Champions LeaguePublicado 6 días atrás Lectura: 2 min English

Mikuláš Konečný recibe roja a los 53 segundos en su debut con el Slavia en Champions League

El central checo de 20 años se fue rojo en el arranque de la segunda mitad ante el Lens, y su equipo terminó cayendo 3-2 con remontada en el descuento.

Hay debuts para enmarcar y hay debuts para el olvido. El de Mikuláš Konečný entra, sin discusión, en el segundo grupo: 53 segundos en el campo, una tarjeta roja y una derrota agónica que dejó al Slavia Praga con el sabor más amargo posible en el arranque de la Champions League.

El partido, disputado en Praga ante el RC Lens, llegaba igualado 0-0 al descanso. Con la idea de refrescar la defensa, el técnico Jindřich Trpišovský decidió mandar al campo a Konečný, un central de apenas 20 años que sumaba, hasta ese jueves, un puñado de partidos con el primer equipo. Nadie en el banco checo imaginaba lo que vendría a continuación.

Apenas reanudado el complemento, un error en la salida del Slavia dejó a Abdallah Sima lanzado hacia el área. Konečný, recién ingresado, salió a cortarle el paso y lo derribó en el borde del área grande. El árbitro griego Vassilios Fotias primero dejó seguir la jugada, sin sancionar falta. Pero el VAR le pidió revisar la acción en el monitor y, tras el análisis, terminó mostrándole la roja directa al defensor checo. El reloj marcaba apenas 50 segundos desde su ingreso; la expulsión se consumó a los 53 segundos de haber pisado el césped.

Lo llamativo es que, pese a jugar con uno menos durante casi toda la segunda mitad, el Slavia no se vino abajo. Al contrario: el equipo local se puso en ventaja no una, sino dos veces en el marcador. La segunda, además, llegó tarde, a los 88 minutos, cuando parecía que el resultado ya estaba sentenciado a favor de los checos pese a la inferioridad numérica.

Un final de infarto

Pero el fútbol tiene estas cosas. El Lens, que no se resignaba a perder pese a la superioridad numérica, apretó en el tiempo agregado y dio vuelta la historia en cuestión de minutos: marcó a los 91 y volvió a marcar a los 93, para llevarse los tres puntos de Praga en una remontada relámpago que dejó a todos con la boca abierta.

Así, lo que pudo ser una gran hazaña defensiva del Slavia (sostener dos ventajas jugando con un hombre menos casi todo el segundo tiempo) terminó convertido en una de las derrotas más dolorosas posibles: perder en el descuento después de ir arriba en el marcador dos veces.

Para Konečný, el resumen de la noche no puede ser más duro: ingresó, cometió una infracción, vio la roja y tuvo que ver desde el vestuario cómo su equipo remontaba, se ponía adelante y, finalmente, terminaba cayendo en los últimos minutos. Un debut que seguramente recordará, aunque no precisamente por los motivos que hubiera querido.

Comentarios 0

Con tu cuenta de Google, Facebook o Apple.
Usamos cookies para mejorar su experiencia en nuestro sitio y para mejorar y personalizar su experiencia. Para obtener más información, lea nuestra política de privacidad.Aceptar