FIFA World Cup 2026Publicado 3 meses atrás Lectura: 6 min

República Checa en el Mundial 2026: grupo, plantel, figuras y posibilidades en la cita de 48 selecciones

El seleccionado checo regresa a una Copa del Mundo con Patrik Schick como gran estrella, un técnico de 74 años en el banco y la carga histórica de Checoslovaquia como inspiración.

República Checa disputa el Mundial 2026, el primero de la historia con 48 selecciones participantes, celebrado entre Estados Unidos, México y Canadá. Para los checos, este torneo representa mucho más que una simple participación: es el regreso a una cita que como país independiente solo habían pisado una vez, en Alemania 2006, y la oportunidad de reivindicar un fútbol que vive un presente modesto pero que guarda en su memoria páginas de auténtica gloria.

El grupo y el fixture

Tras superar el repechaje europeo, República Checa quedó encuadrada en el Grupo A, uno de los más exigentes de su zona. Los resultados en la fase de grupos no acompañaron las expectativas: cayó en su debut ante Corea del Sur por 1-2 en Guadalajara el 11 de junio, empató 1-1 con Sudáfrica en Atlanta el 18 de junio, y cerró su participación con una dura derrota ante el anfitrión México por 0-3 en el Estadio Azteca el 24 de junio.

  • República Checa 1-2 Corea del Sur - Sede: Guadalajara
  • República Checa 1-1 Sudáfrica - Sede: Atlanta
  • República Checa 0-3 México - Sede: Ciudad de México

En la tabla del Grupo A, esos resultados dejaron al seleccionado checo sin posibilidades de avanzar a los dieciseisavos de final, la nueva instancia que reemplaza a los octavos en este formato ampliado. De haber clasificado, el primero del grupo habría enfrentado a uno de los mejores terceros, mientras que el segundo se habría medido con su par del Grupo B, integrado por Canadá, Bosnia, Qatar y Suiza, rivales en principio accesibles.

La clasificación al Mundial: un camino accidentado

El acceso a esta Copa del Mundo no fue sencillo. República Checa atravesó una Eliminatoria europea complicada, marcada por resultados que encendieron todas las alarmas: una goleada en contra de 5-1 ante Croacia y una humillante derrota frente a Islas Feroe pusieron en duda la capacidad del equipo para clasificarse directamente. Finalmente, los checos aseguraron el segundo lugar de su grupo y llegaron al repechaje, donde la suerte y la solidez en los penales les abrieron la puerta del Mundial con dos victorias desde los once pasos.

Como preparación, el equipo disputó apenas un par de amistosos ante rivales accesibles para preservar la moral: venció 2-1 a Kosovo en su despedida en casa y luego derrotó 3-1 a Guatemala ya en tierras norteamericanas.

El técnico: Miroslav Koubek, el entrenador más longevo del torneo

Con 74 años, Miroslav Koubek es el segundo entrenador más longevo presente en esta Copa del Mundo. Su currículum incluye un título de liga con el Viktoria Plzen y una extensa trayectoria en el fútbol checo. Los dirigentes lo contrataron específicamente para afrontar el repechaje con la misión de devolver al país a un Mundial, objetivo que cumplió con solvencia. Koubek plantea un sistema de 3-4-2-1 que se transforma en un bloque de 5-4-1 cuando el rival tiene la posesión, aprovechando la altura de sus futbolistas para el juego aéreo cuando la situación lo requiere. Aunque no renuncia al juego de tenencia, el equipo sabe recurrir al fútbol directo como recurso estratégico.

Patrik Schick, la gran referencia

Las esperanzas del seleccionado checo se concentran en gran medida en Patrik Schick, delantero del Bayer Leverkusen, con 191 centímetros de estatura que lo convierten en una amenaza constante en el juego aéreo. Su rendimiento en la Eurocopa 2021 quedó grabado en la memoria colectiva del fútbol europeo: los checos sorprendieron al eliminar a Países Bajos y alcanzar los cuartos de final, y Schick terminó como goleador del torneo junto a Cristiano Ronaldo, ambos con cinco tantos. En el Leverkusen se adaptó con naturalidad al sistema de posesión y presión alta que implementó Xabi Alonso durante su etapa en el club.

En la Eurocopa 2021, Schick terminó como goleador del torneo junto a Cristiano Ronaldo, con cinco tantos, mientras República Checa llegaba a cuartos de final tras eliminar a Países Bajos.Contexto histórico

El plantel: figuras consolidadas y una joven promesa

El fútbol checo ya no produce estrellas al ritmo de una generación dorada que incluyó nombres como Petr Cech, Pavel Nedved y Milan Baros, pero cuenta con futbolistas bien afianzados en las principales ligas europeas. El capitán Ladislav Krejci (Wolves) es el pilar de la defensa, mientras que en el mediocampo destacan Tomas Soucek (West Ham) y Pavel Sulc (Lyon), elegido mejor jugador del año de República Checa en 2025.

La posible alineación titular de Koubek: Matej Kovar; Stepan Chaloupek, Robin Hranac, Ladislav Krejci; Vladimir Coufal, Vladimir Darida, Tomas Soucek, Jaroslav Zeleny; Adam Hlozek, Pavel Sulc; Patrik Schick.

El más joven de la convocatoria es Hugo Sochůrek, mediocampista del Sparta Praga que cumplió 18 años la semana previa al inicio del torneo. Todavía sin debut internacional oficial, representa una de las principales promesas del fútbol checo y este Mundial puede ser su primera gran vitrina ante el mundo.

La historia de Checoslovaquia y República Checa en los Mundiales

Si se analizara exclusivamente la historia de República Checa como nación independiente, este sería apenas su segundo Mundial: antes solo había participado en Alemania 2006, donde quedó eliminada en la fase de grupos. Sin embargo, al contabilizar el legado de Checoslovaquia, el historial cobra otra dimensión: dos finales disputadas, en 1934 (subcampeón ante Italia) y en 1962 (subcampeón ante Brasil), más un cuarto de final en 1990, última participación antes de la escisión del país en 1993. Esos logros ubican a la nación en el puesto 20 de la tabla histórica de Mundiales, con ambos historiales integrados.

Entre los capítulos menos recordados figura una fecha negra para Argentina: en el Mundial de Suecia 1958, Checoslovaquia le propinó al seleccionado albiceleste su derrota más abultada en la historia de las Copas del Mundo, con un contundente 6-1 que selló la eliminación argentina y desencadenó un profundo replanteo en su forma de entender el fútbol competitivo a nivel internacional.

En Suecia 1958, Checoslovaquia le propinó a Argentina su mayor derrota en la historia de los Mundiales: un 6-1 que significó la eliminación del seleccionado sudamericano y el inicio de una revisión profunda de su fútbol.Dato histórico

Con ese peso histórico como telón de fondo, la República Checa actual cierra su participación en el Mundial 2026 sin avanzar de la fase de grupos, pero con la conciencia de que su fútbol, aunque alejado de sus mejores tiempos, sigue siendo capaz de competir en el escenario más exigente del planeta.

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