LaLiga EA SportsPublicado 6 horas atrás Lectura: 4 min English

Raphinha y Julián Álvarez, los caminos opuestos que se cruzan en el Metropolitano

El brasileño llega en racha goleadora tras renovar hasta 2030, mientras el argentino busca reivindicarse ante el club al que estuvo cerca de fichar.

Raphinha y Julián Álvarez, los caminos opuestos que se cruzan en el Metropolitano

Hay partidos que se explican solos con el morbo de dos frases. "Es muy difícil estar donde no te quieren", dijo Raphinha este jueves al renovar con el Barcelona hasta 2030. Meses atrás, Julián Álvarez había sido igual de claro sobre su futuro: "Lo mejor es un traspaso, quiero cumplir mi sueño". Dos frases, dos caminos opuestos, y este domingo esos dos caminos se cruzan de nuevo en el Metropolitano.

El Barcelona soñó durante un tiempo con juntar a Julián y a Raphinha en el mismo ataque, junto a Lamine Yamal. La operación nunca se cerró. Y aquí viene lo curioso: el club catalán terminó encontrando dentro de su propio plantel una versión del delantero que no pudo fichar.

Raphinha, el Julián que el Barça ya tiene en casa

Hansi Flick empezó a probar a Raphinha más cerca del área, casi como referencia de ataque, dejando de lado su rol habitual de extremo puro. El experimento le salió redondo. El brasileño, que la temporada pasada había hecho 21 goles en 33 partidos, ahora acumula 19 goles en apenas 13 partidos entre LaLiga y Champions, con tres asistencias de regalo. Ni él se lo esperaba: "No me imaginaba llegar a este punto de la temporada con tantos goles, los números me han sorprendido un poco". Hay además un detalle que alimenta el paralelismo: Raphinha celebra sus goles con un gesto de Spiderman, algo que inevitablemente remite a Julián, 'La Araña'. El propio brasileño aclaró que el gesto es en realidad para su hijo, pero la coincidencia no deja de llamar la atención.

Mientras tanto, Gabriel Jesus, la otra alternativa que tenía Flick para ese puesto, sigue lejos de dar ese rendimiento.

Julián, entre el silbido y la Champions

La temporada de Julián Álvarez es de otro signo completamente distinto. Entre el desgaste físico, el anímico y la resaca de su deseo de salida, el argentino apenas lleva dos goles en 11 partidos. No es un delantero de números espectaculares, nunca lo fue; su aporte va por otro lado: movilidad, presión, asociación, aparecer cuando el partido lo pide. Y ese "cuando el partido lo pide" tiene nombre propio: la Champions League. Contra el Barcelona, Julián suma cuatro goles y dos asistencias en nueve enfrentamientos, y fue pieza clave en la eliminación azulgrana a manos del Atlético en la pasada edición del torneo. En el propio vestuario blaugrana nunca escondieron la admiración: cuando se preguntaba a los jugadores qué fichaje sumarían al equipo, su nombre aparecía siempre entre los más repetidos.

Ahora les toca enfrentarlo, y cada gesto suyo se va a mirar con lupa, más allá de que es campeón del mundo y dos veces finalista de un Mundial.

De los silbidos a la reivindicación

Raphinha tampoco la tuvo fácil en el Barça: su continuidad estuvo en duda en varios mercados, hasta que la llegada de Flick le cambió el panorama por completo. "He sufrido mucho, pero quiero retirarme aquí", reconoció, ya convertido además en el primer capitán del equipo esta temporada. Su renovación hasta 2030 es, en el fondo, el premio a esa transformación. Julián vivió el proceso inverso: arrancó el curso bajo una fuerte reprobación de parte de la afición colchonera por sus declaraciones sobre salir del club, algo que llegó a afectarlo anímicamente. Con los partidos fue transformando los silbidos en aplausos, y este domingo tiene delante una oportunidad perfecta para seguir en esa línea: demostrar que su compromiso con el Atlético sigue intacto, justo ante el equipo al que estuvo cerca de llegar. Si marca, ¿cómo lo celebrará?

El duelo, encima, no es solo simbólico. El Barcelona llega con la chance de estirar su ventaja en la cima de LaLiga y dejar atrás el golpe sufrido ante el Real Madrid, mientras que el Atlético sabe que ganar en el Metropolitano puede devolverle el liderato. Raphinha buscará confirmar que su gran momento goleador también aparece en los partidos grandes, después de no haber brillado ante PSG y Real Madrid. Julián, por su parte, irá por el protagonismo que el Barça alguna vez quiso comprarle.

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