llevaba ventaja, aunque matizó que la NWSL estaba en pretemporada y la portera del Manchester United llegaba en plena forma competitiva.
Con un mes de la temporada NWSL ya disputado, el contexto cambió y con él, aparentemente, la jerarquía. Claudia Dickey jugó en los dos partidos en los que Hayes puso su mejor once, y la portera del Seattle Reign, apodada con cariño "La Garra", respondió con solidez cuando más se la necesitó. La parada más decisiva llegó al final del primer partido, cuando detuvo un disparo a quemarropa de Riko Ueki para mantener la ventaja americana.
Más allá de los reflejos, Dickey no concedió rebotes peligrosos, transmitió calma en situaciones de presión y se manejó con seguridad con el balón en los pies, aspecto fundamental en el sistema 3-5-2 de construcción desde atrás que Hayes ha implementado. Su candidatura al puesto de titular para Brasil 2027 nunca ha sido más sólida.
Sophia Wilson: como si nunca se hubiera ido
Sophia Wilson regresó a la USWNT en esta ventana tras 17 meses de ausencia por maternidad (dio a luz en septiembre). El recibimiento fue expectante, pero para el tercer partido era prácticamente imposible adivinar que había estado tanto tiempo fuera.
Wilson fue titular en dos de los tres encuentros y en el decisivo partido del viernes brilló como delantera centro pura. Su aportación fue constante: una volea con efecto desde siete metros, un potente disparo desde larga distancia al inicio de la segunda parte que generó el córner del primer gol del equipo, y momentos de explosividad individual que recordaron por qué es tan difícil de neutralizar. El más llamativo: se liberó de una doble marca (con la histórica Saki Kumagai encima) en su propio campo, condujo el balón y lanzó un contraataque.
El puesto de delantera centro titular sigue siendo una disputa abierta con Catarina Macario, actualmente lesionada, pero Wilson dejó claro en esta serie que el lugar que se ganó en la medalla de oro olímpica de París 2024 sigue siendo suyo. Nadie le ha quitado ese rol todavía.
Tres nombres que se consolidan de cara a 2027: Thompson, Wesley y Hutton
Esta ventana también fue una plataforma para que varias jugadoras escalaran posiciones en la consideración de Hayes. Tres nombres destacan por encima del resto.
Gisele Thompson, lateral izquierda, ofreció quizás su mejor actuación con la USWNT en la primera victoria. Hayes la calificó de "fantástica": presionó con intensidad en la zona alta del campo y su agresividad provocó la pérdida de balón que acabó en el gol de la victoria. Su combinación con su hermana mayor, la extremo Alyssa Thompson, en el flanco izquierdo generó peligro constante, y aunque cometió errores (incluyendo una lentitud en el despeje que permitió el gol japonés), la semana reforzó claramente su candidatura al once inicial.
La defensa central Kennedy Wesley también dejó una huella notable. Entró desde el banquillo en el tercer partido y en apenas 20 minutos anotó un gol y dio una asistencia, ambos en jugadas de córner. Hayes destacó públicamente su progreso durante la semana. Wesley ya fue titular en el primer partido junto a Naomi Girma, una asociación que puede convertirse en una de las más sólidas de la defensa americana en los próximos años. Con 25 años, ha escalado rápidamente desde su debut internacional en octubre.
Y luego está Claire Hutton. La centrocampista de 20 años se convirtió la semana pasada en la jugadora más joven en capitanear a la USWNT desde el inicio de un partido en los últimos 25 años. Un dato que por sí solo define su lugar en el grupo. Hutton fue titular en la posición de mediocampista defensiva número 6 en el partido del viernes, por delante de Sam Coffey, que fue titular en los Juegos Olímpicos, en lo que pudo ser más una prueba de combinaciones (junto a Lindsey Heaps, de quien Hayes dijo que completó su segunda concentración fenomenal consecutiva) que un veredicto definitivo. Pero el mensaje fue inequívoco: Hutton ya no es una promesa del futuro. Es una realidad del presente, y su papel en la Copa del Mundo de Brasil 2027 está garantizado.
Con el torneo mundial a más de dos años de distancia, Hayes tiene tiempo para seguir ajustando piezas, pero esta serie ante Japón ofreció algo más valioso que los resultados: certezas sobre un núcleo de jugadoras que pueden llevar a la USWNT de regreso a lo más alto del fútbol femenino mundial.
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