Liga Profesional de ArgentinaPublicado un mes atrás Lectura: 2 min English

Maxi Salas se rompió los ligamentos cruzados y estará ocho meses afuera

El delantero de Independiente Rivadavia se lesionó la rodilla izquierda en el empate ante Gimnasia y deberá pasar por cirugía y una larga rehabilitación.

Maxi Salas se rompió los ligamentos cruzados y estará ocho meses afuera

La imagen dolió incluso antes de saber el diagnóstico. Sobre el final del partido que terminó 1-1 entre Independiente de Rivadavia y Gimnasia La Plata, Maxi Salas fue a disputar una pelota cerca de la línea de fondo con Renzo Giampaoli y, en el cruce por quedarse con el balón, su pierna izquierda chocó contra la del defensor. Quedó tendido en el césped, con gestos que no dejaban dudas de que algo andaba mal.

Los médicos entraron al campo a atenderlo y Salas intentó pararse, como suele pasar en estos casos, con la ilusión de seguir. Pero apenas pudo apoyar la pierna. Caminó un par de pasos y no dio más. Cuando el árbitro pitó el final, el delantero todavía estaba en el campo esperando el carrito para salir.

Esa escena, lamentablemente, terminó confirmando lo peor. Los estudios posteriores determinaron que Salas sufrió una rotura de ligamentos cruzados de la rodilla izquierda, una lesión que lo deja afuera de las canchas por un buen tiempo.

Un parate de ocho meses

Según los primeros informes médicos, la recuperación no será corta: se habla de al menos ocho meses de ausencia antes de que el delantero pueda volver a jugar al máximo nivel. Eso implica cirugía, rehabilitación larga y, sobre todo, paciencia, algo que no siempre resulta fácil para un jugador que viene de tener continuidad y protagonismo en el equipo.

Para Independiente Rivadavia, la noticia es un golpe duro. Salas venía siendo una de las referencias ofensivas del plantel y perderlo por tanto tiempo obliga al cuerpo técnico a repensar opciones arriba, justo en un tramo donde cada partido pesa. No es solo la ausencia de un delantero: es la pérdida de minutos, de gol y de una pieza que el equipo ya tenía incorporada a su funcionamiento.

Ahora el camino para Salas pasa por otro lado. Nada de entrenamientos con el grupo, nada de partidos. Toca seguir al pie de la letra las indicaciones del cuerpo médico, arrancar el proceso de recuperación y, con el tiempo, empezar a pensar en el regreso. Ocho meses suenan a mucho, y lo son, pero en este tipo de lesiones el apuro nunca es buen consejero.

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