FutbolPublicado un año atrás Lectura: 6 min

Neymar regresa con un gol olímpico: magia, provocación y el sueño del Mundial 2026

El astro brasileño anotó un espectacular córner directo en la victoria 3-0 del Santos ante Internacional de Limeira y reafirmó su deseo de volver a la selección de Brasil para las eliminatorias mundialistas.

Hay momentos en el fútbol que desafían la lógica del tiempo. El domingo, en el Campeonato Paulista, Neymar Jr. fue protagonista de uno de ellos. Con 33 años y tras meses de lucha contra las lesiones, el delantero del Santos ejecutó un tiro de esquina desde la banda izquierda que encontró directamente las redes del portero Igo Gabriel, anotando uno de los goles más difíciles y espectaculares del fútbol: el llamado gol olímpico. El Santos venció 3-0 al Internacional de Limeira y Neymar, lejos de sucumbir ante las provocaciones de la afición rival, las transformó en combustible para hacer historia.

La provocación que desató la magia

El relato del gol comienza mucho antes del disparo. Neymar acudió por primera vez a ese mismo córner en el minuto 27 y entregó una asistencia precisa a Tiquinho Soares para inaugurar el marcador. La respuesta de los aficionados del Internacional de Limeira fue un abucheo generalizado hacia el astro, una provocación que, lejos de incomodarle, encendió su instinto competitivo.

"Fui a sacar el tiro de esquina y me provocaron", explicó Neymar en sus declaraciones tras el partido. "Les pedí que cantaran más fuerte, golpeé el balón y di una asistencia. Luego, la segunda vez que fui allí, lo hicieron de nuevo, así que pensé: 'Ahora soy yo el que va a anotar el gol'". Y cumplió. El balón salió con una curva perfecta desde la izquierda, tomó desprevenido a Igo Gabriel y golpeó en el segundo poste antes de entrar en la portería. La grada rival, irónicamente, respondió con una ovación. "Hice un gran disparo y logré marcar mi primer gol olímpico", añadió con una sonrisa.

Un regreso construido partido a partido

Este tanto fue el segundo de Neymar en sus primeras seis apariciones desde que regresó al Santos en enero de 2025, el club donde se formó y desde donde, con apenas 21 años, dio el salto al FC Barcelona. El acuerdo con la entidad de Vila Belmiro es un contrato de seis meses, concebido expresamente como un trampolín para recuperar la forma física y competitiva perdida durante una larga etapa de inactividad.

Su paso por el Al Hilal de Arabia Saudí fue un período marcado por la desgracia. En octubre de 2023, durante un partido de eliminatorias con la selección brasileña ante Uruguay, sufrió una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda, una lesión devastadora que lo alejó de los terrenos de juego durante meses. Cuando intentó reincorporarse al club saudí, una nueva recaída truncó sus planes: en 18 meses con el Al Hilal, apenas disputó siete partidos.

El retorno a Brasil, en cambio, está siendo diferente. "Voy partido a partido, preparándome y sintiéndome mejor en el campo", señaló el domingo. "No voy a volver a tener 19 años, cuánto lo extraño, pero me siento mejor y más relajado". Sus palabras reflejan la madurez de un jugador que ya no necesita demostrar nada a nadie, pero que sigue encontrando motivación en el juego.

El anhelo de volver a la Canarinha

Más allá de la actuación en el Paulista, el objetivo que mueve a Neymar en este momento tiene un escenario mucho más grande: la selección de Brasil. El máximo goleador histórico de la Canarinha, con 79 goles en 128 partidos internacionales, lleva más de un año sin defender los colores de su país, una ausencia que le pesa tanto deportiva como emocionalmente.

"El deseo de cada jugador es defender al país, y para mí siempre ha sido un honor. Me dediqué al máximo al equipo. Disfruto estar allí, representando a Brasil. Si tengo la oportunidad de volver, estaré muy feliz", declaró con contundencia. Y cuando se le preguntó directamente sobre la posibilidad de ser convocado, su respuesta fue igual de directa: "En cuanto a la convocatoria, estoy allí".

El seleccionador brasileño Dorival Junior tiene previsto anunciar su lista de convocados el 7 de marzo, con vistas a dos compromisos clave de las eliminatorias sudamericanas para el Mundial 2026: la recepción a Colombia el 20 de marzo en territorio brasileño y la visita a Argentina el 25 de marzo, un duelo que, dado el contexto histórico entre ambas selecciones, adquiere una dimensión especial.

Brasil ocupa actualmente una posición comprometida en la tabla de las eliminatorias CONMEBOL y necesita sumar puntos de forma urgente. La posible incorporación de Neymar, el jugador con más goles en la historia de la selección, supondría un impulso anímico y técnico de primer orden, siempre que su estado físico lo permita.

El gol olímpico, una rara joya del fútbol

El gol olímpico, también conocido como gol de córner directo, es uno de los festejos más infrecuentes y aplaudidos del fútbol mundial. Su nombre hace referencia a la hazaña del argentino Cesáreo Onzari en 1924, quien anotó directamente de un saque de esquina contra Uruguay, el campeón olímpico de ese año, razón por la que la prensa bautizó el tanto como "olímpico".

La dificultad técnica del gesto es enorme: el ejecutor debe imprimir al balón una trayectoria con efecto que lo haga curvar hacia dentro de la portería, sorteando a portero y defensores sin que nadie lo toque. Las estadísticas de las grandes ligas europeas lo catalogan como un suceso que ocurre apenas una o dos veces por temporada en cada competición de élite. Que Neymar lo lograra respondiendo a una provocación, y haciéndolo desde la misma esquina donde minutos antes había dado una asistencia, añade una capa de teatralidad difícil de superar.

Un legado en construcción permanente

Con 33 años y una carrera marcada tanto por destellos de genialidad como por contratiempos físicos y extra-deportivos, Neymar sigue siendo un futbolista capaz de detener el tiempo con un solo toque. Su trayectoria incluye títulos en Santos, FC Barcelona y Paris Saint-Germain, una medalla de oro olímpica con Brasil en Río 2016 y el peso de ser, durante años, el sucesor designado de Pelé y Ronaldo en el imaginario colectivo del fútbol brasileño.

El regreso al Santos no es solo un paso táctico en su carrera, sino también un viaje sentimental hacia los orígenes. Cada partido en la Vila Belmiro es, para Neymar, una oportunidad de recordar por qué empezó y de demostrar que, incluso después de todo, todavía tiene cosas que decir con el balón en los pies. El gol olímpico del domingo es la prueba más reciente, y más elocuente, de esa verdad.

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