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Repasamos la carrera completa de Diego Maradona, de Argentinos Juniors al Mundial 86

De su debut a los 15 años en Argentinos Juniors hasta la gloria en Nápoles y el título del Mundial 86, un repaso por los números y los hitos que marcaron su carrera como jugador y entrenador.

Repasamos la carrera completa de Diego Maradona, de Argentinos Juniors al Mundial 86

Hay jugadores que marcan una época y hay otros que directamente inventan una forma de mirar el fútbol. Diego Armando Maradona pertenece a ese segundo grupo. Nació el 30 de octubre de 1960 en Villa Fiorito, provincia de Buenos Aires, y desde muy chico hacía en la cancha cosas que nadie más hacía. Tanto que su hermano Lalo lo definió alguna vez de una manera que quedó para siempre: no era un futbolista, era un extraterrestre.

El debut no pudo ser más temprano: tenía apenas 15 años cuando pisó la Primera División con la camiseta de Argentinos Juniors, el 20 de octubre de 1976, en una derrota 1-0 ante Talleres de Córdoba. Juan Carlos Montes, el entrenador de aquel equipo, le había soltado una frase que sonaba casi a profecía:

Vaya pibe. Juegue como usted sabe y, si puede, tire un caño.Juan Carlos Montes

Diego hizo eso y bastante más. En el Bicho de La Paternal se quedó hasta 1980 y dejó una marca enorme: 166 partidos y 111 goles. Tanto lo quisieron ahí que el estadio del club lleva hoy su nombre.

De Boca a Europa, con Nápoles como gran amor

Después llegó el club del que era hincha: Boca Juniors. Debutó el 22 de febrero de 1981 frente a Talleres de Córdoba, con triunfo 4-2 y dos goles suyos. Ese año fue campeón del Metropolitano. En total, en esa primera etapa xeneize, jugó 40 partidos y marcó 28 goles. El salto a Europa fue al Barcelona, donde debutó el 4 de septiembre de 1982 ante el Valencia. Con los catalanes ganó la Copa del Rey y la Copa de la Liga, y se despidió el 5 de mayo de 1984 con una derrota en la final de Copa del Rey frente al Athletic de Bilbao. Dejó 58 partidos y 38 goles.

Pero el lugar donde Diego fue verdaderamente feliz fue Nápoles. Debutó el 16 de septiembre de 1984, con derrota 3-1 ante el Verona, y terminó convirtiéndose en una leyenda absoluta de la ciudad: todavía hoy es imposible caminar por Nápoles sin cruzarse con un mural o un recuerdo suyo. Con el Napoli ganó el primer Scudetto de la historia del club en la temporada 1986/87, lo repitió en 1989/90, y sumó además la Copa Italia 1986/87, la Supercopa italiana de 1990 y la Copa de la UEFA 1988/89. Se fue el 24 de marzo de 1991, tras una derrota ante la Sampdoria, dejando 259 partidos y 115 goles.

Tuvo un paso por el Sevilla, donde debutó el 4 de octubre de 1992 con derrota 2-1 ante el Athletic de Bilbao (29 partidos, 8 goles), y una etapa brevísima en Newell's Old Boys en 1993: apenas cinco partidos, sin goles, en el club donde años más tarde se formaría Lionel Messi. El cierre de su carrera fue otra vez en Boca: volvió el 7 de octubre de 1995 y colgó los botines el 25 de octubre de 1997, en un 2-1 ante River Plate. En esa segunda etapa jugó 30 partidos y anotó 7 goles. En total, 21 años de carrera, 679 partidos y 345 goles.

El Mundial 86, la Mano de Dios y las sombras del dopaje

Con la Selección Argentina debutó con apenas 16 años, el 27 de febrero de 1977 ante Hungría, en La Bombonera, con goleada 5-2. Después llegó lo que lo hizo eterno: campeón del mundo en México 86, torneo en el que convirtió el que muchos consideran el mejor gol de la historia ante Inglaterra. También fue subcampeón en Italia 90, con la segunda Mano de Dios de por medio. No todo fue gloria. El 17 de marzo de 1991, tras un partido del Napoli, dio positivo de cocaína y fue suspendido por 15 meses. Y en el Mundial de Estados Unidos 94, después de que Argentina venciera 2-1 a Nigeria, dio positivo de efedrina. Devastado, dijo que la FIFA le había "cortado las piernas".

Maradona entrenador

Nunca pudo alejarse del fútbol. Debutó como director técnico en Deportivo Mandiyú en 1994 (12 partidos, 1 ganado, 6 empatados, 5 perdidos) y al año siguiente dirigió a Racing Club (11 partidos, 2 ganados, 6 empatados, 3 perdidos). El gran sueño llegó entre 2008 y 2010: dirigir a la Selección Argentina, incluido el Mundial de Sudáfrica, con 24 partidos, 18 victorias y 6 derrotas. Después pasó por Al Wasl y Al Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, por Dorados de Sinaloa en México (38 partidos, 20 ganados, 9 empatados, 9 perdidos) y, ya en su última etapa, por Gimnasia y Esgrima de La Plata (20 partidos, 7 ganados, 5 empatados, 8 perdidos). Su efectividad como entrenador cerró en 55.16 por ciento.

Entre títulos, premios individuales y reconocimientos que lo acompañaron durante décadas (el Balón de Oro del Mundial 86, el Balón de Bronce de Italia 90, ser nombrado entre los FIFA 100 en 2004 o tener su nombre en el estadio de Argentinos Juniors), la carrera de Maradona terminó siendo mucho más que una colección de estadísticas. Fue, como lo resume cualquier hincha argentino, simplemente Dios.

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